Muchas veces se habla del cloro de la piscina y de la sal del mar como agentes que son sumamente dañinos para nuestro cabello, especialmente para aquellas chicas con técnicas de color. Aún así, por lo general ignoramos un detalle muy importante que se encuentra en nuestro día a día. Te hablamos de porqué debes prestarle más atención a la ducha de tu baño.
Antes de que el agua salga por el tubo de nuestra ducha, esta pasó por varios procesos de filtrado y purificación para tratar de llevarla en el mejor estado posible a nuestros hogares. Aún después de haber pasado por estos procesos, el agua que solemos usar directamente de la ducha para lavar nuestro cabello está repleta de químicos y residuos minerales que no le traen ningún beneficio a la salud y cuidado del color de nuestro cabello; Alguno de estos residuos y componentes son: cloro, hierro, cobre entre otros.
Entre los efectos que pueden causar en nuestro cabello el contacto constante de estos residuos minerales pueden ser:
- Deshidratación de la fibra capilar
- Ruptura de la hebra (quiebres en los medios y puntas)
- Pérdida de brillo.
- Oxidación acelerada del color (los tonos amarillos y naranjas serán notorios de manera más rápida)
¿Qué debo hacer?
Ahora que ya cuentas con toda esta información, vamos a hablar de la solución, esta por suerte es muy ¡sencilla y accesible!
Los filtros para duchas son los aliados perfectos, ellos se encargaran de filtrar todas aquellas impurezas y residuos que se encuentran en el agua antes de que tenga contacto con tu cabello. Notarás desde el primer lavado la diferencia en textura, salud y lo más importante: verás cómo dura por más tiempo tu color.

