La vida no siempre es perfecta, y los vínculos que establecemos a lo largo de esta, mucho menos. Cuando una relación amorosa inicia, muchas veces se cree que todo será color de rosas y que las adversidades serán más sencillas de lo que se ve. Lamentablemente, la mayoría nos equivocamos en eso.
Siempre hay malentendidos, incomodidades, diferentes puntos de vista y otros motivos que pueden causar inconvenientes dentro del vínculo, llenando de conflictos la relación y convirtiéndose en un túnel sin salida para muchos. Es, de hecho, una de las causas por las que algunos noviazgos terminan.
Pero puede que haya una solución a ello. Por ejemplo, la regla de los diez segundos. Este es un objetivo que se ponen las personas para lograr cosas, como pararse de la cama u otras acciones similares. Aquí te explicaremos cómo emplear este ejercicio en tus vínculos.
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¿Cómo emplear la regla de los 10 segundos en los conflictos de pareja?
Cuando hay una discusión y esta comienza a tornarse algo acalorada, se suelen soltar cosas que realmente no se quieren decir, sino que son parte de ataques de impulsividad. Para evitar malentendidos y arrepentimientos, puede emplearse esta regla.
De esta manera lo harás. Si estás conversando con esa persona y sientes que la tensión comienza a aparecer, frena y cuenta en tu mente hasta el número 10. Además de calmarte y respirar, te ayudará a reflexionar teniendo un buen manejo de tus emociones y pensamientos.

Es una práctica que enfría las emociones, buscando incluso una posible solución a la disputa sin necesidad de faltar el respeto al otro ni gritarse. Son cosas que es mejor evitarlas.
La regla de los 10 segundos es una excelente opción para, en lugar de discutir, buscar una solución en conjunto y fortalecer la relación. Igualmente, es recomendable llevarla a cabo al ser una manera de evaluar la situación y pensar si verdaderamente se está manejando de la forma correcta.
El doctor Emerson Eggerichs indicó que este es un ejercicio bueno para reducir la tensión en medio de la discusión, evitando caer en un ciclo donde los dos involucrados se ofenden y comunican de manera negativa. A ese ciclo le llamó ‘el ciclo loco’.


