Su dulce voz se ha colado en los recovecos del alma de su apasionada fanaticada… Una dulzura que se extrapola más allá de la figura del artista, porque Montaner nos ha mantenido “enamorados” por décadas con esas cualidades que escapan del cantante y que han dejado a la luz pública al humano temeroso de Dios. Uno orgulloso de ser el esposo de Marlene Rodríguez –con quien lleva 31 años de casado– y, más aún, el padre de sus cinco hijos y abuelo de cuatro nietos, número que con firmes esperanzas, dicho en sus propias palabras, espera que aumente.
Con esa paz que expele de su ser, sin aparentes esfuerzos, el cantautor que ostenta más de 65 millones de álbumes vendidos y que hace poco lanzase su producción “Fe”, nos concedió una sensible entrevista para hablar del papel más significativo de toda su vida: el progenitor de Alejandro, Héctor, Ricky, Mau y Evaluna.
Oh! Magazine. Algunos reciben el llamado. ¿Cuándo supiste que querrías ser papá?
Ricardo Montaner. Siempre quise tener una familia grande. Cuando niño, mis abuelos fueron mi inspiración, ellos fueron los que me motivaron a querer tener una familia grande. Cuando nació Evaluna, Marlene, mi esposa, dio por cerrada la fábrica y así nos quedamos. Pero ahora entre nietos, nueras y yerno, somos una familia grande, ¡y los que faltan!
Oh! Magazine. Admítelo. ¿Qué tan difícil fue la paternidad con una carrera tan demandante (en esos años de giras y demás)?
R.M. En los primeros años fue más difícil, pero siempre tuve en mi corazón estar con ellos el mayor tiempo posible. De hecho, cuando me ausento de mi casa por temporadas largas, hago lo que sea con tal de vernos, reunirnos, estar juntos todo el tiempo disponible. En estos últimos años viajamos juntos a todas partes, cada vez que nuestros compromisos nos lo permiten. Sea lo que sea que estemos haciendo, siempre que viene un cumpleaños de alguno de nosotros, tratamos de estar y de coincidir en el lugar donde esté el cumpleañero. Los compromisos que tenemos nos hacen ir de arriba para abajo, pero cualquier excusa es suficientemente buena como para trasladarnos todos juntos… el poco tiempo que tenemos libre tratamos de pasarla juntos, también en fiestas como Navidad, Año Nuevo, Acción de Gracias… sobre todo en nuestro aniversario de bodas. Insisto que cualquier excusa es una buena razón para encontrarnos y celebrar unos con otros.
Oh! Magazine. Si tuvieras que aconsejar a tus seguidores… ¿Cuál ha sido la técnica para mantener las buenas relaciones entre tus cinco hijos, siendo estos fruto de dos matrimonios distintos?
R.M. Somos una sola familia. Cuando me casé con Marlene, mis hijos mayores aún estaban pequeños, y viajaban con nosotros. Marlene estuvo presente en la crianza de ellos, pues en la adolescencia vinieron a vivir con nosotros y, para ella, son cinco hijos los que tiene.
“Mi labor como padre es inculcarle y equiparle de valores a mis hijos que le sirvan de herramienta para vivir una vida mejor…”
Oh! Magazine. ¿Qué papel ha jugado Dios en tu matrimonio y familia?
R.M. Es el eje central y el todo en nuestras vidas. Con él todo es posible… Te lo puedo resumir en una sola oración: Es el centro de nuestras vidas. Por muchos años tuve el control remoto de mi vida en mis manos, pero ahora se lo he entregado a Dios y él es el móvil de nuestras vidas.
Oh! Magazine. Se dice que a ser buen padre se enseña y, mucho tiene que ver lo que vemos en la figura de la madre. ¿Crees que tu esposa ha sido un factor imprescindible en ello? ¿Por qué?
R.M. Marlene es la columna vertebral del hogar. Sin ella, no habríamos podido tener una vida plena en Dios como la que tenemos hoy. Ella es la que me pone los pies en la tierra, con quien consulto mis proyectos y comparto mis planes; es el complemento perfecto de mi vida.
Oh! Magazine. Tienen pendiente un “reality show” que involucra a todos los Montaner. ¿Por qué decidir mostrar sus vidas?
R.M. Creo que la gente podrá ver que somos una familia normal, con las mismas situaciones que tienen otras familias. Que a pesar de nuestras imperfecciones somos seres humanos, con inquietudes similares a las de muchas otras familias en el planeta.
Oh! Magazine. El arte se hereda y tus cinco hijos son el vivo ejemplo de eso. ¿Cuál es la mayor satisfacción de verlos en el escenario y triunfar en la vida?
R.M. Es que el triunfo no es estar en un escenario. El triunfo para Marlene y para mí es que sean buenos hijos, buenos ciudadanos, que amen a Dios y a su prójimo.
Oh! Magazine. Y hablando de ello, tienen un espectacular concierto este 31 de julio. ¿Cómo está de emocionado tu corazón?
R.M.Pues mucho, ya que por primera vez compartiremos escenario de una forma única.Compartiremos canciones, ocurrencias… daremos lo mejor de nosotros como artistas, pero también como familia… porque lo que van a ver es tal cual somos nosotros en la vida diaria y fuera del escenario. Lo mejor de todo es que cada cual aportará lo suyo, porque aunque familia, todos somos musicalmente diferentes y los estilos de cada cual se cruzarán y en otros casos se integrarán.
Oh! Magazine. Con la canción “Amén” han logrado ser, aún, más amados por su fanaticada. ¿Hay planes de hacer un disco completo y especial entre ustedes?
R.M. Creo que las cosas se dan orgánicamente dentro del tiempo de Dios. Es muy consecuente que en algún momento dado nos unamos nuevamente para plasmar música en una grabación. Estoy seguro que así será cuando tengamos el vehículo apropiado, en el tiempo apropiado…
Oh! Magazine. ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que tus hijos te han dado en la vida?
R.M. Creo en la siembra y en la cosecha… Mi labor como padre es inculcarle y equiparle de valores a mis hijos que les sirvan de herramienta para vivir una vida mejor… Ver el resultado positivo de ello, es hoy mi mayor satisfacción.
Oh! Magazine. Tus fans desde siempre aman tu onda romántica. ¿Cómo ha sido acostumbrarte a las nuevas corrientes musicales del momento?
R.M. Siempre comparo las canciones como los jeans o pantalones vaqueros. Antes, el jean era muy rústico, de un solo color y un solo estilo. Hoy día los jeans son muy versátiles, de diversos colores y diferentes estilos, pero sigue siendo un jean. Así mismo es la música romántica. Se habrá vestido con otros estilos, pero sigue siendo música romántica. Mi música nunca se ha apartado de mi esencia como cantautor, músico y artista.
Oh! Magazine. ¿Qué admiras de cada uno: Alejandro, Héctor, Mauricio, Ricardo y Eva Luna?
R.M. ¡Ufff! Sería mucho lo que tengo que decir… Pero te lo resumo en breves palabras: son respetuosos y muy buenos hijos.
Oh! Magazine. Confiésalo, ¿hay debilidad por la única hembra? ¿Cómo fue recibir una niña, ya en el último intento?
R.M. Te voy a responder esa pregunta de la siguiente manera: cuando Evaluna nació, le dije a mi esposa: Tú te vas a encargar de disciplinarla, porque yo solo me voy a encargar de quererla y consentirla.
“Somos una sola familia. Cuando me casé con Marlene, mis hijos mayores aún estaban pequeños, y viajaban con nosotros. Marlene estuvo presente en la crianza de ellos”.
MIAMI, FL – FEBRUARY 22: Ricardo Montaner con hijos perform onstage at Univision’s 30th Edition Of ‘Premio Lo Nuestro A La Musica Latina’ at American Airlines Arena on February 22, 2018 in Miami, Florida. (Photo by John Parra/Getty Images)
Oh! Magazine. Sin duda, con el amor se predica y da gusto ver cómo han acogido a las parejas de sus hijos. ¿Qué les deseas a ellos (tus hijos) en su vida matrimonial y de pareja?
R.M. Primero que todo, que tengan presente a Dios en su unión. El matrimonio no es de dos, es de tres, pues Dios es parte vital de la unión. Dios ha traído a la vida de cada uno de ellos, la pareja ideal… el complemento perfecto. No son nuestras nueras y yerno, todos son nuestros hijos.
Oh! Magazine. Imposible no preguntar por los ¡nietos! Ya tienes cuatro. ¿Cómo es la relación con ellos?
R.M. Como siempre he comentado: la bendición de ser abuelo es que, al final del día, después de consentirlos, mimarlos, jugar y estar con ellos, sus padres se los llevan para sus casas. Eso sí, cuatro no son suficientes, esperamos más y todos los que vengan serán bienvenidos.
Oh! Magazine. No podemos terminar sin que nos cuentes, ¿cómo ha sido pasar esta pandemia en nuestra hermosa isla?
R.M. Mi casa en Samaná es un refugio que Dios nos ha dado para recargar nuestras baterías. Es un remanso de paz, un pequeño paraíso terrenal que nos fortalece y bendice…
Sobre Fe
El venezolano aseguró que sentía que estaba en deuda con él mismo: “Fe es un disco que me dibuja tal cual soy en las conversaciones con Dios. Hacer un álbum completo con canciones de amor dedicadas a Dios no es convencional porque hago baladas para parejas y es dar un vuelco en el que la gente no está acostumbrada a verme. Para este, necesité un tiempo de reflexión por mi lado y ver cómo le hacía escuchar a la gente quién soy en las mañanas cuando me levanto y hago el café. Ese Ricardo es el que va a ver la gente, no pretendo convencer a nadie de nada salvo que veancómo ha sido mi experiencia con el creador”.