Si has sentido una preocupación persistente y hasta, un poco excesiva por actividades o eventos, incluso por suposiciones que tu mente crea, ¡Sufres de este mal! Y si es lo peor, lo sabemos, tanto que le hemos pedido al psicólogo clínico y director de @SimplePsych, Alejandro Kepp que nos explique de una manera más profunda lo que ocasiona este sentimiento que nos hace creer que el corazón se nos sale del pecho, y lo que podemos hacer para trabajarlo.
Muchas veces solemos cometer el error de pensar que las emociones son nuestras enemigas, esto suele ocurrir mucho con la ansiedad, que debido a sus síntomas desagradables solemos evitarla a toda consta sin saber que muchas veces esto solo empeora nuestro estado de animo.
Kepp nos explicó que la ansiedad es una respuesta normal y adaptativa que se produce frente a una amenaza real o imaginaria, tiene como objetivo preparar nuestro cuerpo para reaccionar durante una situación de peligro, gracias a esta emoción hemos podido sobrevivir por cientos de años.
Un ejemplo de esto es cuando nuestros antepasados tenían que defenderse de depredadores, al ver un arbusto moverse el cerebro manda rápidamente la
señal de ansiedad “Mira a ver porque quizás estas en peligro” preparando nuestro cuerpo
para salir corriendo o enfrentarse a dicho peligro.
Recientes
¿Por qué pasa esto?
Los latidos rápidos de la ansiedad sirven para mandar sangre a nuestras extremidades
para pelear o huir, esa sensación extraña en el estomago es que el sistema digestivo paró
debido a que no es relevante ante esa situación de peligro, y tus pensamientos o
preocupaciones, es una forma de analizar como hacerle frente a lo que está sucediendo.
Claro está en nuestro día a día ya no tenemos que defendernos de depredadores,
pero nuestro cerebro sigue mandando esa señal de peligro, podemos interpretar una
reunión con nuestros jefes, un examen o una llamada como si tuviéramos a un tigre
adelante.
Trata de entender a tu cuerpo
en vez de huir de la emoción
¿Cómo podemos tratar de dominar la ansiedad?
El psicólogo clínico recomienda tratar de entender la señal que te esta mandando tu cuerpo, tal vez hay algo que no está bien, escúchalo, entiéndelo, no huyas.
Las emociones no son tus enemigos, son mensajes.



