“Funcionar de manera inteligente emocionalmente requiere de aprendizaje y este aprendizaje viene desde el hogar, sobre todo de parte del modelado de nuestros padres y cuidadores”.
Mientras elaboraba mi esquema para hacer este reportaje, me imaginé en qué situaciones de nuestras vidas ‘planeamos’ pensar de forma positiva. Suele suceder antes de iniciar cualquier proyecto o conversación. En algún momento hemos sentido miedo, miedo a uno, miedo a caer, miedo a ser rechazado. Entonces, surge la primera pregunta a la psicóloga clínica, Priscilla Montero: ¿Por qué somos tan negativos? La respuesta fue la siguiente: “Todas las personas tenemos nuestra historia y por esta respondemos a lo que somos hoy y, posiblemente, a lo que construyamos en el futuro”. “Desde que el ser humano es consciente tiene cierta predisposición a la ‘defensa’ y a la supervivencia de estar precavido y en modo ‘alerta’ con el fin de protección. Esta protección ha llegado a trascender con detalles distintos que vienen siendo las famosas ‘distorsiones cognitivas’ o pensamientos irracionales enfocado a lo negativo”, señala. Priscilla nos explica que el desafío de nosotros, como seres coherentes, es retarnos a aprender y desaprender esa predisposición de lo negativo, hacer una pausa y practicar el aquí y ahora con el fin de ir dejando atrás lo automático que es ‘ser negativo’.
Entonces, sí es cierto que las palabras y nuestros pensamientos tienen poder, porque nosotros se lo damos. La experta detalla que lo anteriormente dicho no funciona como algo mágico, y aquí hace mucho énfasis: “Para que tenga poder intervienen diversos factores de manera personal. Lo que expresamos con las palabras llega a repercutir en nuestro sentir y, por consiguiente, en la manera cómo actuamos. De esta forma, nuestros pensamientos modifican lo que comunicamos a nosotros mismos y a los demás”.
Y continúa explicando que al pensar y hablar, llegamos a tener un efecto interno y con el exterior. “Si nuestro foco está en lo positivo, en eso que deseo y necesito, posiblemente nos comuniquemos de manera efectiva, afectiva y asertiva, así obtendremos eso que está en nuestra misma sintonía”, puntualiza. Como anteriormente nos informaba, lo positivo no significa perfección, y muchas veces nos quedamos atados a una idea de manera rígida porque entendemos es perfecto, sin darnos cuenta de las demás situaciones, personas y vivencias que se suman a nuestro bienestar y a eso “positivo” que todos queremos experimentar. El pensamiento positivo tiene amenazas y nos lo evidencia la especialista al explicarnos que acomodarnos a una idea, situación o persona que idealizamos sin aterrizar a la realidad, en una nube de lo irreal o incierto, es decir, quedarnos en nuestra zona de confort, no es lo correcto.
La especialista explica que logramos vincular nuestros “éxitos” escuchando nuestro interior, escuchando lo que nos dicen nuestras emociones y aprendiendo de las vivencias que tenemos en el camino. Y que esas llamadas “negativas” debemos percibirlas como oportunidades para utilizar nuestras herramientas y construir nuestro bienestar de manera integral.
Finalmente, Priscilla Montero puntualiza algunas acciones a tener en cuenta para aprender cognitivamente a resaltar, encontrar y percibir lo positivo de la vida de cada uno; requiere de práctica y trabajo íntegro a nivel personal. Son los siguientes:
- Definir lo que es positivo para ti. No todo lo que implica plenitud y bienestar para una persona significa que sea valorado e interpretado de la misma manera.
- ¿Cuál es tu foco?
Percatarnos de ver el foco de nuestros pensamientos y de qué manera influye en nuestro sentir que luego se refleja en nuestras acciones. - visualizar
Nuestra mente puede jugar en nuestra contra, pero también tenemos la gran capacidad de crear contenido. Visualiza, imagina y crea en tu mente la realidad que quieras experimentar, acompañado de explorar cuáles emociones se desencadenan y así obtener información de lo que quieres y las situaciones que posiblemente necesites sanar para aceptar y recibir el bienestar. - NO ETIQUETAR
Nuestra mente puede jugar en nuestra contra, pero también tenemos la gran capacidad de crear contenido. Visualiza, imagina y crea en tu mente la realidad que quieras experimentar, acompañado de explorar cuáles emociones se desencadenan y así obtener información de lo que quieres y las situaciones que posiblemente necesites sanar para aceptar y recibir el bienestar. - Explora la raíz de tus pensamientos
Trabaja en ti y para ti. Conecta contigo sin juzgarte y que sepas que siempre podemos volver a empezar, teniendo la capacidad de utilizar nuestra mente a nuestro favor con el fin de recorrer nuestra vida de manera más plena y en bienestar.

