En la moda todo tiene una razón de ser y Katy Perry sabe bien cómo lograrlo, aunque algunos de sus looks sean un poco extravagante, claro, todo depende de la ocasión, ya sea en la Met Gala como una lámpara de araña o como una hamburguesa.
Los jardines del Castillo de Windsor fueron el escenario perfecto para que el rey Carlos III y la reina Camilla disfrutaran de su llegada al trono y como parte de las atracciones de esta fiesta musical, Katy Perry quien estuvo presente ayer en la coronación del rey Carlos III, se presentó hoy en el escenario para con su increíble voz lograr arrancar la emoción y los aplausos del pueblo inglés.
“¡Déjenme oír su rugido!”, fueron las palabras con las que Katy Perry hizo su aparición, ataviada en un enorme vestido dorado que resaltaba su belleza, y la hacía lucir como un miembro más de la familia real. Mientras caminaba hacia la gente, sonaban los primero acordes de «Roar», uno de sus más grandes éxitos que fue coreado por todos los asistentes.
Recientes
Katy Perry y su significativo look
Vivienne Westwood es la creadora del vestido a la medida que lució Katy Perry. Una silueta que simulaba un corset del siglo XVIII que fue diseñada en cuero artificial dorado y de acuerdo a la marca, se diseñó para destilar grandeza barroca.




El drapeado se inspira en un look nupcial de la colección Gold Label (una colección antigua) Primavera-verano 2006 de la casa británica, el traje encarna la Edad Dorada.
El vestido fue hecho a mano especialmente para la ocasión, y la artista lo complementó con aretes llamativos dorados a juego y su cabello recogido hacia atrás en un peinado muy elegante.


La princesa Charlotte fue una de las fans de Katy Perry y cantó a ritmo de Roar. Perry dedicó su canción Firework al rey Carlos III, agradeciendo a Su Majestad por los fuegos artificiales y por las diversas iniciativas benéficas.

