¿Sabías que tu mindset es tu activo más valioso?
Sí, tal como lo acabas de leer, porque de tu mente salen las ideas millonarias, esas que cambian el mundo.
Muchos emprendedores se enfocan en la infraestructura y funcionamiento de su negocio, lo cual es muy importante. Pero no trabajan su mentalidad.
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Y si lo piensas detenidamente, tener un mindset estratégico marca las pautas, porque todo depende de ti, cuando se trata de negocio, especialmente si el mismo está basado en tu marca personal.
Uno de los mayores retos en este sentido, es dejar de lado la mentalidad de autoempleado y convertirte en empresario. Dejar de intercambiar horas por dinero y generar diversas fuentes de ingresos que no requieran de un involucramiento directo de parte tuya a tiempo completo.
Te confieso que a pesar de que emprendí ya hace más de una década, me tomó mucho tiempo lograr cambiar mi mentalidad y pasar de autoempleada a empresaria. Deseo algo diferente para ti. Quisiera que puedas ganar velocidad aprendiendo de mi experiencia. Por lo que te comparto tres tips que pueden ayudarte:
1. Cambia tus creencias limitantes por potenciadoras. Para esto, debes hacer un proceso profundo de autodescubrimiento, para detectar esas creencias que te quitan tu poder, que fueron implantadas por otras personas, probablemente en una etapa muy temprana de tu vida y que están arraigadas muy profundamente en tu subconsciente. En lugar de intentar arrancar esas creencias, mi recomendación es sembrar una nueva que la sustituya y abonarla diariamente a través de afirmaciones y visualizaciones.
Con el tiempo y dedicación, las creencias limitantes irán perdiendo fuerzas y las potenciadoras comenzarán a manifestarse.
2. Combate el síndrome del impostor. Este famoso síndrome no es más que esa vocecita interna que te hace dudar cada vez que deseas hacer algo nuevo, importante o valioso.
La mejor manera que he conseguido para combatirlo es hacerme consciente de mi poder, dándome crédito por lo que he logrado. Eso por un lado. Por otro, accionar a pesar del temor que pueda sentir; además, de prepararme y aprender constantemente. Te aseguro que si accionas a pesar de las dudas que te pueda infundir el mencionado síndrome, sin importar cuanto ruido cause en tu cabeza, de seguro que terminará dándose por vencido.
3. Adopta hábitos ganadores. Todo el que ha logrado grandes cosas en esta vida coincide con que tener hábitos ganadores ha hecho una diferencia en su vida. No es más que esos hábitos realizados de manera disciplinada y con constancia, que te permiten construir días más productivos y tener mayor enfoque. Levantarte una hora más temprano, por ejemplo, puede hacer una gran diferencia en tu día, ya que evitarás esa sensación de estar siempre tarde. Leer, ejercitarte, orar, meditar, comer saludable, solo por mencionar algunos, son hábitos que comúnmente comparten las personas exitosas.

