En un rincón vibrante de la escena alternativa dominicana, lejos de los géneros populares que suelen tomar la delantera, dentro de los gustos musicales de los escuchas, emerge Ivy Negro algo muy distinto, una voz que se diferencia de todos, con una profundidad visceral.
Ivy Negro, no es solo una cantante, es un estallido de autenticidad que ha encontrado en el rock la forma de expresar todo lo que lleva dentro; un idioma para decir lo que desea en su catarsis interior. Con su nuevo sencillo Barcos de Papel, esta artista nos abre el alma y nos invita a navegar por sus tormentas.
Un viaje de introspección y una catarsis decisiva
Todo comenzó en 2020, cuando la vida parecía correr en automático. Ivy había culminado una carrera universitaria, pero se encontraba en una encrucijada existencial: “No me sentía conectada con un propósito”, confiesa. Fue entonces cuando una conversación con su mejor amigo se convirtió en el faro que iluminó su ruta. “Me invitó a mirar hacia adentro”, cuenta. Y lo que halló fue música: una infancia marcada por la figura de su padre, quien escribía canciones en secreto.
Recientes

Así, en plena búsqueda de sentido, y su propósito de vida Ivy decidió formarse desde cero. Aprendió a tocar guitarra, se entrenó en canto, y poco a poco fue tallando su identidad musical. En medio de esa exploración descubrió que sus primeras letras tenían un pulso rockero, y ahí comprendió que ese sería su camino, aún si nadaba contracorriente en un país donde el rock es un susurro de nicho.
“El mundo lo toma la gente atrevida”, dice con una sonrisa desafiante. E Ivy lo es.

Una voz rara y fuerte con letras crudas y audaces
¿Qué la diferencia del resto? Para Ivy, es la crudeza poética de sus letras y su tono vocal poco convencional. “Mi voz es rara, y me lo han dicho. En lugar de sentirme mal, lo asumí como una fortaleza. Quiero descubrir los tintes oscuros de una voz femenina”, afirma.
Esa voz canta con rabia, con erotismo, con dolor y con fuego. Sus canciones, lejos de adornarse, se presentan desnudas y vulnerables, como diarios íntimos lanzados al escenario. “Son explícitas, sí, pero también son poesía”, declara con convicción.

La influencias que han labrado su camino musical
Su universo sonoro está plagado de bandas inolvidables que han dejado una huella en el rock dominicano y la música alternativa, sus referencias so; Toque Profundo, Tribu del Sol, y Aljadaqui, entre otras, pero Ivy también se ha apoyado y ha tomado para nutrirse la referencia de gigantes del rock en español como Soda Stereo, Héroes del Silencio y, por supuesto, Gustavo Cerati.
Aunque admite que Shakira fue una gran influencia en su infancia, Ivy ha tomado distancia del molde pop para esculpir su propia silueta sonora. “Shakira marcó a una generación, pero mi camino va hacia otro lugar”, comenta.

Entre libros y la naturaleza, un santuario
Ivy es una artista de contrastes. Disfruta de la tranquilidad, del aislamiento creativo, de caminar en la naturaleza como quien escucha el latido del mundo. Lee literatura fantástica, ve películas con propósito, y valora los momentos con sus seres queridos, aunque necesite retirarse constantemente a su refugio interno. “Cuando salgo, resuelvo. Pero cuando regreso, vuelvo a mí”.

“Barcos de papel”: un sencillo que navega entre sueños y sonidos
Su más reciente sencillo, Barcos de Papel, nació en 2021 pero permaneció en espera, madurando entre papeles y acordes. “Escribo muchas canciones, pero esta esperó su momento”, revela. Tras mostrarla a figuras como Pavel Núñez y Oliver Santos, y trabajarla con productores como Franz Mendini y Sam Blass, el tema vio finalmente la luz.
“Queríamos un sonido que te hiciera cabecear, que tuviera energía, pero también sensibilidad”, explica. Y lo logró: Barcos de Papel es un himno íntimo y potente, como una carta que se lanza al mar con la esperanza de que alguien, algún día, la recoja.

Ivy con más música, más identidad
Actualmente Ivy trabaja en nuevas canciones y en el remake de un tema ya publicado, buscando consolidar una identidad sonora más definida. También se avecinan presentaciones y posibles viajes: “Hay un disco en camino y muchas emociones por compartir”.
Ivy no quiere ser solo una cantante. Quiere ser grito, eco, cicatriz que canta. En un mundo de máscaras, ella elige mostrarse con el rostro limpio, la voz quebrada y el corazón encendido. Porque el rock, en su versión más pura, sigue siendo eso: una verdad que arde. Y Ivy arde con fuerza.


