El síndrome del impostor o síndrome del fraude, como muchos lo conocen, es un padecimiento que gira en torno mayormente a la inseguridad personal e igualmente se relaciona mucho al entorno laboral o asuntos relacionados a los proyectos propios, aunque esto afecta en todos los aspectos de la vida personal.
Y es que también puede llegar a complicar la vida de una persona en el ámbito familiar, ya sea como amigo, pareja, padre o hijo.
¿Por qué? Pues por la misma razón por la que se denomina de esta forma. Las personas que padecen de este síndrome suelen no sentirse merecedores de las cosas que le suceden o lo que tienen, por ejemplo, cuando no creen merecer su empleo o estar logrando sus más grandes objetivos.
Recientes
La doctora Valerie Young reveló, según BBC, que, de 10 personas, alrededor de siete pueden haberlo sufrido a lo largo de su vida.
¿Cómo saber que padezco de síndrome del impostor?
Cuando sientes que tus logros no son por causa tuya, sino por suerte o porque alguien te ha ayudado y no mereces el mérito de sus metas, poner tu trabajo por encima de tu salud o tus necesidades, dudar de tus habilidades, entre otros factores, forman parte de características comunes de personas que padecen este síndrome.

Así como también sentirte insuficiente con cada cosa que realizas, sabotear o jugar en contra de cada cosa que logras u obtienes, ser extremadamente perfeccionista, dudar de ti mismo como persona y no reconocer tus capacidades, según informó el sitio web Asana.
«Tienen la sensación de no estar nunca a la altura; de no ser lo suficientemente buenos, competentes o capaces; de ser impostores, un fraude», explicó la asesora profesional Aida Baida Gil a través de BBC.
Claramente, el síndrome del impostor, así como muchos casos clínicos, debe ser diagnosticado por un profesional.
Escala del impostor, según Pauline Rose
La misma fuente dio a conocer que en el año 1985, la doctora Pauline Rose Chance realizó una investigación basada en este padecimiento, mostrando así la primera escala para medir el síndrome. A esta la nombró “Escala del fenómeno del impostor de Clance (CIP)”.
Esta se mide en seis partes:
- Ciclo del impostor.
- Necesidad de ser especial o el mejor.
- Características de superhombre o supermujer.
- Miedo al fracaso.
- Negar las capacidades propias o restar importancia a elogios.
- Sentir miedo y culpa por el éxito.
¿Tiene cura?
Si has sido diagnosticado por un especialista, sabrás que el siguiente paso será llevar a cabo ciertas técnicas o pasos para aceptar el padecimiento, cómo enfrentarlo y así superarlo de la manera más conveniente según los patrones que hayan sido revelados por el terapeuta, tales como la baja autoestima, ansiedad, u otros relacionados.

