Viajar es una experiencia enriquecedora que todos deberían tener la oportunidad de experimentar y más si es a países poco visitados, estos que cuentan historias que tocan el alma, donde se puede vivir experiencias exóticas y vibrar de una forma increíble.
Aquí te mostraremos varios lugares poco convencionales para que armes tus vacaciones perfectas dependiendo de lo que te guste hacer o experimentar, para tener unas vacaciones fuera de serie.
Vacaciones en Islandia

Paisajes de otro mundo y fenómenos naturales
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Si lo tuyo es irte de vacaciones y sumergirte en paisajes de ensueños, disfrutar de la naturaleza y vivir como en un cuento de hadas, Islandia es un lugar del que no te arrepentirás de visitar. Aquí puedes adentrarte en las místicas tierras de la cultura vikinga, fantasear y conocer más de esta raza de guerreros.

Este maravilloso país es una tierra de hielo y fuego donde el planeta respira a través de géiseres, glaciares, volcanes y auroras que tiemblan sobre la cabeza. Es un lugar ideal para los viajeros solitarios que desean oír el crujido de los glaciares y sentir que están en el principio del mundo.
Aquí puedes sumergirte en las aguas termales de la Laguna Azul, bajo una neblina fantasmal que embriaga.

Al igual que puedes visitar las cascadas de Skógafoss y Gullfoss, que rugen como si el tiempo hablara en lengua vikinga.
Si deseas perderte en los acantilados y tener un momento nostálgico y completa conexión con la naturaleza, los Fiordos del Oeste (Westfjords) son el lugar ideal para ti.
Esta región remota y menos visitada ofrece acantilados espectaculares, cascadas masivas como Dynjandi y piscinas geotérmicas naturales. Es un paraíso para la observación de aves marinas y la desconexión total.

Otro lugar que atrae por sus paisajes alucinantes son las Tierras Altas Centrales (Highlands), donde se puede acceder solo en verano y con vehículos 4×4. Las Tierras Altas son un paisaje volcánico indómito de montañas coloridas, glaciares y ríos trenzados. Es el lugar ideal para el senderismo extremo y sentir la fuerza geológica del planeta.

Mientras que en invierno, explora las efímeras y asombrosas cuevas de hielo que se forman dentro de los glaciares, como Vatnajökull. Es una experiencia surrealista que te conecta con la naturaleza más pura de Islandia.

Vacaciones de ensueño en Marruecos

La puerta de África con alma milenaria

Si quieres una unas vacaciones exótica llena de culturas, etnias y matices exóticos, Marruecos, situado en el norte de África pero con fuertes lazos culturales y geográficos con Europa (solo a un corto trayecto en ferry de España), es un festín para los sentidos. Donde debes ir más allá de las clásicas Marrakech y Fez.

Un paseo por la ciudad de Chefchaouen, la Ciudad Azul, que está ubicada en las montañas del Rif. Esta ciudad es célebre por sus edificios pintados de tonos azules. Perderte por sus callejones empedrados y descubrir sus plazas escondidas es una experiencia mágica y fotogénica.

Un paseo por el desierto del Sáhara (Erg Chebbi o Erg Chigaga). Este lugar se puede visitar en un solo día, pero si quieres vivir una experiencia mayor y sentir la calma del desierto con calma y lujos, entonces puedes considerar una inmersión más profunda.

Pasa varias noches en un campamento bereber bajo las estrellas, recorre las dunas en camello y vive la inmensidad del desierto.

Date un paseo por Asilah, la Joya Costera; esta ciudad fortificada en la costa atlántica es conocida por sus casas blancas con toques azules. Sus murales de arte callejero y su ambiente relajado. Es un refugio artístico y un lugar ideal para disfrutar de la brisa marina y la gastronomía local.

Rumanía
El encanto gótico y los paisajes transilvanos

Si te gusta la literatura clásica, más allá de los mitos de Drácula, Rumanía es un país de contrastes donde puedes explorar la histórica Transilvania con sus castillos medievales.

Explora la histórica Transilvania con sus castillos medievales (como Bran y Peles) y ciudades fortificadas como Brașov y Sighișoara. Descubre la vibrante vida nocturna de Bucarest, maravíllate con los monasterios pintados de Bucovina o relájate en la costa del Mar Negro. La autenticidad cultural y la amabilidad de su gente te sorprenderán.

También puedes visitar el barrio Lipscani, donde la vida nocturna y la arquitectura bohemia te atraparán en su encanto.

También puedes deleitarte con los monasterios pintados (Voroneț, Sucevița): Frescos del siglo XV declarados Patrimonio de la Humanidad. Además del Cementerio Alegre de Săpânța: Un lugar único donde las lápidas cuentan historias con humor.
Puedes visitar Transfăgărășan, la carretera más espectacular de Europa (¡ideal para road trips!), y el Parque Nacional Bucegi con formaciones rocosas como el Sphinx y Babele.

Eslovenia
El País Verde de los Alpes y el Adriático


Este pequeño país que lo tiene todo: los Alpes Julianos, la costa adriática y la capital, Liubliana, una de las más encantadoras de Europa.


Eslovenia es un paraíso para los amantes del aire libre, con el icónico Lago Bled y su isla de cuento de hadas, las impresionantes Cuevas de Postojna y Škocjan, y vastos bosques.

Su enfoque en el turismo sostenible la convierte en una opción atractiva para el viajero consciente.

Irlanda
La isla esmeralda más allá del pub

Aunque Irlanda es famosa por sus pubs acogedores y su vibrante música tradicional, el verdadero encanto se encuentra en sus paisajes salvajes y su profunda historia. Para una experiencia menos común, aventúrate más allá de Dublín:

El salvaje oeste irlandés (Wild Atlantic Way), aquí puedes recorrer una ruta costera de 2.500 km que serpentea por los dramáticos acantilados de Moher. Aquí te deleitas con playas desiertas y pueblos pesqueros coloridos. La naturaleza manda y la cultura gaélica está más viva que nunca.

Un paseo por las Islas Aran, donde puedes tomar un ferry hasta estas islas rocosas donde el gaélico es el idioma principal y la vida transcurre a un ritmo diferente. Alquila una bicicleta y explora fuertes prehistóricos como Dún Aonghasa, sintiendo el viento atlántico.


Llegar a Irlanda del Norte (territorio británico) es un paseo maravilloso; aunque geográficamente está en la misma isla, Irlanda del Norte ofrece una perspectiva distinta. Explora la Calzada del Gigante, una maravilla geológica, o sumérgete en la rica historia de Belfast, con sus murales y el Titanic Quarter.

Praga, República Checa

La Ciudad de Cuento con Secretos Escondidos

Praga, la capital de la República Checa, es una de las ciudades más bellas de Europa, pero también puede ser muy concurrida. Para ver Praga desde una perspectiva diferente:

Un viaje para explorar los barrios menos conocidos más allá de la Ciudad Vieja y el Castillo de Praga. Aquí puedes descubrir el vibrante barrio de Vinohrady, con sus parques y cafés art déco, o Holešovice, un antiguo distrito industrial que se ha transformado en un centro cultural con galerías y espacios alternativos.

La ciudad de Praga es conocida por sus misterios y leyendas. Únete a un tour de fantasmas o simplemente pasea por el Puente de Carlos y el Barrio Judío al anochecer, cuando las multitudes disminuyen y la ciudad revela su lado más enigmático.

Excursiones de un día a lugares cercanos: La República Checa tiene mucho más que ofrecer. Visita la ciudad balneario de Karlovy Vary, con sus aguas termales, o la fascinante Kutná Hora, famosa por su osario (Capilla de los Huesos) y su catedral.



Kazajistán
Vastedad y silencio de oro


Kazajistán es estepa, cielo infinito, ciudades futuristas y ruinas nómadas.

Es un país para los que desean perderse de verdad, caminar días sin ver a nadie y encontrarse con el eco del viento en las montañas de Altái o los restos soviéticos de tiempos duros.

Uno de sus grandes atractivos es la ciudad de Almaty, moderna y montañosa, un oasis cultural entre las nieves. Al igual que el cosmódromo de Baikonur, donde nació la carrera espacial.




