Si algo define a El Pió es que su vida es un chiste… literal. Entre debutar en la televisión con Chévere Night Life y estrenar su primer show en solitario “Contra Tiempo”, el comediante vive su temporada más intensa y emocionante. ¿Abrumado? Sí. ¿Feliz? También.
Cuando le llegó la propuesta para integrarse al elenco de Chévere Nights Live, lo primero que pensó fue: “Los duros dijeron que no, ahora me toca a mí”. Pero lejos de ponerse nervioso, Pió vio en el programa un sueño hecho realidad: “Esto es de los pocos shows emblemáticos que quedan en el país. Para mí es un lujo estar ahí, aunque nunca pensé trabajar en TV”.
Eso sí, reconoce que la pantalla chica tiene sus límites: horarios, censura y patrocinadores que no se toman muy bien los chistes subidos de tono. En cambio, sobre el escenario todo fluye: “En vivo yo puedo ser yo, en televisión tengo que estar un poquito más agarrado, pero el truco está en no perder mi esencia”.
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Este espectáculo lleva un nombre tan real como él: “Contra Tiempo”. ¿La razón? Según Pió: “El 2025 parece un año donde a Dios se le cayó el saco de problemas y todos cayeron de golpe. Desde tragedias nacionales hasta líos personales, todo fue material para hacer reír”.
El show nació casi de la nada: “Randy me dice ‘se vence la visa, hay que hacer gira’. Hicimos flyer, promo, todo… y yo no tenía show. Me subí a un open mic, tiré 20 minutos, funcionó, y ya tenía medio show. En un mes lo armamos y lo probamos en más de 15 escenarios en EE. UU. Al final salió chulísimo”.
El backstage de Pió
Aunque pareciera un tipo caótico, antes de subirse a escena su única “rutina” es ir al baño. Sí, orinar, nada de supersticiones ni rituales de rockstar. “Lo demás que se lo goce el manager, yo solo me enfoco en disfrutarlo, porque si yo me lo gozo, la gente también”.
El Pió fuera de tarima
¿Lo más loco que le ha pasado en un show? Una fan que vino desde Filadelfia, se emborrachó a mitad de la función y no paraba de gritar. “Me daba pena sacarla, pero dañó la experiencia de los demás. Ya le dije a Randy que si vuelve a pasar, que la saquen como a un perro… pero con cariño”, dice entre risas.

Cuando no está escribiendo rutinas o probando chistes, lo encuentras jugando videojuegos hasta las 3 a.m. o chateando con seguidores, y según él, con “mujeres de madrugada”. Su emoji más usado en WhatsApp es el de la carita tirando beso (aunque a veces se le va por error a algún pana).
Si su vida fuera un meme, sería uno de Kpinini. Y si tuviera que describir “Contra Tiempo” en tres palabras, dice que sería: divertido, interactivo e irreverente.
¿Qué viene después?
Aunque ya probó Estados Unidos, Pió sueña con llevar sus rutinas a Chile y España, plazas donde el humor es rápido y directo, justo como su estilo. Y si de colaboraciones se trata, no lo duda: “Con Franco Escamilla sería un palo”.
Por ahora, su misión es clara: hacer reír, aunque sea de las desgracias, porque, como él mismo dice, “al final de eso se trata la vida, de reírnos hasta de lo que duele”.

