Si hablamos de voces que se sienten, que conectan y que te hacen decir: “esa es ella”, hablamos de Paloma Rodríguez. Creadora de contenido, actriz, locutora, maestra de ceremonias… y, sí, literalmente la voz detrás de marcas gigantescas. Pero detrás de cada proyecto viral, cada intro icónica y cada gran escenario, hay una Paloma súper humana, soñadora y apasionada.
Una artista completa (aunque pocos lo sepan)
Cuando le preguntamos cuál de todas sus facetas la hace sentir más “ella”, Paloma suelta una verdad que muy poca gente conoce:
el teatro musical es su corazón.
“Ahí puedo unir todo: expresión corporal, actuación, canto y, claro, la voz”, nos cuenta.
Esa formación artística es la raíz de su talento actual y la chispa que la hace destacar como locutora y host. Aunque por ahora no está en agenda volver a las tablas, nos confiesa que es ahí donde más feliz se siente… y que algún día regresará.
Recientes
Un mensaje a la Paloma del 2003
Sí, la vimos crecer en Sábado Chiquito de Corporán.
¿Y qué se diría hoy a esa niña?
“Que no dude de sus sueños”.
Aunque con los años pensó que la comunicación era un mundo difícil de alcanzar, hoy se siente más conectada que nunca con aquella versión pequeña y valiente que soñaba en grande. Y lo está logrando.
Su primer doblaje en redes —una escena llena de princesas Disney de “Wreck-It Ralph”— sigue siendo su video más visto. Y todavía se lo mencionan.
¿Su sueño? Darle vida a un personaje en pantalla grande.
RD está creciendo en cine, pero en animación va en proceso… y Paloma quiere ser parte de la generación que lidere ese movimiento. Y honestamente: sí la vemos ahí.

El día en que entendió su impacto
Aunque Paloma evita depender de la validación externa para mantenerse auténtica, reconoce que ha habido momentos clave: cuando denuncia temas sociopolíticos y recibe respuestas directas de personas en posiciones de poder.
Ahí se da cuenta de que su voz no es solo sonido: es impacto, es cambio, es eco social.
El reto más grande: el portugués
Ser la voz oficial de Arajet la ha llevado a grabar en español, inglés y… portugués.
Y aunque no lo comparte mucho, admite que ese idioma la saca heavy de su zona de confort. Pero ahí sigue, aprendiendo, creciendo y preparándose para algún día pisar tarima hablándolo fluido.
El gran “pinch me moment”
El día que recibió la llamada para ser la voz de los Latin American Fashion Awards.
O sea, el equivalente a los Latin Grammy de la moda.
Presentar nombres como Donatella Versace, Anna Dello Russo, Maluma o Becky G… y saber que su voz quedó inmortalizada en una plataforma internacional, le confirmó que:
el cielo es el límite.
El secreto del éxito: la pasión
Para Paloma, el hábito que la ha llevado hasta aquí es simple pero poderoso:
la pasión.
Esa gasolina que la mantiene constante, enfocada y lista para dar un poquito más incluso cuando el camino se complica.
Le encanta cuando jóvenes la buscan para pedir consejos sobre locución. Saber que la ven como guía y referente es un honor. Y le encanta acompañarlos en sus primeros pasos.
“Si queremos un verdadero hub de doblaje en RD, necesitamos impulsarnos entre todos”, dice con convicción.

¿Y si no fuera la voz detrás de todo?
Sería chef.
Sí, Paloma estudió Gastronomía y Turismo, ama la repostería y se ve con una pastelería o un café súper cute.
(Anotado: necesitamos ese lugar).
Lo que quiere que sus seguidoras siempre recuerden
Las chicas jóvenes son la mayoría de su comunidad y su mensaje es claro:
atrévanse a mostrarse.
“Las redes son el mejor currículum que existe. Todo lo que he logrado empezó con videos caseros explorando la locución. Quien no se atreve, se hace el camino más difícil.”
Un proyecto secreto… que no puede contar (pero sí puede insinuar)
Hay una producción de animación en camino.
Tomará años, así que para cuando salga… ya ni te acordarás que lo mencionó. Pero sí: viene algo grande.
Paloma cierra con lo más importante:
Agradece a su familia, amigos, jefes, equipo y a cada persona que ha apoyado su camino.
“Cada puerta que se me abre es gracias a ellos. Dios me ha bendecido muchísimo y jamás lo doy por sentado.”

