Seguro en esta cuarentena has incursionado en algún hobbie nuevo, ya sea la cocina, algún deporte o disciplina, incluso sé de algunas mujeres que lo han hecho con la jardinería y se han sumergido en un universo completamente nuevo, lleno de vida y belleza.
Entre las plantas que hemos tratado y conocido, se encuentran las suculentas. Su fácil mantenimiento, adaptación, y reproducción, las hacen muy atractivas para quienes se inician en la jardinería. Si estas buscando una planta pequeña, que no necesite mucho riego ni cuidado, sin duda te recomendaríamos está. Pero el tamaño no es toda su magia, lo más llamativo de las suculentas son sus diversos tipos de propagación, ya que puede ser por esqueje, división o incluso hoja, aquí te explicamos:
Por división:
Según el portal de jardinería Succulenta Avenue, debes observar si las plantas bebes (retoños de la mata madre) están lo suficientemente grandes para independizarse, si es así debes retirarlos con unas tijeras de jardín afiladas y desinfectadas, ¡Ten cuidado de dañar las raíces!
Recientes
Luego siembralos en tierra y riégalos de manera interdiaria con tu spray atomizador; esto lo harás por aproximadamente 3 semanas hasta que sus raíces logren desarrollarse. Después de este tiempo puedes regarla con lo que usas para regar las otras. Ya en este momento, serán fuerte e independientes.
2. Por hojas:
Elije una hoja saludable, puedes usar algunas de las que se han caído o proceder a desprender una directamente de la hoja madre. Cuando las tengas procede a colocarlas en tierra pero sin sembrarlas, solo ponlas encima de la tierra. Verás que en pocas semanas las raíces por si solas, encontrarán su camino a la tierra. Riega un día si y uno no, después de unas seis semanas te deleitaras con unas plantitas diminutas que comenzaran a crecer; Cuando ya la veas desarrollada, siembralas en la tierra.
Por esqueje:
Desprende un tallo de la madre y elimina las hojas inferiores del esqueje, luego déjala que sane al menos 5 días en una área un poco soleada. Más tarde siembra el esqueje en la tierra y riega con atomizador paulatinamente.
También puedes hacer esto en agua…
Deja descansar el esqueje en el borde de un vaso o tarro con agua y asegúrate que el tallo quede encima de la superficie del agua. A las pocas semanas las raíces llegaran al agua y ahí podrás decidir si las quieras dejar en agua o sembrarlas en una maceta.
¿Lo has intentado? Cuéntanos tus resultados…



