Mujer luchadora, esa es Laura María Gil. Quien, a pesar de las adversidades, se mantiene con la frente en alto y la mente enfocada en lo positivo.
Según lo contado por ella, llegó al mundo de la actuación por “casualidad de juventud”, considerando que se encontraba en el lugar y momento correcto para que eso ocurriera.
“Hacían audiciones para teatro con la señora Germana Quintana y alguien me dijo ‘ve, que tú tienes espíritu para eso’. Entré e hice la audición y desde ese momento, hace muchos años ya, me enamoré del teatro y de todo lo que genera en mí cuando estoy en un escenario”, expresó.
Recientes
Ha participado en obras como «Recordar es vivir» y «Fresas y Flores», dirigidas por María Frías, e «Inquilino Indeseado», por Germana Quintana.
Y, a pesar del amor que tiene hacia esta área, confesó que le apasionan otras cosas como sus hijos, la playa, conversar con amistades, ir al teatro, la música, ejercitarse al aire libre o ver una buena serie o película.
Sus encuentros con el cáncer
Esta es la tercera vez que se encuentra con el cáncer. La primera vez fue hace 22 años, siéndole diagnosticado cáncer de mama; la segunda, dos años más tarde, metástasis en el esternón.
En esta ocasión, presenta una tripleta entre metástasis de mama, ovario y colon desde febrero del año en curso. Un panorama “difícil, pero no imposible de librar”, según sus propias palabras.

El primer pensamiento que atravesó su mente ante esa noticia fue que debía luchar por sus hijos, que no podía dejarlos solos y que el cáncer no la vencería pues tenía muchas cosas por hacer.
“La actitud es, en gran porcentaje, el mejor vehículo para acercarte a la remisión”.
Lleva quimio cada 21 días, a la que, en vez de verla como su enemiga, la considera su aliada, como un vehículo que aporta mucho al objetivo que quiere lograr. Incluso, cree que por eso los síntomas o efectos secundarios son pocos.
Asume el cáncer como un proyecto, enfocándose y visualizándose en la sanación que busca alcanzar. Para ella, significa buscar un significado a preguntas como “¿Qué me estoy perdiendo?” “¿Qué es importante capturar y poner en mi foco de atención?” y ejecutar esos cambios que le den la mayor bienestar y paz posible.
De ese modo, hace una unión entre lo que vive y la concentración de su objetivo, que es buscar la sanación.
Proyectos y aprendizajes
Es una persona que, cuando está en estos períodos de tiempo, concentra sus energías en el presente.
No obstante, hay cosas que le gustaría hacer más adelante, como hacer cine, participar en un musical, ya que es muy amante al karaoke, y aprender de la experiencia que está viviendo para ser una mejor y aún más feliz Laura.
A partir de su diagnóstico, explicó que trata de hacer su vida normal y escucharse mucho a sí misma. Sus focos más importantes son pasar tiempo con sus hijos, compartir con sus amistades e ir al trabajo.
“A partir de ahí, las demás cosas las evalúo para saber si las integro a mi vida o si pueden esperarme un poquito más de tiempo”.
Sus ganas de vivir forman parte de las cosas que la empujan a seguir adelante, junto a entender lo que vive y que esto no es y nunca ha sido una sentencia de muerte, sino simplemente un momento en la vida que debe dejarle aprendizajes importantes.
Asimismo, le ayuda pensar en que la medicina avanza cada vez más para poder ayudar a batallar con esta enfermedad y, sobre todo, confiar en que saldrá triunfante, aunque no conozca el capítulo final de la historia.
Aconsejó a otras personas que también padecen o han padecido de cáncer. “Piensen que esto no es un proceso que viene a dañarte, sino un proceso de aprendizaje, de fe en Dios que creas”
Del mismo modo, les indicó que no sientan miedo y que lo enfrenten desde el amor y la paz, buscando el entendimiento perfecto que esta prueba tiene diseñado, visualizando futuro y una mejor vida sin importar cuál sea el diagnóstico.

