InicioDe CercaMarielva Hernández: la mujer que aprendió a leer las tormentas

Marielva Hernández: la mujer que aprendió a leer las tormentas

De un barrio humilde en Santo Domingo a convertirse en una de las voces del tiempo más reconocidas de la televisión dominicana, Marielva Hernández ha construido una historia marcada por la perseverancia, la reinvención y la convicción de que los sueños no tienen fecha de vencimiento.

Hay personas que parecen destinadas a seguir un camino recto, mientras que otras construyen el suyo paso a paso, entre obstáculos, cambios de dirección y puertas que se abren justo cuando parecen cerrarse para siempre. Marielva Hernández pertenece a este segundo grupo.

Recientes

La mujer que hoy informa sobre fenómenos atmosféricos comenzó siendo una niña de Cotuí criada entre el amor de sus abuelos, los sacrificios de una madre trabajadora y los sueños que parecían demasiado grandes para la realidad que la rodeaba.

“Veía las telenovelas con mi abuela y me fascinaba ese mundo”, recuerda. Sin embargo, crecer en un entorno de recursos limitados hacía que cualquier aspiración relacionada con la televisión pareciera lejana, casi imposible.

Pero los sueños tienen una extraña manera de resistir.

Mientras otras niñas jugaban, ella imitaba a artistas como Shakira y Thalía en las fiestas del barrio. Más adelante llegaron los concursos de belleza, las clases de locución y las primeras oportunidades para descubrir que su voz y su presencia frente a las cámaras podían convertirse en algo más que una ilusión infantil.

La historia de Marielva no ha estado exenta de desvíos.

Antes de convertirse en comunicadora estudió Ingeniería en Sistemas. Lo hizo porque, como muchas jóvenes, entendía que debía elegir una carrera “segura”, una profesión que le garantizara estabilidad. Sin embargo, la comunicación seguía apareciendo en cada etapa de su vida.

Con un hijo en camino, nuevas responsabilidades y el desafío de adaptarse a un país diferente, decidió apostar por la educación. Aprendió inglés, se graduó en Comunicación y comenzó a abrirse espacio en una industria tan competitiva como exigente.

No fue fácil.

Hubo rechazos, incertidumbre y momentos en los que parecía que el entretenimiento tenía demasiadas puertas cerradas. Pero en lugar de rendirse, encontró una nueva ruta.

52117772 5ff3 4525 8c8b 2f3da59e7e79

Fue entonces cuando apareció la meteorología

Inspirada por figuras como Jackie Guerrido, comprendió que existía un espacio donde podía unir comunicación, ciencia y servicio público. Lo que comenzó como una alternativa terminó convirtiéndose en una pasión.

Durante la pandemia cursó estudios especializados en meteorología en Penn State University, enfrentando el reto adicional de hacerlo en un segundo idioma y dentro de una carrera altamente técnica.

“Hubo días sin dormir, mucho esfuerzo y momentos en los que pensé que no podía más, pero no cambiaría ese proceso por nada”, confiesa.

En una industria históricamente dominada por hombres, Marielva ha decidido abrirse paso sin renunciar a su esencia.

668efca1 c033 436b 91f9 458d19519477

Lejos de encajar en estereotipos, apuesta por demostrar que una mujer puede ser científica, comunicadora, apasionada por la moda y profundamente femenina al mismo tiempo.

Para ella, la preparación académica y la autenticidad no son conceptos opuestos.

Por eso uno de sus mayores objetivos es acercar la meteorología a las personas de una manera sencilla, práctica y cercana. Actualmente trabaja en un proyecto que busca explicar fenómenos atmosféricos complejos con un lenguaje accesible para todos.

Porque si algo ha aprendido en el camino es que el conocimiento cobra verdadero valor cuando logra conectar con la gente.

7f701a24 df64 4b82 803e 8e3fcbb5967c

La maternidad como motor

Entre todos los títulos que ha acumulado a lo largo de su trayectoria, hay uno que ocupa un lugar especial: mamá.

Su hijo José Mauricio, de 13 años, ha sido una de sus mayores motivaciones para seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.

Recuerda los inviernos en Nueva York, los trayectos en tren bajo la nieve, las largas jornadas entre la universidad, el trabajo y la crianza. Recuerda el cansancio, pero también la satisfacción de saber que cada sacrificio tenía un propósito.

“Cuando tienes un hijo, ya no trabajas solamente por ti”, afirma.

Hoy habla con orgullo de un adolescente responsable, independiente y respetuoso, cualidades que considera uno de los logros más importantes de su vida.

a19e8837 ef9b 45d6 afca 005b2ee1e070

Evolución: la palabra que define su presente

Si tuviera que resumir el momento que vive actualmente en una sola palabra, sería “evolución”.

No porque haya llegado a la meta, sino porque entiende que todavía quedan muchos sueños por construir.

Marielva continúa moviéndose entre Nueva York, Miami y República Dominicana, desarrollando nuevos proyectos y explorando nuevas maneras de conectar con el público. Lo hace con la misma curiosidad de aquella niña que soñaba frente al televisor y con la experiencia de una mujer que ha aprendido a convertir cada desafío en una oportunidad.

Quizás por eso su historia resulta tan inspiradora.

Porque demuestra que no importa de dónde vienes, cuántas veces tengas que reinventarte o cuántos caminos debas recorrer antes de encontrar el correcto. Lo importante es seguir avanzando.

Y si algo sabe Marielva Hernández, es precisamente cómo encontrar luz incluso cuando el pronóstico anuncia tormenta.

Lisbeth Calderón Díaz
Lisbeth Calderón Díaz
Comunicadora apasionada, amante de los animales y eterna buscadora de historias que inspiran. Con una curiosidad insaciable, creo en el poder de la palabra para conectar, emocionar y hacer que cada mensaje cobre vida.
- Publicidad -

Recientes

- Publicidad -
- Publicidad -