Para nadie es un secreto que últimamente el sentido de la estética se encuentra ligado de manera estrecha con la delgadez y que la idea de lo bonito está unida a las cirugías. ¿Entonces, es esta la causa por la cual Nicola Coughlan se ha visto casi en la obligación de defender su cuerpo y las escenas que ha protagonizado para la tercera temporada de The Bridgerton?
Antes de que respondamos a esta interrogante, debes saber que ese odio o rechazo desmedido que sienten algunas personas por otras en sobre peso, se llama gordofobia. Y este escrutinio continuo que pasan las personas que son llamadas gordos, y que se le culpa por sus hábitos, salud o tan solo por la personalidad es un problema estructural y sistematico.
Pero lo cierto es que la belleza puede saltarse las normas y claro está, los centímetros y Nicola Coughlan es ejemplo de eso.
Nicola Coughlan y las opiniones sobre su cuerpo
Solo por si a alguien le quedaban dudas al respecto, Nicola Coughlan no la dejado muy en claro, recientemente: “Sí que es duro, porque las mujeres con mi tipo de cuerpo, mujeres con pechos perfectos, no solemos vernos lo suficiente en pantalla. Estoy muy orgullosa de formar parte de la comunidad de pechos perfectos. Espero que disfrutéis viéndolos”.
Dejemos algo en claro y es que los comentarios bienintencionados que alaban de una manera u otra la ‘valentía’ de Nicola Coughlan por mostrar su cuerpo en aquella escena sensual frente al espejo en la tercera temporada de la famosa serie de Netflix, es también una forma de bodyshaming.

El bodyshaming, es esa terrible practica que específicamente en las redes sociales es donde más se ha extendido y son esos ‘comentarios’ que señalan de manera constante las supuestas ‘imperfecciones’ que una mujer pudiera tener.
La gente en sobrepeso por lo general esconde esas libras de más, evitando convertirse en tema de conversación, pero Nicola no y su más reciente declaración fue en la campaña para SKIMS, la firma de lencería de Kim Kardashian, donde la irlandesa se transforma en una seductora modelo de prendas que se ajustan a ella como una segunda piel para acentuar la sensualidad de su silueta.

Nicola Coughlan no solo se convierte en modelo en esta campaña, sino que ha comenzado a recorrer las redes rápidamente: también es musa de una línea de vestidos lenceros con tirantes finos y disponibles en varios colores de la compañía, con los que ella posa con el pelo suelto y ondulado entre flores, muy atractiva, sonrosada y onírica.
Ella es una mujer hermosa, pero sin embargo sus medidas XL han despertado criticas. Sin embargo, la actriz tiene respuestas para todo: «Sí que es duro porque las mujeres con mi cuerpo (mujeres con pechos perfectos) no nos dan miedo», inquirió. «No solemos vernos en pantalla a menudo, estoy muy orgullosa de formar parte de la Comunidad de Pechos Perfectos. Espero que lo hayáis disfrutado».
Y ustedes, ¿Qué dicen? Porque mejor no alimentamos el body positive en lugar de criticar otros cuerpos.

