InicioEntrevistaErika Ortiz de Vásquez y su historia de "Qué hacer con mis hijos"

Erika Ortiz de Vásquez y su historia de «Qué hacer con mis hijos»

En un viaje a Puerto Plata, recuerdo haber visto a Erika jugar con su pequeño Noé. Esa química que desprendían el uno del otro era notable. Fue esta imagen la que me llevó a conocer su cuenta de instagram @Quehacerconmishijos. Una plataforma enfocada a las madres y sus hIjos, para ofrecer opciones educativas y divertidas. 

Qué hacer con mis hijos” comenzó con el nacimiento de Noé, y por la necesidad que les surgió a Erika y su esposo Abel Vázquez de hallar actividades para hacer con su hijo. “No existía un solo lugar dónde encontrar cosas sanas y familiares. Poco a poco se fue convirtiendo más que en una plataforma, en una comunidad, donde compartimos algunos aspectos de nuestra vida y situaciones, para motivar a otras familias a disfrutarse entre ellos; además de todo lo útil que encontramos para el beneficio de nuestros hijos”. 

Recientes

unnamed 4 2

Mucho ha funcionado este contenido, que llegó a llenar un nicho significativo. Uno que Erika ha manejado desde la perspectiva de beneficiar a los demás, y si bien es cierto que es ella la que está detrás de la plataforma, lo importante ha sido lo que se comunica, no la imagen de su vida. “En las redes se comete el error de idealizar las figuras, las familias, los niños, las parejas… Intento de que todo lo que se comparta trate de edificar, de educar, de reflexionar, de motivarte a ser mejor y también, por qué no, de divertirnos”, dice la madre de Noé, quien eligió su nombre por su significado bíblico “halló gracia ante los ojos de Jehová”. 

Erika, quien se desvive por ese amor de Noé, no tenía pensado ser madre. Creció llena de metas individuales y liberales, según cuenta; quería vivir su vida y medio la vivió. “Hasta que Dios me alcanzó y comencé a entender mi rol como mujer. Hemos sido creadas para dar vida a todo el que esté a nuestro alrededor. Sabía que no podía ser madre de muchos (me muero creo con una multitud), pero sí anhelaba y oraba por un varoncito. Y Dios nos lo regaló a su tiempo y para ser el motivo de mucha lucha que hemos cogido, pero a la vez de grandes alegrías”, confiesa. 

unnamed 2 1

Cuando las oraciones son respondidas

Esas oraciones respondidas tuvieron su proceso de duelo y, sobre todo, de confianza en Dios. Erika había pasado por una pérdida reciente, después de más de tres años tratando de quedar embarazada. Se supone que debían esperar seis meses antes de seguir “buscando”. Y fue al regresar de un paseo a la playa, cuando notó una ligera mancha. 

“Estaba muy escéptica y mi esposo insistió en que me hiciera una prueba. ¡Compró como tres en la farmacia y efectivamente, estaba muy embarazada!”, detalla con entusiasmo. 

Los mismos deseos de ser madre de Erika, se complementaron con los de su esposo. Y no es de extrañar que esos se vean reflejados en el involucramiento de él en la crianza. “En general, va siendo distinto el rol del padre. Veo a muchos muy involucrados en el desarrollo integral de sus hijos y sobre todo disfrutando su paternidad”, dice y abunda que “las generaciones actuales de padres y madres están más apercibidas de lograr mejores resultados en la educación de sus hijos. 

Pero, según su consideración, “a veces siento que se ha perdido el amor y orgullo de ser madre. Muchas veces percibo que algunas madres entienden que ser sólo madre no es suficiente y tienden a llenar sus vidas y agendas con otros roles (para sentirse plenas); lo que las hace delegar la crianza de sus hijos y dejan a un lado el rol más importante que tenemos en nuestras manos”. 

unnamed 3 1

Redes…

En esa misma línea, aconseja a las primerizas a que no sean “necias” siguiendo vanas tendencias. Que depuren primero a quiénes siguen y lo que están consumiendo en las redes, esto porque nos convertimos en aquello que pensamos, y eso es peligroso.

“Debemos estar seguras en qué creemos y cuál es nuestro objetivo de crianza, solo así podemos tomar decisiones informadas y no estar como veletas cayéndole atrás a todo lo que vemos en las redes. Copiar los buenos ejemplos, sin caer en tener ídolos. Nadie es perfecto, aunque las redes te hagan pensar que sí”, exhorta la educadora. 

Después de ser tan esperado. ¿Qué su hijo ha hecho cambiar en Erika? Ella, sin dudarlo, responde que la ha hecho menos egoísta. Y con gracia asegura que puede darle, “feliz”, su último bocado de comida: “Me ha hecho más creativa para apoyar en el sustento de mi familia, más arriesgada, menos temerosa, menos tímida. Por un hijo uno es capaz de hacer muchas cosas que antes jamás me hubiera atrevido, por su felicidad y bienestar”. 

unnamed 7

Sin embargo, no es que haya sido un camino solo en primavera eterna… reconoce que la maternidad es hermosa, pero cuesta. Y se ha planteado el objetivo de tener siempre ganado el corazón de su hijo. De la educación, hace hincapié en que más que corregir su conducta, trabaja en su corazón: “Eso requiere tiempo e intencionalidad, y sobre todo estar presente. Nos han vendido la mentira de la calidad del tiempo, se necesita cantidad y calidad. Nosotros creemos en moldear su corazón, en predicar con el ejemplo y tener una buena relación que nos permita siempre sembrar. En ser coherentes entre lo que decimos y hacemos”. 

Y todo estos sentimientos basados en principios, hacen que los mayores deseos de Erika para Noé estén dirigidos a que él sea excelente en todo lo que haga, siempre dando lo mejor y sirviendo a los demás. “Le proveemos de todas las herramientas para lo que sea que decida hacer, lo haga bien”, confiesa y cierra nuestra entrevista citando a Prov. 22:6: “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él”.

- Publicidad -

Recientes

- Publicidad -
- Publicidad -