El traje de baño es una prenda de una o más piezas que mayormente se usa en la temporada de verano para un día de playa o piscina. Cuando vamos de vacaciones, es la primera cosa que echamos en la maleta para disfrutar cómodamente.
Así como la mayoría de las prendas de vestir, si no es que todas, el traje de baño ha ido y seguirá evolucionando en estilo y diseño. Y es que los bañadores que hoy en día conocemos no se parecen en nada a lo que en años atrás solían ser.

Según informó Vicky Salías, directora del Museo de la Historia del Traje, a través del Ministerio de Cultura de Argentina, por recomendaciones médicas, la natación se fue convirtiendo en una actividad activa a inicios del siglo XIX.
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Esto se debía específicamente a que se tenía en ese entonces la creencia de que el agua salada traía beneficios para la salud y además para la procreación.
Por tal motivo, la gente comenzó a ingresar al agua a partir del año 1910, pero solo para mojarse, debido a que el peso de sus vestuarios les complicaba moverse y mucho más nadar.
A finales del mismo siglo fue que surgieron los bañadores, pero estos eran unos vestidos con mangas cortas, pantalones debajo y sumándole unos sombreros para evitar el bronceado. Por si fuese poco, también debían portar medias para no mostrar las piernas.

Con el paso del tiempo, las prendas se fueron acortando y acomodando. Ya cuando arrancaron los años 20 comenzaron a utilizarse los trajes enterizos, a diferencia de los anteriores, estos contaban con escotes más amplios y se hacían visibles los muslos.
Asimismo, en los años 60 los trajes se crean sobre telas como el nylon con lycra o poliéster, lo que los hacía de secado más rápido y a la vez más adheribles a la piel, facilitando así su uso.
Debido a que las féminas arremangaban sus bañadores para broncearse, el francés Louis Réard diseñó un traje que mostraba el abdomen.
En 1946 fue que su creación se nombró como bikini en honor a Bikini Atoll, sitio de pruebas nucleares, ya que, según él, su diseño sería igual de explosivo que las bombas que se ponían a prueba en el lugar, indicó Harper’s Bazaar.

Para él no fue tarea sencilla encontrar una mujer que quisiese modelar el bañador, ya que en esa época existía el miedo por las reacciones de la opinión pública y la “vulgaridad” que significaba en ese tiempo.
No obstante, el 5 de julio de ese mismo año, la bailarina del Casino de París, Michelle Bernardini, lució el primer bikini de la historia en público, lo cual fue un escándalo total. Tanto así que hasta varios años después su uso no fue popular.
Actrices que impusieron el uso del traje de baño
Ya era 1950 cuando empezó a ser lo que conocemos ahora como una prenda que no podemos dejar de lado al momento que nos mencionan agua. Y esto fue posible gracias a muchas actrices y su aparición con bikinis.
Tal es el caso de Ava Gardner, Brigitte Bardot, Marilyn Monroe, Elisabeth Taylor, entre otras, quienes fueron en esa época fotografiadas luciendo distintos bañadores de dos piezas y con el ombligo al descubierto, detalló Harper’s Bazaar.

El cine fue una catapulta para su evolución. Uno de los momentos más relevantes fue cuando Ursula Andress salía del mar Caribe con un bikini blanco en 1962 en una escena de Dr. No.
Aunque surgió en una época donde no era bien visto que la mujer expusiera su cuerpo y siempre cuidarse de las críticas, los bañadores en sus variados diseños supieron años más tarde, con la llegada de una revolución en la manera de vestir, posicionarse dentro de esas prendas útiles y características de lo veraniego, el sol y la playa.

