Este articulo fue escrito con información de: Agencia EFE
La 97ª edición de los premios Óscars no solo ha dejado tras de sí el reconocimiento a las películas que han marcado la industria este año, sino que también ha mostrado algunas tendencias que marcarán el camino para fiestas y eventos durante las próximas temporadas, según los expertos.
Firmas de lujo, diseños exclusivos y a medida han señalado de forma inequívoca algunas de las tendencias clave a las puertas del Dolby Theatre de Los Ángeles. De los encajes reinventados al brillo o los volúmenes escultóricos, estas son las tendencias más vistas sobre la alfombra roja más esperada del año.
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Encajes y bordados, un clásico reinventado
“Aunque es verdad que los bordados nunca han dejado de estar de moda, esta temporada están muy presentes de la mano del estilo clásico y romántico que hemos estado viendo en pasarelas”, explica el estilista Alberto del Sol sobre esta tendencia.
Stacy Martin, una de las actrices protagonistas de la cinta The Brutalist, fue una de las primeras en llegar a la alfombra roja, y lo hizo con un traje firmado por Louis Vuitton realizado en encajes de motivos florales con bordados en tonalidades plateadas. “Una forma divertida de apostar por un clásico”, subraya el estilista.
La actriz no ha sido la única en apostar por los bordados y encajes, a los que también se ha sumado la modelo Kendall Jenner, con un ajustado vestido de encajes negros, similar al que también ha escogido la modelo Emily Ratajkowski. “Este tipo de encajes, muy a la italiana, tuvieron su auge en los noventa y vuelven ahora”, añade.
Lily-Rose Depp, hija de Johnny Depp y Vanessa Paradis, también se enfundaba en un vestido de corte lencero con transparencias y encajes en color negro firmado por Chanel. “En su estilo, con unas transparencias muy marcadas que juegan a dejar adivinar la silueta. Al final, los encajes tienen mucha sensualidad”.

Oda a los volúmenes exagerados
Si hay un tipo de silueta que haya destacado en esta alfombra roja de los Óscar son los patrones exagerados con grandes volúmenes, en especial en las partes inferiores de faldas y vestidos de grandes estructuras. Una forma de innovar y aportar creatividad en la vestimenta a través de formas arriesgadas.
“Es una forma diferente de arriesgar más allá del color o los estampados, y en mi opinión es un acierto porque hemos visto siluetas exageradas que demuestran que se puede ir bien a una alfombra roja desmarcándose de cortes típicos”, explica Del Sol sobre una tendencia “complicada pero que puede favorecer si se emplea con criterio”.
Ariana Grande, una de las más elogiadas de la noche a nivel estilístico, aparecía sobre la alfombra roja con un vestido de dimensiones escultóricas firmado por Schiaparelli. En color blanco empolvado, el vestido se componía de un corsé satinado del que salía un estructurado volante con una falda de varias capas de tul.
La que ha sido su compañera de reparto en Wicked, la actriz Cynthia Erivo, también ha hecho de los volúmenes escultóricos los protagonistas de su atuendo con un vestido diseñado a medida por Louis Vuitton. En verde oscuro y con un gran lazo en el escote y falda voluminosa, la actriz no ha dejado a nadie indiferente.
Kim Kardashian se decantaba por un vestido blanco de Balenciaga con cuerpo de palabra de honor y una falda llena de volumen con textura rugosa, mientras que Shay Mitchell apostaba por un vestido negro de raso con un lazo en volumen XL situado sobre la pelvis, jugando con el volumen aportado en esta zona.
Zoe Saldaña, ganadora del Óscar a mejor actriz de reparto por su interpretación en Emilia Pérez, se decantaba por un vestido burdeos firmado por Saint Laurent con tres partes fruncidas y abullonadas en la parte inferior, generando grandes volúmenes en contraste con el corpiño ajustado de la parte superior.

EFE/EPA/DAVID SWANSON
La alfombra roja del brillo
Aunque las prendas decoradas con pedrería de todo tipo son un clásico recurrente, la alfombra roja de los Óscar ha confirmado lo que las pasarelas han vaticinado durante todo el 2024: el brillo en todas sus versiones es una tendencia al alza y también la favorita de muchas celebridades.
“El brillo es una constante en este tipo de eventos desde su origen; siempre resalta a la persona que los porta y por tanto es un recurso estilístico muy favorecedor”, añade Del Sol sobre una tendencia que “ha tenido especial fuerza en tonalidades neutras y crudas, que potencian aún más su efecto”.
Aunque Demi Moore, para sorpresa de todo el público, no se haya hecho con la estatuilla a mejor actriz por su papel en La sustancia, sí que se convirtió en una de las actrices mejor vestidas de la gala, con un imponente vestido plateado de tirantes firmado por Armani Privé.
Selena Gómez también optaba por un vestido copado de brillos, firmado por Ralph Lauren, en un color empolvado y con los hombros ligeramente al descubierto. Un vestido muy similar en color y corte ajustado al de la actriz Emma Stone, con incrustaciones brillantes en forma de escamas.
La actriz Halle Berry se enfundaba en un vestido de Christian Siriano de corte sirena que incorporaba cristales plateados por toda su estructura. Una pieza rígida y llamativa que se desmarcaba de las formas tradicionales de apostar por el brillo.
En color negro y también de corte sirena, la artista Miley Cyrus ha demostrado la versatilidad y la sofisticación del brillo sobre tonalidades oscuras, con un vestido de Alexander McQueen de cuello halter.
Más allá de las pailletes, incrustaciones y lentejuelas, los vestidos brillantes por su tejido como el raso o la seda también se han hecho con su espacio sobre la alfombra roja; desde el vestido plateado de Felicity Jones al vestido de seda blanca de Loewe de la actriz Raffey Cassidy o el vestido plateado de Ryan Michelle Bathe.
Agencia EFE: Periodista Maria Muñoz Rivera

