La exquisitez lo acompaña. El deleite de un buen sorbo que cautiva a los sentidos, ha sido parte significativa de su vida familiar y profesional. Pero más aún ese amor por destacar el legado y la cultura dominicana.
En su genética hay un dote de persistencia y arte que se combinan. Y crean esa comunión maravillosa entre el joven emprendedor y de rutinas, con el que ama viajar, conocer nuevas culturas, comidas y personas. Desde hace unos años, su presencia en eventos y siendo “cara” de una de las empresas emblemas del país ha ido en aumento.
Pero, ¿cómo ha sido ser parte de la industria de bebidas alcohólicas? Para Carlos Báez, tal es su dedicación que cada día es una nueva oportunidad para aprender, descubrir y mejorar sus conocimientos sobre las bebidas alcohólicas. Conectar con los sentidos y la pasión es parte de su día a día, lo que crea un compromiso con su mejora constante, y le aporta a su papel como embajador de marca Brugal.
Recientes
Y no, no ha sido una imposición familiar, ni mucho menos. Sus más de 15 años trabajando en esta, lo han llevado a disfrutarla y, muy importante, a amarla. “Inicié a educarme en este mundo, donde rápidamente me vi seducido por la enología y los destilados. Así empecé a darme cuenta de que, aunque estaba muy instruido en el mundo de los vinos, aún me quedaba mucho por aprender sobre el preciado líquido originario de mi país, el ron dominicano. Así comenzó la búsqueda de conocimientos y mi fascinación por el ron”, narra sobre esos motivos que lo cautivaron a involucrarse de lleno con el mundo ronero.

Sin duda, Carlos ha ido haciendo camino en una historia familiar que sobrepasa lo personal. Porque si algo forma parte de la idiosincrasia del dominicano, lo es el ron. ¿Cómo ha conectado en su esencia como persona? “Para mí, Brugal capta el espíritu y esencia de los dominicanos. Porque no es solo un ron, sino que representa una forma de vida”, asegura el embajador que ha sumado a la empresa educación, juventud, compromiso y la mejora constante.
Su rol actual lo mantiene bien entretenido y no escatima esfuerzos en ser el representante de un legado que tienen más de 130 años en el mercado de los dominicanos. ¿Cuál es su principal fin? Como embajador, Carlos ha logrado compartir y educar a los consumidores a través de una experiencia sensorial, guiándolos y animándolos a explorar los distintos aromas y sabores para que puedan percibir el ron de una forma diferente. En definitiva, su trabajo “se trata de ofrecer a las personas una nueva perspectiva y experiencias”, asegura.

De su padre
“Aprendí de él que el respeto, el trabajo, la sinceridad y lealtad son pilares principales. Admiro y aprendí de mi padre la simplicidad. Aunque vivo en un mundo de elegancia y sofisticación, también he aprendido a apreciar las cosas sencillas de la vida, y creo que solo hay dos cosas esenciales en la vida que cualquiera de nosotros necesita de verdad: salud y paz emocional”.

Y su estilo
¿Cómo definirías tu estilo?
Me definiría con un estilo Casual – Formal
¿Qué es lo que más abunda en tu closet?
Increíble: Camisas blanca
¿Un imprescindible en cuanto a cuidado?
Perfume
¿Una ligera obsesión?
La limpieza y la organización
¿Tu trago favorito?
Brugal 1888 con poco hielo
¿Cómo te visualizas en 5 años?
En el paso de los próximos 5 años espero seguir creciendo como persona, como profesional y estar disfrutando de ese presente día tras día.

