El maquillaje es una de las rutinas de belleza más conocidas y realizadas. Y últimamente se ha visto cómo a través de las redes sociales lo han convertido en un arte, cuya principal función es embellecer el rostro de acuerdo a las facciones de cada persona.
Para muchos, llevar a cabo un maquillaje es un proceso tedioso y complicado, pero eso es relativo, ya que hay rutinas diferentes, siendo unas mucho más fáciles que otras, y se obtienen resultados sencillos. Igualmente, depende de qué tipo de maquillaje te intereses en realizarte.
El procedimiento puede variar dependiendo muchos factores. Por ejemplo, hay maquillajes para el día y otros que deben dejarse para la noche, también varía dependiendo el lugar, el tipo de piel, el color de la vestimenta, y la rutina de maquillaje que lleve la persona.
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A través de este artículo, te mostramos sobre los productos y el orden de cómo se aplican para que aprendas a maquillarte paso a paso.

Lo primero que debes saber
Si alguna vez escuchaste que el orden no importa, pues bórralo de tu mente, porque en este caso sí. Aunque las rutinas de maquillajes pueden variar según la persona, el orden en que lo apliques influye bastante en el resultado de la aplicación.
La razón es simple, y es que los productos se mezclan entre sí, además de que se adhieren mejor a la piel y contribuyen en la duración en el rostro.
No todos los productos son necesarios, de esto te das cuenta cuando vas construyendo tu rutina, puedes ir añadiendo o descartándolos de acuerdo a lo que creas que necesites aportar a tu rostro. Por ejemplo, hay personas que no pintan sus cejas, o prefieren solo dar un poco de brillo a los ojos, entre otros detalles.
¡Detente! Antes debes hidratar tu rostro
Antes de maquillarte, se debe preparar la piel. Si tienes una rutina de hidratación facial, la puedes implementar en este procedimiento.
En caso de que no sepas, aquí te enseñamos. El primer paso es lavar y masajear bien el rostro para quitar cualquier impureza en la piel. Lo siguiente es el tónico para sellar los poros.
Después, aplica crema hidratante, que además de humectar el rostro, hace que el maquillaje se adhiera mejor. El próximo paso es el primer, el cual regula la grasa del rostro y en la duración de los productos.
Estos son los productos básicos. Recuerda que todo depende de la rutina que le convenga más a tu tipo de piel, ya que no todas requieren los mismos productos. Esto puedes identificarlo con ayuda de un profesional.


Rutina de maquillaje paso a paso
Ahora sí, vamos al tema principal. Luego de que la piel está súper preparada, se inicia con el maquillaje. Prepara tus utensilios y manos a la obra.
El primer producto a utilizar es la base. Esta debe elegirse de acuerdo a tu tono de piel. Se aplica con una brocha, esponja de maquillaje o con los dedos, dando leves toques para difuminar bien y evitar que se vea muy pesado. Procura esparcirla en el rostro de manera uniforme.

Muchas personas aplican el corrector antes que la base, pero la verdad es que este debe aplicarse después. El corrector se encarga de cubrir imperfecciones como manchas u ojeras. Se coloca solo en las zonas que lo necesiten, y se difumina dando toques leves.

Con esto ya aplicado, es momento de sellar. Se aplica el polvo translúcido en toda la superficie para que el maquillaje dure por más tiempo. Este se aplica y al rato se suele retirar suavemente con una brocha.

Lo que sigue es el contorno o el polvo bronceador, que sirve para dar más color y marcar ciertas partes del rostro, tales como la nariz, los pómulos, algunas zonas de la frente, mandíbula, etcétera.

Ya cuando concluyas con eso, puedes proceder al iluminador, que le aportará más brillo a algunas zonas como el lagrimal, la nariz, pómulos y el arco de las cejas. Lo puedes aplicar incluso con los dedos.

El colorete o rubor es lo siguiente. Colócalo en zonas que quieras ver más color, aunque normalmente se ve en las mejillas o la nariz. Aplícalo con una brocha para mejores resultados, y siempre difumina bien.

Hay personas que maquillan sus ojos al principio, luego de la base, el corrector y el polvo translúcido para no arruinar el resultado, pero en este caso no hay problema. En el caso de los ojos, se aplica sombra de acuerdo a los colores de la vestimenta, la hora y el lugar.


Otros productos para los ojos son la máscara de pestañas y el delineado. El último, al ser algo complicado para algunos, lo puedes crear con la sombra de ojos, que es más sencillo que con el delineador.


Si consideras que tus cejas requieren de algún relleno o que se les dé forma, pues aplica lápiz de cejas para ello, procurando que sean del mismo tono de la ceja.

Esto es opcional. Aplica fijador para alargar la duración del proceso. Lo último es el labial o gloss, cuyo color debe favorecer tu piel y variar según tu vestuario o lugar al que vayas a acudir.



