En la moda, pocas historias comienzan realmente en una pasarela. La de Jonathan Medrero, por ejemplo, arranca mucho antes: entre escenarios, coreografías y giras internacionales.
Antes de convertirse en uno de los nombres clave detrás del Trendy Fashion Week, Medrero ya vivía el ritmo del espectáculo desde adentro. Fue bailarín y coreógrafo durante años, compartiendo escenario con artistas como Gilberto Santa Rosa, Ricky Martin, Olga Tañón y Milly Quezada. También formó parte de producciones audiovisuales como la película El Cantante, consolidando una carrera multidisciplinaria dentro del entretenimiento.
Pero su verdadero giro hacia la moda llegó casi por intuición… y por desafío.
Recientes
Su entrada formal al mundo fashion ocurre tras su participación en el programa Quién baila mejor, donde conecta con figuras clave de la industria dominicana, entre ellos el diseñador Jorge Diep, quien se convertiría en uno de sus mentores.
Fue precisamente Diep quien le dio su primer gran reto: dirigir un casting de modelos en Puerto Rico sin experiencia previa en ese campo. Lo que pudo haber sido un obstáculo, se transformó en punto de partida.
A partir de ahí, Medrero se integra al RD Fashion Week, donde comienza a trabajar con talento internacional y a entender, desde adentro, la maquinaria de una pasarela: proporciones, casting, producción, narrativa visual.
“Ya conocía la moda desde el espectáculo, pero ahí entendí lo que realmente implica”, recuerda.

El productor que construyó su propia plataforma
En 2015 da un paso clave: produce su primer evento, Puerto Rico Fashion In International, marcando el inicio de su visión como creador de plataformas.
Sin embargo, sería en República Dominicana donde ese concepto alcanzaría su máxima expresión.
En 2019 nace el Trendy Fashion Week, con una primera edición en Puerto Plata que apostaba por mezclar moda, turismo y experiencia. Un formato que, desde el inicio, buscaba diferenciarse de lo convencional.
Luego vino la pausa. La pandemia y un momento profundamente personal detuvieron el proyecto.
Pero también lo transformaron.
El regreso en 2023 no fue simplemente una nueva edición, fue un homenaje. El evento reaparece en un escenario tan simbólico como imponente: el Faro a Colón.
Desde entonces, cada edición ha elevado la apuesta.
Más que una semana de la moda, el Trendy se ha convertido en una experiencia cultural que interviene espacios históricos, apostando por locaciones no convencionales y propuestas escénicas que conectan con el público de forma distinta.
“Estamos haciendo un evento de moda, pero también turístico y cultural”, explica Medrero.
Una plataforma que mezcla talento, riesgo y oportunidad
Uno de los pilares del proyecto es su enfoque inclusivo dentro de la industria: diseñadores consagrados comparten pasarela con talentos emergentes.
Desde propuestas vanguardistas internacionales hasta colectivos estudiantiles, como los del Instituto de Diseño de Moda Mercy Jáquez, el evento se convierte en vitrina de diversidad creativa.
Para Medrero, lo esencial no es la trayectoria, sino la visión:
“Busco diseñadores con deseo, con ideas nuevas, con hambre de hacer algo diferente”.
Esa filosofía ha permitido que nuevos nombres crezcan dentro de la plataforma, evolucionando edición tras edición hasta consolidarse en bloques de mayor peso dentro del evento.
La internacionalización de la moda dominicana
El Trendy no solo mira hacia adentro. Su impacto también se mide en su capacidad de atraer talento internacional.
Diseñadores de países como Perú, Panamá y Puerto Rico ya forman parte de su cartel, consolidando el evento como un punto de encuentro regional.
A esto se suma el auge del talento dominicano en el exterior, con figuras como Lineisy Montero posicionándose en pasarelas de casas como Chanel o Gucci.
Para Medrero, el momento es claro: República Dominicana está en el radar global.
Entre sus próximos objetivos, Medrero contempla llevar el Trendy a Puerto Rico y establecer alianzas en mercados como Argentina, apostando por una plataforma cada vez más internacional.
Pero sin perder su esencia.
Porque si algo define su propuesta —y la moda dominicana actual— es esa mezcla de identidad, evolución y frescura.
Cuando se le pide describirla en tres palabras, no duda:
“Glamour, fashion y trendy.”
Y quizás ahí está la clave. En entender que la moda no es solo lo que se ve en la pasarela, sino la historia, la resiliencia y la visión de quienes la construyen desde atrás.

