Cada 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial contra la Obesidad, una patología que según la Organización Mundial de la Salud ha alcanzado estadísticas alarmantes a nivel mundial. Cada año mueren, cerca de 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso.
Este día en especial tiene como objetivo primordial buscar una respuesta global a este problema que afecta a millones de personas alrededor del mundo, por esto hemos consultado a la experta en Nutrición, la doctora Erika Pérez Lara, para dar respuesta a las interrogantes más controversiales sobre el sobrepeso.
«La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud«, declara la OMS. De igual manera informa que una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), esto es el peso de una persona en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros.
Una persona con un IMC igual o superior a 30 es considerada obesa y con un IMC igual o superior a 25 es considerada con sobrepeso.
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¿Por qué se considera una enfermedad?
Desde el año 2008, diversas entidades médicas coinciden en que el control de peso no es simplemente un conteo de calorías, que existen factores genéticos involucrados y que algunas condiciones médicas podrían predisponer al aumento, como el hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico, depresión, uso de antidepresivos y otras.
Es en el año 2013 cuando la Asociación Médica Americana (AMA, por sus siglas en inglés) categoriza la obesidad como una enfermedad, compleja, que incluye un exceso del tejido graso y predispone al desarrollo de otras enfermedades.
No es un asunto estético ni cosmético, tampoco depende de la disciplina, fuerza de voluntad o malas decisiones con los alimentos exclusivamente.
¿Cuál es el problema del abordaje actual?
Nos encontramos en una avalancha de ofertas de control de peso, uso de suplementos y principalmente, personas no capacitadas orientando y lucrándose por esta condición.
En la obesidad influyen también factores psicológicos importantes que involucran el entorno, la familia, el trabajo y que no pueden ser tratados con una dieta o pauta nutricional especifica.
Para los fines de lugar, una alimentación saludable forma parte esencial del control de peso y del abordaje pero no es, en lo absoluto, la única estrategia a considerar.
En ocasiones, realizar procedimientos quirúrgicos como cirugía bariátrica resulta de gran apoyo, para tratar el problema desde una óptica que engloba los aspectos fisiopatológicos (causantes) de la enfermedad.
Deberá considerarse, en todo caso, el apoyo psicológico como parte del tratamiento e incluir al entorno como parte del proyecto a trabajar.



