Si hay algo que define a Karla Herrera, además de su innegable talento para la moda, es su determinación. La diseñadora colombiana ha trazado un camino propio en la industria, impulsada por su pasión y su resiliencia. Hoy, con una presencia cada vez más fuerte en mercados internacionales y un futuro lleno de proyectos ambiciosos, Carla nos cuenta su historia, sus retos y su visión de la moda.
Cuando era niña, Carla no soñaba con telas ni bocetos. Su deseo más grande era convertirse en piloto. Sin embargo, la vida tenía otros planes. “En algún momento, sentí que la moda era mi verdadera pasión”, recuerda. La influencia de su tía, una reconocida diseñadora de la marca Carlos Pinel, marcó el inicio de su historia en el mundo del diseño.
Fotos: Alexander Mora
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Entre retazos de tela y agujas, la pequeña Karla comenzó a experimentar. Tomaba piezas de ropa, las cortaba, transformaba y creaba sus propios diseños. Sin darse cuenta, estaba trazando el camino que más tarde la llevaría a consolidarse como una diseñadora con identidad propia.
Para Karla, la moda es más que tendencias y pasarelas; es una forma de comunicación. “Está muy ligada a los sentimientos y emociones. Cada día nos vestimos según cómo nos sentimos”, explica. Y esa filosofía se refleja en sus colecciones, que encuentran inspiración en el amor, la luna, el desamor, las heridas y hasta en la naturaleza.
En cuanto a materiales, tiene una clara preferencia: “El lino y las sedas son mis favoritos. Son tejidos que aportan mucho al planeta y permiten jugar con los diseños de manera especial.” Su enfoque en la sostenibilidad es parte de lo que hace única su propuesta en el mundo de la moda.
El éxito de Karla Herrera no llegó de la noche a la mañana, como en cualquier industria competitiva, los comienzos fueron duros. “Tuve muchos ‘no’ al principio”, confiesa. Pero lejos de rendirse, aprendió a insistir y persistir.

El punto de quiebre llegó cuando decidió dejar de construir marcas para otros y enfocarse en la suya. “Sentí que mis sueños estaban quedando en segundo plano. Un día me levanté y dije: ‘No más. De ahora en adelante voy por lo mío’”.
Esa decisión marcó un antes y un después en su carrera, desde entonces, su marca ha crecido con fuerza, llevándola a escenarios de moda tan importantes como Milán, Venecia, París y la Semana de la Moda de Nueva York.
Actualmente, Karla se encuentra expandiendo su marca a nivel internacional y uno de sus destinos recientes ha sido República Dominicana. “Me fascinó la fuerza de las mujeres dominicanas, son empoderadas, valientes y llenas de coraje”, dice con admiración. Su visita no solo fue una exploración de mercado, sino también una fuente de inspiración. “No me voy con un poquito de inspiración, me voy con toda. Ha sido una experiencia demasiado especial.”
Si algo ha aprendido Karla en su recorrido es que emprender no es fácil, pero es un camino que fortalece. “Van a haber días maravillosos y otros oscuros, pero cada uno tiene una lección. No se dejen vencer por el miedo. Si Dios les dio un sí, los acompañará hasta el final.”
Oh!: ¿Qué le dirías a la joven diseñadora de hace 10 años?

A la Karla de hace diez años le diría: “Lo estamos logrando. Valió la pena cada noche sin dormir, cada lágrima y cada momento de incertidumbre. Aquí estamos.”
Karla Herrera no solo diseña ropa, diseña sueños. Y los suyos, definitivamente, están lejos de detenerse.

