Raiza González es mucho más que una modelo o periodista, es una visionaria que ha puesto sus energías en unir su amor por la moda con su fuerte compromiso social y cultural. Nacida en República Dominicana, criada en Panamá, con una exitosa carrera en Estados Unidos y ganadora de un premio Emmy, su historia es una inspiradora travesía de esfuerzo, creatividad y conexión con sus raíces.
De República Dominicana para el mundo
Desde muy joven supo que quería dejar una huella en el mundo del modelaje y la comunicación, en Panamá, el país que la vio crecer, decide estudiar periodismo y, con tan solo 19 años, fundó «Top Model Petit», un proyecto innovador para chicas de baja estatura que soñaban con ser parte de la industria de la moda. Con el tiempo, amplió su visión, conectando modelos y diseñadores de diferentes países.
Pero su pasión por la moda no solo se limitó a las pasarelas, Raiza descubrió que podía ser un puente entre diseñadores emergentes y mercados internacionales, llevando el talento latinoamericano a escenarios globales. Así, cuando la vida la llevó a Bogotá, aprovechó la diversidad cultural del país y empezó a organizar eventos de moda con embajadas y comunidades indígenas, desarrollando desfiles en los que mostró la riqueza textil y artesanal de diversas regiones, consolidando su idea de que la moda es una expresión de la identidad de los pueblos.
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Global Couture: Más que moda, un compromiso con la cultura latina
Tras la inspiración de su trabajo en Colombia, al mudarse a Estados Unidos, crea Global Couture, una plataforma enfocada en destacar a los diseñadores con una identidad cultural fuerte. «No muestro un diseñador solo por mostrarlo, me enfoco en aquellos que tienen una historia, un mensaje detrás de sus creaciones y que sobre todo muestran pasión en lo que hacen», afirma con orgullo y una gran sonrisa.
A través de esta iniciativa, ha logrado presentar colecciones en escenarios diplomáticos, incluyendo embajadas y espacios exclusivos en Washington D.C. Su sello distintivo es la combinación de moda con música y arte, creando experiencias sensoriales que captan la esencia de la cultura latina. Este concepto le ha permitido abrir puertas a diseñadores de comunidades indígenas y a creadores con técnicas tradicionales que de otra manera no tendrían acceso a grandes plataformas.
Promover diseñadores latinos en el mercado estadounidense
Con presentaciones innovadoras y con gran influencia cultural, ha sabido conectar al mercado estadounidense con diseñadores latinos. “Los colores, la alegría y el trabajo manual de nuestros diseñadores impactan a quienes asisten a nuestras pasarelas, la curiosidad de ver algo distinto genera interés y admiración en el público internacional”, explica. Esto se ve reflejado en el vestuario que porta al momento de nuestra entrevista, creado por Annie Chajin, una diseñadora panameña que trabaja con comunidades indígenas en su país natal. Dándole a estos indígenas la oportunidad de mostrar su hermoso trabajo manual en pasarelas internacionales, enseñándonos y dejando en alto su cultura.
Nos comenta que para la edición 2025 de Global Couture, se incluirá la participación de Luis Rivas, artista dominicano que crea impresionantes representaciones de los Diablos Cojuelos con materiales ecológicos. “Mi pasarela no es solo moda, también es una exhibición de arte”, enfatiza. Este evento contará también con la participación de diseñadores de España, Panamá y Colombia, mostrando la riqueza de la moda global a través de un enfoque sostenible y culturalmente significativo.

Compromiso social y retorno a sus raíces
A pesar de su éxito global, nunca ha perdido la conexión con el país que la vio nacer, y que mejor forma de ayudar que destinando parte de lo recaudado en sus eventos para causas benéficas en República Dominicana. En esta ocasión, su ayuda se dirige al Hogar Madelaes, una organización que acoge a niñas huérfanas. “Más que solo mostrar moda, quiero que Global Couture sea un agente de cambio y apoyo para quienes más lo necesitan”, expresó emocionada con una gran sonrisa.
Además, está explorando nuevas formas de llevar el arte dominicano a escenarios internacionales, promoviendo el talento local y asegurando que los diseñadores del país tengan acceso a oportunidades de crecimiento. Desde su perspectiva, la moda debe ser inclusiva y accesible, brindando visibilidad a quienes han sido históricamente marginados en la industria.
El consejo de Raiza para los jóvenes
Hay muchos jóvenes en Latinoamérica que sueñan con triunfar en el mundo de la moda o en el panorama artístico a nivel general, Raiza nos regala para ellos una frase que le dijo su querida amiga Luz García durante una conferencia “A veces sufrimos mucho porque estamos afanados por llegar a la cima” lo que la lleva a la siguiente reflexión “Disfrutar el camino lo es todo. Conocerás personas buenas y otras no tanto, pero incluso aquellas que no son tan agradables te enseñarán valiosas lecciones que te harán crecer. Vive cada paso, porque el éxito no es un destino, sino lo que estás haciendo ahora mismo, aunque aún no lo reconozcas”, enfatiza.
Su historia es un recordatorio para todos de que la perseverancia y la pasión por tu carrera es esencial para abrir el camino. Mediante su esfuerzo y trabajo, no solo ha conseguido reconocimiento a nivel personal, sino que está cambiando la narrativa sobre la moda latina, llevándola a un nivel global con impacto social.

El enfoque de Raiza, no solo ha conquistado el mundo de la moda, sino que ha construido un legado que une arte, cultura y solidaridad, dejándonos ver que cuando se da el todo por el todo, los sueños no tienen fronteras que los puedan detener.

