El verano es una de las épocas que más esperamos, ya que la relacionamos con las vacaciones, la playa y el pasar tiempo en familia. Es una temporada de altas temperaturas, donde el calor aumenta y, en ocasiones, esto repercute en nuestra producción sebácea… Y esta no siempre nos juegan una buena pasada a la belleza y salud de nuestra piel. Por eso, más que nunca, entran en escena los exfoliantes.
Alba Lagares, Médico estética y anti-aging, explica que la exfoliación es una parte importante de la limpieza de la piel, ya que además de eliminar las células muertas que se quedan pegadas en la superficie, favorece la renovación celular, mejora la oxigenación y devuelve a la piel su suavidad y luminosidad.
La también especialista en Nutrición Clínica y Obesidad, detalla es tan importante que, incluso, la exfoliación favorece la penetración de las cremas y, por tanto, mejora su eficacia. Recomienda exfoliarse al menos 2 veces al mes, y es aconsejable para todo tipo de pieles. Pero, sobre todo, en el caso de las mixtas y grasas, ya que así se contrarresta la suciedad y se previene la obstrucción de los poros…esos que después nos generan brotes.
Recientes
Exfoliar nuestro rostro es una de las tareas más necesarias para disfrutar de un cutis sano y sin impurezas.

¿Cómo debes exfoliarte?
“El exfoliante facial debe usarse siempre con la piel húmeda. De esta manera, se evita irritar la piel. Este paso se debe hacer justo después de haber limpiado la cara. Con la piel mojada, aplica una pequeña cantidad de producto y masajéala por el rostro en movimientos circulares. Una vez hayas acabado, debes enjuagar con abundante agua para retirar cualquier resto de producto. Después, aplica tu serum o crema hidratante habitual”, recomienda Lagares.
Según tu tipo de piel
Pieles mixtas
La doctora expone que una piel mixta destaca por ser más grasa en la zona de la frente, nariz y barbilla, conocida como zona T, y normal o incluso seca en la zona de la sien y las mejillas. Para este tipo de piel, según dice, se requiere un exfoliante facial suave. En un formato ligero, como puede ser en gel o en serum, de esta manera aseguramos una correcta limpieza de cutis sin aportar grasa extra.
“Es importante que nuestro exfoliante facial piel mixta esté libre de compuestos comedogénicos, para así evitar que se tapone el poro de la piel y provoque la aparición de posibles granos o espinillas”.

Pieles grasas
En el caso de las pieles grasas se caracterizan por tener un tacto oleoso, tener tendencia a las espinillas y al acné y los poros dilatados. Debe utilizarse un exfoliante hipoalergénico con algún componente hidratante, para asegurar la protección de la piel; que no tenga agentes irritantes, como los parabenos, porque provocarán el efecto contrario.
“Es mejor utilizar exfoliantes con grano grueso, ya que ayuda a eliminar no solo la capa superficial grasa, sino la gran mayoría de células muertas que aumentan las impurezas en tu cutis e impiden que el rostro respire, haciendo que se vea apagado y opaco”, sugiere.
Pieles sensibles
Aquellas que son más delicadas o sensibles (que se irritan con facilidad), lo más apto son los tónicos exfoliantes a concentraciones bajas o los productos con micropartículas muy suaves suspendidas en un bálsamo o una fórmula oleosa, estos permiten que la piel se recupere mejor, libre de las agresiones medioambientales que se producen de día y controla que la piel no se irrite o enrojezca en exceso.
“En estos casos también es mejor ser muy cauto con los cepillos de limpieza sónicos, que tienen una acción de gommage y que pueden irritar a las epidermis más delicadas, que se rebelan en forma de granos y rojeces”, advierte.

La especialista en medicina estética, hace hincapié en que los exfoliantes tienen la capacidad de aumentar la luminosidad y la claridad de la piel. “Como en todos los pasos de la rutina de cuidado facial, es importante elegir un producto que se adapte a las necesidades de tu piel”, aconseja.



