Linda Evangelista, quien fuera una de las top más famosas del mundo, desde hace cinco años no ejerce como modelo. Y fue en el pasado mes de septiembre, cuando contó a través de su cuenta de Instagram por qué había decidido retirarse de la vida pública.
¿Qué ocurrió? Entre 2015 y 2017 se sometió a un agresivo tratamiento de ‘coolsculpting’ para congelar células de grasa localizadas que le generó el efecto contrario, es decir, muslos abdomen, costados y cuello abultados de forma permanente. «Esta es la razón por la que no he estado trabajando mientras mis colegas sí lo han hecho. Esto me ha sumido en una profunda depresión. Me he convertido en una reclusa», escribía en aquel post.

Linda Evangelista, tras unos meses, habló a People sobre su traumática experiencia y se dejaba fotografiar por primera vez. Allí dijo «Yo amaba subirme a la pasarela, ahora me da miedo encontrarme con algún conocido», contaba y también reconoció que fueron sus propias compañeras de profesión, como Cindy Crawford, las que la animaron a contar su historia y dejar de sentir vergüenza.
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¿Quién le hizo el procedimiento?
La empresa Zeltiq y a quienes demandó por valor de 50 millones de dólares en daños. Lo ha hecho de la mano de dos personas de su máxima confianza; el fotógrafo Steven Meisel, con quien realizó algunas de las campañas y editoriales más memorables de su carrera, y su amigo Kim Jones, actual director artístico de Fendi y Dior Hombre.
Pero a pesar de esa situación, ahora ha vuelto con más fuerza. Linda es la protagonista absoluta de la campaña que celebra el 25 aniversario de la baguette, el bolso icónico de Fendi.

La propia modelo, que en la imagen aparece con gafas de sol, gorras y varios bolsos ‘baguette’ anuncia que el desfile conmemorativo de Fendi se celebrará el próximo nueve de septiembre en Nueva York. Así que de seguro, la veremos regresar a las pasarelas.

