Van pasando los años y seguimos en la lucha maratónica de «pelear» nuestros derechos básicos como mujeres. Y sí que hemos avanzado significativamente, pero hasta que desde los hogares latinoamericanos no se «rompa» la cultura de desigualdad, desde esa educación básica, las cifras no mejorarán de manera arrolladora.
Todas tenemos una amiga o conocida, cualquier compañera de trabajo (la que menos imaginarías) que ha sido víctima de maltrato de parte de su pareja… Ellas lo mantienen en el anonimato como si se tratase de una falta de ellas, y no del abusador. Es ahí cuando la ayuda que no se pide… debe llegar, porque las víctimas en muchas ocasiones han «normalizado» las circunstancias en las que viven. Y jamás podemos olvidar que el maltrato físico da inicio al maltrato emocional; de ti depende ver las señales de alerta a tiempo.
No es un llamamiento exagerado el planteado, porque al menos 4.091 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 26 países de América Latina y el Caribe en 2020, lo que representa una disminución de 10,6 % con respecto a 2019, cuando se reportaron 4.576 casos, informó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Recientes
Este organismo alertó que pese a la disminución en comparación al año anterior, el feminicidio como forma extrema y letal de la violencia de género continúa afectando a miles de mujeres y niñas en la región. Ello «a pesar de que ha aumentado su visibilidad, la respuesta estatal y la presión ejercida masivamente por los movimientos de mujeres que han expresado su rechazo a la violencia de género».

Una vida de violencia que se vive más entre los 30 y 44 años
La violencia feminicida está presente durante todo el ciclo de vida de las mujeres, aunque se expresa con mayor intensidad durante las edades reproductivas.
«No nos cansaremos de visibilizar la violencia que afecta a las mujeres y a las niñas de nuestra región a diario y que repercute en la sociedad en su conjunto, pues constituye un obstáculo para el logro de la igualdad y de un desarrollo y una paz sostenibles», declaró la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena.
En 18 de los 26 países que informan a la Cepal, el número más alto de casos de feminicidio en 2020 correspondió al tramo de edad de entre 30 y 44 años (344 mujeres).
Las adolescentes y mujeres adultas jóvenes de entre 15 y 29 años representaron el segundo rango con mayor incidencia de feminicidio, con 335 víctimas en 2020.
También genera alerta, según la CEPAL, la situación de las niñas y adolescentes de la región: al menos 40 niñas menores de 15 años fueron víctimas de feminicidio.
El organismo detalló que el indicador regional es una aproximación porque aún no hay una metodología común para generar estadísticas estandarizadas sobre este delito y que los datos se encuentran en el consolidado generado a parir de las cifras proporcionadas por los Gobiernos.

¿Qué ha pasado tras la pandemia?
Un nuevo informe publicado por ONU Mujeres ha destacado el impacto de la pandemia del COVID-19 en la seguridad de las mujeres, tanto en el hogar como en los espacios públicos.
“La pandemia de COVID-19, que exigió medidas de aislamiento y distanciamiento social, dio paso a una segunda pandemia de violencia en la sombra contra mujeres y niñas, ya que a menudo se encontraban confinadas junto con sus maltratadores. Estos nuevos datos subrayan la urgencia de llevar a cabo esfuerzos concertados para poner fin a esta situación”, afirmó la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous.
El mismo ha sido basado en datos de 13 países desde la pandemia, recoge que 2 de cada 3 mujeres padecieron alguna forma de violencia o conocían a alguna mujer que la sufría. Además, solo una de cada 10 dijo que recurriría a la policía en busca de ayuda.
A la fecha, las Naciones Unidas precisa que solo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica, mientras que en 37 estados todavía no se juzga a los violadores si están casados o si se casan posteriormente con la víctima. Además, en otros 49 estados todavía no existe legislación que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.

LOS DATOS POR PAÍSES
En América Latina, las tasas más elevadas de feminicidio se registraron en Honduras (4,7 por cada 100.000 mujeres), República Dominicana (2,4 por cada 100.000 mujeres) y El Salvador (2,1 por cada 100.000 mujeres).
Los tres países, no obstante, registraron una disminución respecto a 2019, al igual que Bolivia, Brasil, Colombia, Guatemala, Paraguay, Puerto Rico y Uruguay.
Honduras pasó de 6,1 feminicidios por cada 100.000 mujeres en 2019 a 4,7 por cada 100.000 mujeres en 2020, mientras que en República Dominicana la tasa bajó de 2,7 a 2,4 y en El Salvador de 3,3 a 2,1.
Argentina, Chile, México y Nicaragua mantuvieron las mismas tasas de feminicidio que en 2019, mientras que Ecuador, Costa Rica y Panamá registraron un aumento en comparación con el año anterior. De ellos, Panamá declaró el incremento más significativo, indica la Cepal.
En el Caribe anglófono, cuatro de nueve países y territorios con datos disponibles sobre muertes violentas por razones de género registraron un aumento de la tasa por cada 100.000 mujeres entre 2019 y 2020.
En Granada subió de 1,9 a 5,5 por cada 100.000 mujeres; en San Vicente y las Granadinas de 0 a 5,5; en Surinam de 1,1 a 2,8; y en Trinidad y Tobago de 2,9 a 3,1. Cabe destacar que ningún país o territorio de esta subregión tiene tipificación del delito de feminicidio o femicidio.
La violencia contra mujeres y niñas es una violación grave de los derechos humanos y el derecho de las mujeres a vivir sin violencia está recogido en acuerdos internacionales. En el ámbito mundial, solo el 40 por ciento de las mujeres busca ayuda tras sufrir violencia, lo que obliga a las instituciones a promover políticas de prevención y ayuda.
Un llamado a la acción
Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora hoy, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero; el cineasta Pedro Almodóvar; el cantante Leiva o el cantautor y poeta Marwán quisieron poner su voz y su rostro para tratar de poner freno a las violencias machistas, en una iniciativa promovida por Efeminista.
«Aprovecharte de que una chica está borracha para liarte con ella», «dudar de su relación con sus amigos», «controlar sus redes sociales» o «seguir a una mujer por la calle» son algunas de las conductas violentas y machistas que denuncian como inadmisibles.
«A los más jóvenes les diría que su primer contacto con el sexo y con el placer de los sentidos no fuera a través del porno (…) que la realidad de la relación de un hombre y una mujer va por otros caminos de reciprocidad y de respeto», aconseja Almodóvar quien se ha plantado fuerte en contra de la violencia contra la mujer.

En RD
El origen delDía Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, tiene que ver con el crimen de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, quienes fueron brutalmente asesinadas en 1960 por orden del dictador Rafael Trujillo (1930-1961).
Este jueves se cumplen 61 años de su asesinato junto a Rufino de la Cruz, quien las transportaba en un vehículo cuando fueron a visitar a sus esposos a la cárcel.
En la República Dominicana varias instituciones y organizaciones se suman tradicionalmente a las actividades de sensibilización. Desde esta mañana, el movimiento por las tres causales convocó a una marcha concentración contra todas las formas de violencia. La caminata partió desde la avenida Winston Churchill, salida del Mirador Sur hasta el Congreso Nacional.

