Las piezas de vestir tienen una historia que contar, todas son especiales y sorprendentes. El blazer y la chaqueta americana son de esas piezas que se han convertido en un símbolo de la formalidad y el modernismo del vestir. Hombres y mujeres han sabido llevarlas durante décadas y las han incluido en sus guardarropas como indispensables.
El nacimiento del blazer se remonta para el año 1825, en Cambridge (Inglaterra). El origen de su nombre tiene dos historias: la primera es que su nombre se identifica con el color rojo intenso “Blazing Red”, que era el tono que tenían las chaquetas del equipo deportivo St. John’s College de Cambridge; la segunda es la relacionada con un famoso capitán, cuyo apellido era Blazer (H. M. S. Blazer) quien pidió que diseñaran para él y su tripulación esta particular pieza, por la ocasión de recibir en su nave a la reina Victoria.

La chaqueta americana nació en Inglaterra a finales del siglo XVIII, al cortar los faldones de la levita (indumentaria usada por los hombres que cubre el cuerpo hasta casi la rodilla), creando así un modelo más funcional.
La adopción de las mujeres
En el año 1870 esta prenda fue adoptada por las mujeres, la cual causó gran impacto el día en que fue utilizada en público. La actriz francesa de teatro y cine Sarah Bernhardt fue la primera personalidad en usar un traje de chaqueta y pantalón en una de sus presentaciones teatrales en París. A principios del siglo XX, los movimientos sufragistas fueron otra oportunidad para presentar con más libertad este estilo. Coco Chanel fue la diseñadora que le dio el gran empuje, creando el primer traje de chaqueta femenino moderno, que proyectaba novedad, estilo y confort.

Para el 1932, Marcel Rochas crea un estilo que luego se utilizó en los años 80, la chaqueta de hombreras grandes, la cual fue otra opción para las mujeres que necesitaban ir a trabajar durante la época de la Gran Depresión.
En los subsiguientes años YSL, Armani y Donna Karan continuaron con esta gran tendencia. YSL incluyó en sus colecciones las chaquetas de fumar de los hombres del siglo XIX, para ser usadas por las mujeres del siglo XX. Armani y Donna Karan inician sus primeras muestras en 1980, dando apoyo a la inclusión de la mujer al mundo laboral, creando para ellas trajes para trabajar.

Para los 90 surge una recesión en su uso: el blazer prácticamente desaparece y fue sustituido por una línea menos entallada y más desenfadada. Marc Jacobs, en 1993, subió a la pasarela a modelos vestidas con aire grunge. Pero a pesar del desplazamiento, la pieza nunca dejó de ser una opción, siempre estuvo presente. ¿Por qué no dejó de estar presente? ¿Cuál es su cualidad? Es considerada como el símbolo de la independencia de la mujer y la prenda estrella en el mundo laboral.


En la actualidad, los blazers y la chaqueta americana prácticamente no son una opción, están fijas en las propuestas de los diseñadores. Colores brillantes, cuadros grandes o pequeños, diseñadas para cualquier temporada (primavera, verano, otoño o invierno), combinadas con falda o pantalón son una pieza perfecta para toda ocasión, transforman un estilo simple en algo sofisticado.

Fashion data:
- Los botones de latón o metal que llevan los blazers son un recuerdo el siglo XIX, situándolos en la cultura británica de la navegación y el cricket.
- El blazer apareció en Vogue por primera vez en junio de 1893.
- A Armani se le nombró el “Rey del Blazer” cuando Richard Gere vistió un blazer suyo en el hit de 1980 ‘American Gigolo’.
- El blazer y la chaqueta americana, por su estilo, parecieran la misma pieza, pero no son iguales. El blazer es un estilo de confección más casual y la americana lleva un estilo más formal.
- El término chaqueta es un derivado de Jacques, un nombre muy común en Francia entre los campesinos (en italiano Giacomo).
- Se le llama americana porque en el siglo XIX este modelo de chaqueta se importó a España bajo este nombre.
- Balenciaga recuperó en su desfile de otoño de 2016 el blazer clásico estampado de los 80.

