El diseño para esta increíble diseñadora de joyas inició con sus abuelas, quienes, según cuenta, tenían en común su amor por la jardinería. De niña solía sentarse viendo el cuidado dedicado y delicado que sus abuelas le empleaban a sus jardines, deslumbrada en ese ambiente de colores infinitos y embelesada por el movimiento cautivador de las hojas al bailar.
«Mi abuela paterna también colecciona piedras del Brasil, solía contarme historias de su formación y composición milenaria, es todo un mundo bajo el microscopio. Eso despertó una curiosidad que aún no sacio. ¿Cómo la naturaleza brinda tanta variedad? ¿Qué fenómenos producen esos colores, esas texturas? Cada piedra es única, como cada persona y Germain busca resaltar la individualidad de cada ser humano», describe sobre su marca de joyas Germain.

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Riqueza geográfica a cuestas
Esa obsesión por el detalle e inclinación hacia el arte de Marine no vienen de la nada. La joven, de nacionalidad francesa, goza de una exquisita formación que potencia con los distantes puntos geográficos que ha tenido de «casa». Asegura heredó de sus padres, también franceses, esa elegancia y delicadeza endémica del francés. Vivió toda su infancia en Paraguay bien cerca de la frontera con Brasil de donde afirma haber sacado el amor y la fascinación por la naturaleza esa pasión a flor de piel que caracteriza a los brasileños.
Fue en su adolescencia cuando llegó a República Dominicana, «donde florecí como persona y maduré. De aquí me llevo la cercanía, ese contacto humano alegre y sincero, ese «sazón» de nosotros los dominicanos (me considero una ya). Luego de terminar mis estudios de Management y Marketing en Francia, me fui a Nueva York a hacer mi posgrado en diseño de «joyas y tecnología», y gemología. Allí absorbí ese espíritu cosmopolita de la capital del mundo, del Melting Pot como le llaman. Aprendí la industrialidad y el sentido de negocio y excelencia sin el cual no se sobrevive en la Gran Manzana. Allí pasé de ser una joven idealista a introducirme a las realidades del mercado», narra con entera emoción.

«Para mí, crear me nace como un proceso casi fisiológico, a partir de ese momento de inspiración llega el trabajo de aterrizar el concepto, filtro mis ideas tomando en cuenta cuatro parámetros: forma, textura, estilo y piedras».
Su mundo anatómico
Hay luz y una presencia peculiar en lo que crea Marine. ¿Cómo lo define? «Cada elección de piedra, con sus diversas saturaciones, matices, tonos y cortes; cada detalle del diseño está inspirado en luz y movimiento. El movimiento y la luz son vida, y la vida es naturaleza. Eso busco, quizá de manera muy ambiciosa, condensar, capturar y finalmente regalarle al cliente la esencia de lo natural», garantiza e insiste en que «la naturaleza es espléndida, inclusiva, bella y única. Tiene carácter, pero es a la vez versátil. Mis diseños aspiran a reproducir estas cualidades», dice la emprendedora que tiene en agenda abrir un showroom donde pueda brindar una experiencia a la par con el concepto de la marca.
Piedras preciosas traducidas en arte
En cuanto a los materiales que le dan forma a su producto final, Germain emplea todo tipo de piedras preciosas, aunque, reconoce tiene una predilección por los diamantes y las piedras de la familia corindón, como los zafiros y rubíes. De estos, le fascina su fortaleza y su capacidad de resistir la prueba del tiempo.
Además de lo antes mencionado, la artista del diseño usa esmeraldas y otras piedras preciosas y semipreciosas como la aguamarina, el granate y las espinelas.
«La expresión creativa fue una constante en mi crianza, desde el aspecto culinario hasta las manualidades y llegando a las artes plásticas»
Ella trabaja con tecnología 3D, la cual asegura le ha permitido que se exprese con total precisión y libertad en sus diseños, algo que no hubiera sido posible en otro momento de la historia. En cuanto a las montaduras, elige para trabajar el oro y platino, precisamente por su dureza.
Este arte que explota en todo su cuerpo y es evidente en cada pieza que vemos de esta hermosa joven, lo inspira las texturas y las formas. «¿Qué distingue a lo banal de lo precioso para el ser humano? Busco entender el porqué de las cosas, la psicología detrás de ese efecto «wow!» que produce la estética en su máxima expresión. Me inspira inspirar y también poder educar, teniendo la oportunidad de transmitir lo que conlleva la creación de una pieza única», dice con ojos iluminados la creadora.
El respeto al medio ambiente
Estamos en una época donde el medio ambiente es un tema de relevancia y el oro siempre ha sido un símbolo de prosperidad y belleza a través de la historia. Sin embargo, tal como dice Marine, fallamos al no entender el alto costo humano y medioambiental del oro de las prendas que muchos utilizan. Ella certifica ese no es el caso de Germain. «Nuestro compromiso con la sostenibilidad es total. Germain es una compañía que vende ethically sourced jewelry, lo que quiere decir que solo usamos oro puro reciclado. En otras palabras, adquirimos oro «vintage» por ende excluyendo el proceso de minado que es tan devastador para el medio ambiente y que arriesga la vida de los mineros, una de las profesiones más peligrosas del mundo», refuerza.

«La impresión 3D me empodera, ha permitido que el producto final sea fiel a la idea que concibo al momento de inspiración. Esta tecnología ha revolucionado el mundo de la joyería. Germain es, indudablemente, testimonio de esto».
Asimismo, establece que trabajan solo con diamantes y piedras que cumplen con los estándares de las Naciones Unidas al provenir de zonas libre de conflicto. De igual manera, su empaque está hecho de materiales biodegradables y solo utilizan faux leather.
Antes de concluir nuestro encuentro, surgió una cuestionante –ante tanta belleza concebida por Marine–, ¿cuál es ese modelo que te enorgullece más que todos y por qué? A lo que con gran sencillez manifestó que cada pieza tiene un espacio significativo para ella: «Cada una se individualiza debido a las condiciones que rodean su creación. Desde el momento personal que atravieso al crearlas, hasta el aprendizaje que conlleva cada proceso creativo y su ejecución. Cuando una pieza llega a manos de un cliente, es porque me enorgullece», admite sonriente la ingeniosa de la joyería.

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- ¿Qué pretendes con tus colecciones de joyas? Quiero crear una comunidad basada en fidelidad y confianza de personas empoderadas que entiendan que la belleza no proviene de lo material en sí, sino de dentro, pero que Germain la saca a relucir.







