El término benigno se refiere a tumores, neoplasia o afección no denominada como cáncer, se caracteriza por no dispersarse hacia otras zonas u órganos corporales ni destruir tejidos cercanos.
Estos, no obstante, al crecer, es probable que compriman órganos próximos y causar ciertos problemas de salud, según indicó la Dra. Lourdes Marmolejos, quien es oncóloga radioterapeuta.
Su clasificación dependerá del tamaño que tengan, por ejemplo, son considerados microadenomas los que miden menos de 1cm, mientras que los que sobrepasen esa medida son denominados macroadenomas.
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Los más frecuentes son los macroadenomas no funcionantes y representan el 25-30% de todos los tumores hipofisarios.
Un ejemplo de todo este concepto serían los tumores de hipófisis o adenomas hipofisarios, ya que siendo benignos son capaces de causar trastornos hormonales, y dependiendo del carácter secretor que tengan y de si son funcionantes o no, pueden ocasionar problemas en la vista al crecer y comprimir el quiasma óptico.
El tratamiento inicial de estos tumores mencionados, es la cirugía. Un proceso en el que el neurocirujano extrae la cantidad del tumor como le sea quirúrgicamente posible.
Marmolejos explicó que, que en los estudios de imágenes post cirugía se evidencien residuos del tumor, no significa que el procedimiento haya fallado, sino que es probable que se deba a evitar daños o complicaciones quirúrgicas de realizarse una resección más amplia. Y citó, además, la frase “primum non nocere”, la cual significa “lo primero es no hacer daño”.

Meningiomas y otros tumores
Por otra parte, los meningiomas, schwannomas vestibulares, y otros más, a pesar de ser también benignos, pueden causar otros síntomas como dolor de oído, cefalea, disminución de la audición, entre otros.
El origen de algunos tumores podría ser en la base del cráneo, debido a un impacto significativo en la calidad de vida, y a pesar de los avances quirúrgicos, la extirpación total de la lesión podría no ser posible, por lo que sería imprescindible la participación de un equipo médico multidisciplinario para que ofrezcan la mejor alternativa terapéutica al paciente, destacó la doctora.
Igualmente, una opción en tumores benignos es la radiocirugía intracraneal, con buenos resultados, ya sea en su modalidad de una sola sesión o multisesión, de 2 a 5 fracciones.
Todo dependerá de factores como el tamaño de la lesión, órganos cercanos al tumor a riesgo, características propias del mismo. También, antecedentes terapéuticos del paciente, tales como: si es funcionante o no, irradiación previa, etcétera.
La radiocirugía es un procedimiento ambulatorio, mínimamente invasivo, sin dolor y no amerita anestesia general.

“La necesidad de un equipo multidisciplinario es de rigor a la hora del manejo terapéutico del paciente, esto nos enriquece como profesionales, dándonos perspectivas que tal vez nunca hubiéramos pensado”, señaló Marmolejos, especialista del Centro de Radioterapia Integral (Radonic).
Estadísticas
Para el período 2013-2017 de 431,773 casos, el 70% (283,171) correspondía a tumores benignos, y de este, el 39% correspondía a meningiomas y 16.7% a tumores de hipófisis, Según las estadísticas del Registro Central de Tumores Cerebrales de los Estados Unidos (CBTRUS). Para este año, se estima que se diagnostican 88,970 nuevos casos, formuló Marmolejos, también.

