Tenía varios días con ligero dolor de cabeza, pero al ser “migrañosa”, tomaba sus pastillas habituales y, al poco rato mermaba la molestia. Su ajetreada vida no le dejaba mucho tiempo para ninguna rutina de ejercicios y, comía a deshoras –lo que más rápido encontraba– en los intensos días de oficina. Hacía de 12 a 14 horas diarias y, al llegar a casa, no crean que se desconectaba de nada. Las ligeras dolencias en su cabeza empezaron a convertirse en pulsaciones fuertes. Y un día que otro, un “puyón” en su pecho la atenuaba. Se lo adjudicaba a la intensidad de su jefe y las arduas jornadas laborales. Sintió náuseas, mareos y, tras el leve pensamiento de un embarazo, cayó al suelo. Faltaban casi dos meses para cumplir sus 38 años, y ese día tuvo tiempo… mucho tiempo. Su corazón se paralizó, y no hubo intento médico que la regresara a la vida… 4,794 personas mueren al día por un infarto cardíaco (según los últimos datos registrados en 2015 por la Organización Mundial de la Salud); este dato representa un 31% de todas las muertes registradas en el mundo. Y es la causa número uno de decesos en toda República Dominicana.
Las mujeres desconocen el riesgo cardiovascular que tienen
Mucho hemos escuchado hablar de los infartos, pero siempre nos sorprende oír que una mujer murió de uno. El infarto de miocardio no solo es cosa de hombres. Ser mujer y sufrir de un infarto agudo, aumenta un 18% el riesgo de morir. Aún así, la mujer no es consciente del riesgo cardiovascular que tiene, una enfermedad que supone la primera causa de muerte en mujeres, por encima del cáncer de mama. Tanto está calando el tema en todo el mundo, que en el Sistema Nacional de Salud de España, entre los años 2005 y 2015 con diagnóstico de infarto agudo de miocardio, elaboró un estudio que se presentó en el Congreso Europeo de Cardiología en este septiembre, Mes del Corazón. El trabajo a cargo de la cardióloga Antonia Sambola, coordinadora del Grupo de Trabajo Mujeres en Cardiología de la SEC, arrojó el dato de que las mujeres jóvenes tienen mayor mortalidad que los hombres jóvenes con infarto. El ataque lo padecen más hombres, sin embargo, cuando aparece en mujeres, tienen más riesgo de morir. Según la investigación, las mujeres tenían más comorbilidades (uno o más trastornos, además de la enfermedad o trastorno primario) que los varones: 16 % más de hipertensión, 10 % más de diabetes, 6 % más de demencia, 1 % más de accidentes cerebrovasculares, 1 % más de discapacidad, 11 % más de insuficiencia cardíaca, 3 % más de insuficiencia renal.
Experimentan menos síntomas
Acuñado al caso de las mujeres, un estudio publicado en la revista Circulation, encontró que entre los adultos de 55 años o menos, las mujeres eran más propensas que los hombres a experimentar menos síntomas agudos de ataque cardíaco, además del dolor en el pecho. Y muy interesante es que, según la publicación, más de la mitad de los doctores que atienden a mujeres por esos síntomas, no se dieron cuenta de que estos están relacionados con el corazón. De acuerdo a la doctora Antonia Sambola, las mujeres suelen consultar más tarde que los hombres cuando presentan un infarto y esta circunstancia puede ser debido a varios factores, entre ellos el mismo desconocimiento por parte de la mujer de que el infarto no solo es cosa de hombres. Y, muy común, el retraso en solicitar atención médica de forma consciente para cumplir con responsabilidades familiares. Consultamos al cardiólogo y ecocardiografista dominicano, Amaury E. Infante Infante, el que aseguró que el aumento de los infartos en féminas menor de 45 años se relaciona con el aumento de hábito de fumar, el estrés, uso de anticonceptivos hormonales, disección de las arterias, vasoespasmos coronarios, erosión de placa, enfermedad microvascular coronaria, entre otros.

