Nosotras las mujeres, las madres (y me incluyo), tenemos esos destellos de emociones, llenas de ansiedades, y más aún cuando nos convertimos en madres. Nos llega esa inestabilidad que va desde ¿y ahora?, ¿cómo se hace? Pero simplemente nacemos con ese don de hacer las cosas como van para beneficio de nuestro bebé, y lo hacemos fácilmente.
Pero a la hora de hablar de nosotras, muchas veces aún sintiéndonos mal, no pensamos en ello, dejamos a un lado nuestra incomodidad con nuestro cuerpo y aspecto, y nos encasillamos en solo atender a nuestro bebé. Aclaremos que está bien pensar en tí y con esto quiero orientar a cada una de las madres que están en su posparto, a cómo crear hábitos fáciles, prácticos, sin que te sientas que estás siendo egoísta o vanidosa por cuidarte, en tu salud y tu físico.
Recientes
Sabemos que en un embarazo, la mayoría de las madres no están orientadas y, como consecuencia, existen aumentos desde 30-100 libras en un embarazo, dejándonos secuelas muchas veces graves, que van desde la diabetes gestacional, preeclampsia, hipertensión arterial, bebés macrosómicos, sobrepeso, obesidad, enfermedades metabólicas, depresión, etc. Así que este artículo también va dirigido a esas futuras madres para que así tengan mejor pronóstico.

Algunas técnicas que te servirían para bajar esas libritas, sin desnutrirte, serían:
•Tomar agua
Por lo menos más de dos litros al día, eso te mantiene hidratada, pero al mismo tiempo te calmaría la ansiedad de hacer picoteos, evitando así, al mismo tiempo, los jugos y refrescos, sabiendo que sería muy beneficioso para la lactancia materna, si es tu caso.
•No saltes las comidas
Intenta comer tus cuatro a cinco comidas. Siempre ingiriendo la primera , que hablaríamos de un buen desayuno equilibrado que contenga cereales integrales, frutas, lácteos bajos en grasa y cárnicos en porciones pequeñas.
•Organiza tu alimentación el día antes
Come cada tres a cuatro horas, porque esto te ayuda a estar siempre alimentándote, evitando así el exponerte a ingerir alimentos que no te convienen y seguir bien nutrida.

•Haz variedad en tus comidas
Pero sin dejar los vegetales y las verduras siempre en tus platos. Truquito: en tu plato que sea la mitad de estos, la cuarta parte de proteínas animales magras como carnes, aves, huevos, pescados, mariscos y derivados, y la otra cuarta parte de carbohidratos simples, como son legumbres, féculas, leguminosas o cereales.
• Evita frituras
Condimenta tus alimentos lo más natural posible, evitando las frituras y alimentos muy procesados. Sigue tu suplementación de vitaminas hasta que tu médico te indique dejarlas.
• Muévete
Realiza alguna actividad física que te convenga a ti, no es que necesariamente debas de asistir a un gimnasio o de tener un entrenador supercostoso, el tema es no estar sedentaria. Realiza cosas sencillas que van desde ver videos de rutinas básicas adaptadas a ti, realizar caminatas, subir y bajar escaleras. La idea es mantenerte en movimiento.
• En la lactación
Si estás lactando, evita la restricción de alimentos, recuerda que eso puede bajar tanto la producción como la calidad de la leche materna; y en caso de que necesites hacer un plan nutricional especializado, recuerda visitar a tu médico nutriólogo.
•Mi mejor recomendación siempre será visitar tu médico nutriólogo, de manera que puedas tener un embarazo saludable, sin subir en exceso de peso, a sabiendas de que es muy normal que una paciente embarazada aumente entre 15-20 libras, recordando que cada paciente es un organismo diferente y, por ende todo, es personalizado.

