Llamamos solsticio a aquel evento donde el sol alcanza la latitud máxima. El término es proveniente del latín solstitium, que significa ‘sol quieto’. Es un hecho astronómico en el que se puede visualizar durante los días en que ocurre una desigualdad de luz solar, por lo que ocurren los días largos, noches cortas o viceversa.
Hoy, 21 de diciembre, es el solsticio de invierno, que sucede cuando el semieje de la Tierra del hemisferio norte o sur alcanza una inclinación alejada del Sol, es decir, una dirección opuesta a lo que vemos durante el solsticio de verano.
Este evento da la bienvenida a la temporada del signo Capricornio y, al mismo tiempo, la entrada de la estación invernal. Asimismo, la llegada del solsticio coincide con el día más corto y la noche más larga del hemisferio.
Recientes
Sucede dos veces al año, mientras que en el norte acontece entre el 20 y 23 de diciembre, cuando el Sol pasa por el trópico de Capricornio; en el hemisferio sur suele ocurrir entre el 20 y 23 de junio.

Salud y espiritualidad: Los solsticios desde otro punto de vista
El solsticio puede considerarse como un cambio de estación al que nuestro organismo debe adaptarse, porque podría afectar en algunas partes del mismo.
Por ejemplo, los poros. Durante el invierno, la piel sufre mayor resequedad a causa de que los poros se cierran para protegerse de los mismos cambios de temperatura. Así como también el cabello, el cual tiende a sufrir porque pierde su hidratación natural.
Es por esto que puedes implementar en tu rutina mascarillas hidratantes, tanto faciales como capilares, para recuperar humectación en tu cabello y rostro. Incluso puedes llevar a cabo un procedimiento para toda tu piel.
Por otra parte, si eres una persona espiritual puedes llevar a cabo rituales durante el evento astronómico. Como por ejemplo, cortarse las puntas.
Además de que los cambios de estaciones son de las mejores ocasiones para cortarlas, hay ocasiones, como por ejemplo las fases de la Luna, que son ideales para cortar el pelo e incluso estimulan su crecimiento.

Imagina que este es el cierre de un ciclo y el inicio de uno mejor, con nuevas metas y cosas buenas. Por ende, limpia tu entorno, deshaciéndote así de las energías cargadas o no tan positivas que pueden habitar tanto allí como en ti, y abriendo paso a lo positivo. Puedes hacerlo con un incienso, difundiendo el humo en cada rincón como sea posible.

Limpia tu casa si así lo deseas. Hay personas que incluso escriben en una hoja lo que quieren dejar ir o lo que buscan atraer, manifestando los buenos deseos.


