París amaneció en shock, lo que parecía un sábado normal en el Museo del Louvre se convirtió en una escena sacada de una película de acción: un grupo de ladrones logró sustraer ocho joyas históricas de la legendaria Sala del Apolo, el corazón brillante del museo donde se exhiben algunas de las piezas más valiosas de la colección francesa.
Según confirmaron las autoridades, el robo ocurrió la mañana del 19 de octubre de 2025, cuando los ladrones, vestidos como trabajadores de mantenimiento, accedieron al museo con un camión elevador. Según los reportes, en cuestión de cuatro y siete minutos, tomaron las joyas y huyeron de la escena.

El Ministerio de Cultura francés publicó una lista con las piezas sustraídas durante el robo de joyas en el Louvre, todas con gran valor histórico y artístico. Se trata de obras de orfebrería que datan de los siglos XVIII y XIX, pertenecientes a la realeza francesa y al período napoleónico.
Recientes
- Diadema del conjunto de zafiros de las reinas María Amelia y Hortensia.
- Collar del juego de zafiros perteneciente a la misma colección, con ocho zafiros y 631 diamantes.
- Pendiente de zafiro que formaba parte del mismo conjunto.
- Collar de esmeraldas de María Luisa, duquesa de Parma y esposa de Napoleón Bonaparte.
- Broche relicario del siglo XIX, con incrustaciones de diamantes.
- Diadema de la emperatriz Eugenia.
- Broche “nœud de corsage”, también perteneciente a la emperatriz Eugenia.
- La corona de la emperatriz Eugenia, con 1,354 diamantes, 1,136 rosas y 56 esmeraldas.
Las autoridades francesas desplegaron un operativo a gran escala. Una de las coronas robadas fue encontrada horas después cerca del museo, y los investigadores analizan huellas, restos de herramientas y el vehículo utilizado en el robo. El Louvre permaneció cerrado temporalmente mientras los expertos revisaban la seguridad de las salas.
Aunque el caso sigue abierto, el robo del Louvre ya se considera uno de los más osados de la última década, recordándonos que incluso los tesoros más protegidos del mundo pueden ser vulnerables.
Mientras el misterio continúa, el mundo entero sigue pendiente de cada pista… y París, una vez más, nos demuestra que incluso en medio del escándalo, sigue siendo la ciudad del arte, la belleza y el drama.

