Los puntos cardinales se encarrilaron en el lapso exacto para que sus almas coincidieran sin demasiada pretensión. Eso de que el universo dicta y los cuerpos caminan guiados sin tener la menor idea de que hay una energía mayor que nos “agarra de las manos” y nos dirige al punto, en el momento justo, nos convendrá.
Solo bastó un mensaje “sin intención”, pero que fue respondido, para que sus vidas fluctuaran en el escenario idóneo y se dejaran llevar del imán inexplicable de la atracción química entre dos.
La moneda estaba echada mucho antes de percatarse de que su amor no se planeaba… se empezó a vivir con las más grandes ganas que solo entienden dos corazones conectados, eso que se da cuando las palpitaciones se armonizan con designios divinos.

Paloma de la Cruz y Elliott Martínez no se conocían, ni siquiera habían compartido en algún evento del medio. Todo comenzó cuando el comunicador y voz comercial fue agregado a un grupo de WhatsApp de la actual agencia de ambos, Tres Media. Un simple hola –porque más nada escribió– captó la atención de Paloma, la coach, conferencista e influencer, quien procedió a buscarlo en Instagram (sí, ni siquiera se seguían); días después él se percató y le devolvió el follow… algunos mensajes directos triviales se dieron hasta que uno en específico, comentando una historia de un viaje de Elliott, logró hacer ese primer “clic” cuando Paloma le dijo “para la próxima, invítenme” y sí, el primer viaje juntos se dio a Constanza.
“Dejaremos que nos siga sorprendiendo la vida mientras la vamos disfrutando”.
¡Umh…!, no, no salieron “flechados” de esta primera experiencia cercana. Andaban con otros amigos en común y aunque siempre hemos escuchado que la primera apariencia es la que cuenta, su historia dista mucho de este refrán. Constanza les dejó dos percepciones poco positivas: “Ella es una loca”; “Él es un bolsa”.
Unos cuantos viajes más se tuvieron que dar para que la conexión se fuera dando. Paloma recuerda aquel día que le confesó cuál era su versículo de la Biblia favorito: Romanos 8:18 y él le recitó (sin saber cuál era) otro que siempre su padre le leía… Semanas después, como esos eventos inexplicables de la vida, a ella le apareció el versículo e identificó era Mateo 6:26.
Sin mucho rigor de saber lo que pasaba, una fuerza mayor le estaba enviando un mensaje de alerta para que, a pesar de su estado de negación al amor en el que se encontraba en ese momento, reconociera habían señales a las que debía prestarle atención.
En cada viaje (que deben agradecerles a Frank y Julio por hacer su laboral de Cupido) Elliott –Virgo– iba conociendo a esa mujer extremadamente inteligente, emprendedora y luchadora… se dio cuenta de que Paloma –una escorpiana– iba mucho más allá que un rostro bonito con un buen gusto en la moda y un feed de Instagram. Su inquebrantable deseo de “echar para adelante” y su impecable organización para lograr lo que se proponía, activaron un sentimiento especial en Elliott. Pero las cosas iban pasando en ambos universos paralelos: Paloma había preparado “su listado” de las cosas que quería en una pareja y, sin mucha noción de lo que pasaba, el “bolsa” fue llenando cada petición que ella le había hecho a Dios.
Su primera “agarrada de manos” se dio en carretera, él se lanzó a tomarla de la mano y ella reaccionó acariciando su pulgar… han pasado los días juntos desde ese momento y los viajes se han seguido multiplicando para “mejorar sus vidas y compartir sus inmensas ganas de vivir”.

Oh! Magazine. Paloma, ¿qué viste en ese perfil de Instagram que te llamó la atención?
Paloma De La Cruz: Nunca me lo había preguntado, porque lo que vi fue algo totalmente humano. “¡Qué lindo es este tipo!”, pensé y, “¡Ay, me gusta su contenido!”. Pero desde ese momento y todo lo vivido en este año cumplimos juntos en enero, ha valido la pena. Elliott fue una manifestación en mi vida de muchas cosas por las que yo había trabajado; hoy puedo decir que sí, el ir a ver su Instagram fue una diosidencia, un llamado de “¡atrévete!”…

Oh! Magazine. TÚ, Elliott, ¿por qué la invitaste a Constanza?
Elliott Martínez: Ella me comentó una historia de Instagram, habíamos estado intercambiando mensajes. El hecho de que fuera una mujer hermosa eso nunca me impresionó. Incluso supe que Paloma existía por la mordida que tuvo de su perro. Pero solo supe eso, más nada de ella.
Justo el día que ella me escribió: “¿Cuándo me invitan?”, me había llegado una invitación a Constanza. Al ver el mensaje, me animé en invitarla. Incluso la persona que me invitó a mí, me había dicho (ninguno de los dos sabemos porqué) que le dijera a Paloma, cuando no teníamos nada, nada que nos enlazara públicamente.
Oh! Magazine. ¿Ahí se dio esa primera atracción?
P. Para nada. Me pareció un bolsa.
E. A mí… una loca.
Oh! Magazine. ¿Cuándo cambió?
P. Fue como una cadena de dominó. En ese primer viaje fue una pareja que también yo conocía, con la que Elliott estaba ya desde hace un tiempo viajando. Tengo que mencionarlos porque ellos tienen esa fama de unir personas, son Frank y Julio. De Constanza se fueron armando otros viajes más y, poco a poco, la vida nos fue obligando a compartir.
E. Después de que me di cuenta que la primera impresión que tuve no era real, y vi sus capacidades, la historia cambió porque a mí se me conquista por el cerebro. Conocí esas ganas de vivir de Paloma, y eso me impresionó porque la vida es mi hobbie. Me fui dando cuenta de algunos detalles, como de su disciplina, organización, cosas que a simple vista en el mundo de las redes no se ven. Paloma es super inteligente, es una mujer que ha pasado su vida estudiando.
Oh! Magazine. ¿Cuántos viajes pasaron (risas)?
E. Cuatro o cinco… es que viajábamos casi todos los fines de semana.
P. Esos viajes se daban con cinco personas: había una pareja y una amiga de la pareja que siempre habían sido muy unidos. Eran dos vehículos y a Elliott y a mí siempre nos tocaba ir juntos en uno; era obligatorio conversar en un viaje de carretera de 2o 3 horas. Para los ojos del mundo, ya estaba pasando algo, pero nada que ver. Yo lo negaba y me cayó la saliva arriba (risas).
Oh! Magazine. El primer beso…
P. Azua, salimos a ver el cielo porque estaba hermoso. Comenzamos a hablar, pero antes de eso, ya yo había tenido una conversación poderosa conmigo misma. Sucede que en la pandemia me conecté mucho con mi espiritualidad y con mi propia fórmula que siempre la describo como “hija del padre, acompañada por un espíritu y que el amor más grande fue de aquel que dio su vida por mí”… En toda la pandemia estaba completamente sola y fue el momento donde construí nuevas rutinas y en ese proceso comencé un diario de mi futuro esposo y también a hacer ayuno para ello.
Cuando conocí a Elliott, me decía que no era él, pero antes de uno de los viajes hice un ayuno y con este le pedí la respuesta a Dios de si él era la persona. En una de esas conversaciones de carretera que tuvimos, él me preguntó cuál era mi versículo favorito y le respondí que era Romanos 8:18 porque “el problema del presente no es comparable con la gloria ha de manifestarse”. Inmediatamente le hice la misma pregunta, y él me recitó el suyo… yo no lo reconocí. Los días pasaron y en una de mis rutinas de la mañana donde paso por diferentes plataformas digitales (ya estando en mi casa), eran las 5:00 a. m. y me salió Romanos 8:18 y luego Mateo 6:26 en el celular, que era el que él me había descrito. Fue una certificación de que Dios responde y de manera contundente. ¿Cuántos versículos tiene la Biblia para que me aparecieran esos dos después de aquella conversación? Ahí decidí que me iba a abrir con él en el próximo viaje.
Oh! Magazine. ¿Cuánto pasó para que se diera?
E. Cuatro días. Ella tiene una oración escrita que lee en la carretera. Cuando íbamos entrando a Azua, cuando íbamos a orar, aproveché y le agarré la mano, entonces, al hacerlo, ella reaccionó acariciándome el pulgar. Ahí supe que estaríamos juntos.
P. Después de esa oración estaba segura, Dios me había dado mi “go!”.
Oh! Magazine. Ambos manejan cuentas de redes personales de miles de seguidores y trabajan en el medio…
P. A nosotros nos funcionó encontrarnos y estar en el mismo medio. Porque mis experiencias anteriores me habían demostrado era muy difícil estar con alguien que no lo entendiera; en este momento hay una compresión más allá porque ambos sabemos cómo es este trabajo y lo que significa para cada uno. Estamos en la misma página y en este año nos hemos convertido en el apoyo uno y del otro, dentro del fuerte de cada cual. Soy muy planificada y Elliott es sumamente artístico, hemos fluido y nos hemos complementado para hacernos mejores.
Oh! Magazine. ¿Cómo han cambiado sus vidas al unirlas?
P. Elliott es mi paz, mi refugio. En todo mi contexto había mucho acelere, mucha presión, mucho trabajo y él es la fluidez hecha persona. Cuando lo conocí, estábamos hablando de “Mapas de sueño” y yo estaba saliendo de relaciones tóxicas que me drenaron mucho. Se lo conté todo desde que lo conocí como un amigo confidente; en mi cabeza no había oportunidad. Recuerdo que me dijo el 31 de diciembre del 2020: “Suelta y confía” y por él decírmelo mi palabra del 2021 fue “Confía”. Este año, por ejemplo, yo cerré desde que cumplí los 30 con mucha presión conmigo misma por cosas que pensaba debía haber alcanzado, fue un proceso difícil y él estuvo ahí siendo esa paz para mí. Y por él, de nuevo, mi palabra de este año es “calma”.
Cada día intento aprender mucho de él y pienso es muy importante en el tema del amor.
Oh! Magazine. ¿Admirar?
P. Sí, eso de tu querer modelar lo que para ti son las virtudes de tu pareja. Admiro lo que él es como persona.
Oh! Magazine. A pesar de que la personalidad de paloma es super programada y tú eres el fluido de la relación, es el Ying Yang, pero igual deben de haber puntos de similitud entre ustedes que hacen que las cosas funcionen. ¿En su caso?
E. La aventura. Mi mamá me dijo: “Tú estás bien, porque Paloma es igual que tú: andariego”.
P. Y podemos estar donde sea, en el sitio más high o en el más precario de comodidad.
Oh! Magazine. ¡La familia!, ¿cómo han sido recibidos de ambas partes?
P. Mi familia lo ama, ¡todos!
E. Excelente, también en eso coincidimos. Paloma es una persona sumamente familiar y yo también lo soy. Ella tiene muy buena relación con su familia; y en mi caso, mis hermanos son mis mejores amigos.
Oh! Magazine. Ambos son figuras y a la primera publicación hiciste de Elliott, generaron varios mensajes de odio…
P. Tengo mucho tiempo de tratar de que me afecte menos lo que se escapa de mi control. Entonces, eso se escapa de mi control porque son personas que no me conocen, que no saben quién yo soy y, por ende, no tienen el poder de cambiar mi estado de ánimo. Yo practico mucho la empatía, yo no me imagino escribirle esos tipos de mensajes a nadie.
Oh! Magazine. ¡Siempre están juntos! ¿Cómo adaptan sus programaciones?
E. Fluimos con las agendas de los dos, planificamos nuestro día juntos dependiendo de lo que cada quien tenga. Desayunamos, comemos y cenamos juntos.
Oh! Magazine. Hablando de ello, ¿hay algún proyecto laboral juntos para este 2022?
P. Antes de nosotros hacer la relación pública, nos cotizaron hacer una marca de cocina juntos. Y le dijimos que no, no tenemos el deseo de hacer nuestra relación comercial. Lo que subimos y compartimos es porque realmente lo sentimos.
E. Hay cosas que tienen una cuota psicológica que la gente no la evalúa. Y que no sale en la factura (risas). Estaríamos abiertos, pero nuestro principal enfoque es mantener para nosotros mismos nuestra relación.

Oh! Magazine. Iguales y diferentes…
P. Sí, Elliott es el que mantiene un trabajo que requiere más formalidad, pero es el más chilling, y yo, todo lo contrario, soy la más tímida. Es una dualidad.
E. Yo no soy nada vergonzoso, ella sí. Ella piensa las cosas más que yo.
Oh! Magazine. Imposible no preguntar, ¿cómo ven el futuro juntos?
P.E: Dejaremos nos siga sorprendiendo mientras lo vamos disfrutando.

Paloma De La Cruz
¿Qué te ha regalado Elliott?
Más que un sabor lo veo como un estado. Me ha regalado paz, estabilidad, apoyo, comprensión…siempre está disponible para escuchar.
El 27, ¿qué significa?
Una de nuestras primeras conversaciones fueron “Los cinco lenguajes del amor”, e íbamos identificando cosas en común. Me pregunté que cuál era mi lenguaje del amor y le dije “palabras de afirmación”; yo le devolví la pregunta y me contestó “tiempo de calidad”. Yo lo relajaba porque él hablaba tocando y para mí era raro, y su respuesta fue que “era toque físico”. Cuando llenamos el test nos salió 27% toque físico a los dos. Por eso el 27 se convirtió en nuestro número y por eso el 27 de enero del 2021 me pidió ser su novia.
Confiésalo. ¿Qué te cautivó de él? Su madurez emocional. Su calma y esa estabilidad vi en su vida.
¿Crees que visualizar tiene su poder? Claro que sí, yo lo escribí y fui muy específica en las cosas que quería. Una de las tantas cosas que escribí era que supiera bailar, y que si no, no le diera vergüenza hacerlo, y un día me envió un video por DM diciendo “Mírame bailando porque no me da vergüenza…”
¿Qué aún te sonroja al verlo? Su seguridad y su romanticismo.
¿Por qué seguirías 100 años a su lado? Porque me gusta quien yo soy, a su lado.
Nuestra relación ha sido una constante confirmación de que Dios responde lo que le pides.

Elliott Martínez
Confiésalo, ¿te asustó Paloma? Su euforia
¿Qué te cautivó de ella? Su deseo de siempre ser mejor
¿Qué conocías de ella antes? Que la mordió un perro…
¿Te costó conquistarla? Sí, cogí lucha. Ella estaba negada…
¿Qué aún te sonroja de ella? Me sonroja Verla cuando se materializa una idea y la logra hacer realidad. Eso a mí me eriza, me hace sentir orgulloso de ella.
¿Por qué seguirías 100 años a su lado? Porque no es monótono. Amo su espíritu de aventura, su hambre de vivir no termina…







