Ser papá es un show. Literal. Que lo diga Starlyn Ramírez, comediante de profesión, productor en proceso, guionista en formación y padre… bueno, en constante función. El humorista, conocido por hacernos reír con sus rutinas, ahora también se encarga de las rutinas de sueño de su hijo Benjamín y su recién llegada Olivia, mientras sigue explorando nuevas etapas en la televisión. Y si tú pensabas que ser papá era cosa seria, con Starlyn aprendes que también es un arte… ¡y a veces un caos con mucho material para stand up!
“Cuando mi hijo me dijo ‘Papá’ por primera vez, yo le dije: ‘Di mamá, por favor, que ya van dos papás corridos’”, recuerda entre risas. Pero detrás de la broma, hay una ternura gigante: “Yo no razono del todo la responsabilidad que uno tiene al ser padre, pero sí sé que es de esas cosas que le dan sentido a todo lo que tú haces”.

Starlyn no es de los que se lava las manos con excusas laborales. De hecho, reconoce que su trabajo de comediante, más que alejarlo, le permitió pasar mucho tiempo con Benjamín cuando nació. “Después de la pandemia, la mamá volvió a trabajar, y yo me quedé con el niño. Le contaba cuentos, veíamos noticias juntos… yo era básicamente su ministro de entretenimiento y formación”.
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Pero como en todo buen show, hay caos. ¿El momento más inolvidable? “Subimos al techo a atender unos tenis y en lo que pestañeo, Benjamín me lanza el celular por un tubo. ¡El niño entendió que celular + hueco = diversión!”, dice con una mezcla de trauma y comedia.
Starlyn reconoce que vivir entre la casa y la tarima es una lucha constante. “Yo quiero estar ahí para acostarlo, que me vea. Pero hay veces que me tocan shows fuera de la ciudad y no puedo. Sin embargo, cada vez que puedo, yo trato de estar”.

Y aunque su hijo aún no entiende a ciencia cierta a qué se dedica papá, ya da pistas de que el escenario no le es tan ajeno. “Un día le dijo a un amigo: ‘No puedo salir, mi papá va a hacer un show’”. Y aunque confunda los conceptos, el pequeño Benjamín ya sabe que su papá es el tipo del show.
¿Se inspirará Starlyn en sus hijos para nuevos chistes?, “Todo. La casa entera es inspiración, la crianza es una fuente inagotable de material”.
La llegada de Olivia, su bebé de dos meses, ha traído aún más movimiento al libreto de su vida. Y para Starlyn, el equilibrio es posible gracias a su esposa, su mamá y su suegra, que completan ese dream team de la crianza. “Yo vengo de una madre excepcional que me enseñó a respetar a la mujer. En mi casa, si tú cocinas, yo friego. Y si pedimos delivery… yo pago. O ella. Bueno, al final lo paga mi tarjeta, pero eso es otra historia”.
Y si le preguntas quién es el más gracioso en casa, él responde sin titubear: “Ella. Terrible. Ella tiene una forma de ver el mundo que a mí me encanta, y que, sinceramente, es más divertida que la mía”.

Entre pañales, chistes y celulares perdidos, Starlyn vive su paternidad como una extensión de sus valores, de sus padres y de su oficio. Y si tuviera que describirse como un personaje animado, no lo duda: “Yo sería Piccolo. Porque ese tipo ni era papá, y aún así crió a Gohan. ¡Y bien criado!”.
Con el corazón en la casa y la cabeza en la comedia, Starlyn demuestra que ser papá no es un papel secundario, es el protagónico de su mejor historia hasta ahora.

