Según los expertos, las tareas que corren mayor riesgo son aquellas que, en ciertos niveles suelen ser, “rutinarias, repetitivas y predecibles”. Te contamos cuáles son y que hacer para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo y globalizado.
Este nuevo orden mundial también ha obligado a los sectores industriales a renovarse porque, si no lo hacen, corren el riesgo de desaparecer. Los avances tecnológicos han hecho que algunas ocupaciones, como la de operador telefónico, ascensorista o guardián de faro, ya no existan. En su momento, estos adelantos significaron incertidumbre para muchas familias que se sustentaban con estos empleos. Sin embargo, viendo en retrospectiva, nos damos cuenta de que lo que parecía el “monstruo de la tecnología” en aquella época, es más bien un aliado, siempre y cuando se sepa aprovechar.

Para mantenerse a la vanguardia de los tiempos, es necesario aprender nuevas habilidades que exige el actual escenario laboral.
¿Qué dicen los expertos?
Con toda seguridad, esta nueva década del 2020 servirá para consolidar la ya existente inteligencia artificial y la robótica. La informática es la gran protagonista de nuestros tiempos y, tal como lo indica el informe “El futuro del empleo: ¿Qué tan susceptibles son nuestros trabajos a la computarización?” de la Universidad de Oxford (2013), hay profesiones y ocupaciones que se están adaptando y otras no.
El estudio señala que, en promedio, cada robot instalado relega a 1.6 trabajadores de fabricación, debido a que son más baratos, es decir, no hay que pagarles sueldos ni seguro médico o ningún tipo de beneficio laboral, sin contar que pueden trabajar horas y horas, sin tomar descanso ni irse a almorzar. ¡Qué conveniente para las grandes corporaciones!
En los próximos años, los trabajos con un 99 por ciento de probabilidades de pasar a ser totalmente automatizados, según dicha universidad estadounidense son: Grabador de datos, técnicos de bibliotecas, preparadores de impuestos, reparadores de relojes, técnicos matemáticos, examinadores de títulos y vendedores telefónicos.

¿La tecnología es un monstruo?
Cabe destacar que, si bien estas ocupaciones van a desaparecer, el panorama no es tan oscuro como suena. Estos cambios representan grandes oportunidades, ya que significa que, para mantenerse a la vanguardia de los tiempos, será necesario aprender nuevas habilidades para encontrar un lugar en un mercado cada vez más competitivo.
La automatización no es un esperpento devorador que va a acabar con los puestos de trabajo de las personas, sino que ayudará a redefinir las posiciones. En el caso de los que preparan los impuestos, por citar un ejemplo, ahora se están usando plataformas de inteligencia artificial como Watson, del gigante de la computación IBM.
Recientes
Para 2023 los robots desplazarán 20 millones de empleos de fabricación en el mundo.
“Lo que vas a ver, para muchos trabajos, es un montón de tareas diferentes. Entonces, un abogado hoy no desarrolla sistemas que ofrezcan asesoramiento, pero el abogado de 2025 sí lo hará. Todavía se les llamará abogados, pero harán cosas diferentes”, explica el profesor Richard Susskind, autor del libro “El futuro de las profesiones y los abogados del mañana”.

En lo que respecta a quehaceres repetitivos en profesiones como el derecho y los asistentes paralegales, existe un 35 por ciento de que pasen a tener trabajos computarizados. Según la firma de consultoría británica Deloitte, en su informe sobre el futuro del departamento legal, el uso de tecnología automatizada representa grandes ventajas para los bufetes de abogados, como la rapidez y eficacia en el análisis de grandes informaciones, la predicción legal de costos y ayudan “a encontrar la aguja en el pajar”.
Los cocineros de comida rápida también están en la tómbola y tienen un 81 por ciento de ser reemplazados por robots como Flippy, un asistente de cocina con inteligencia artificial que está cocinando hamburguesas en algunos restaurantes de los Estados Unidos.
Los que sobreviven…
Las profesiones u ocupaciones que tienen más posibilidades de sobrevivir a esta ola de cambios son las que requieran creatividad genuina, como la de un científico, un diseñador o un estratega de negocios. También, aquellas que impliquen construir y mantener relaciones complejas con otras personas, como enfermeras y trabajadores sociales o de salud mental.
El profesor de la Universidad de Stanford, Leonard Susskind, aclara que no todo está escrito en piedra y que el mundo se está moviendo muy rápido: “No creo que nadie pueda hacer una planificación de carrera a largo plazo con confianza. Hacemos suposiciones sobre la indispensabilidad de los seres humanos, pero las máquinas ya están haciendo cosas que pensamos que solo los humanos podrían hacer. Están componiendo música original, por ejemplo, y venciendo a jugadores profesionales en juegos de mesa complejos con movimientos creativos”.
Cuándo toca, aunque te quites
La tecnología que destruyó unos 13 millones de empleos durante la década de 1950 [chips de computadoras], creó más de 20 millones, ya que el rápido crecimiento de la productividad aumentó la demanda, así recuerda el economista Yale Brozen, en un artículo para la revista The Week.
Los emergentes puestos de trabajos y profesiones son exigentes, y los que no se adapten serán reemplazados, ya sea por máquinas o personas. Como diría el prominente científico Charles Darwin sobre la teoría evolutiva: “sobrevivirá el más apto”.
¿Un libro del tema?


