¿Suena a utopía? Pues no, se llama “Mindful Eating” y consiste en una práctica que no tan solo se deshace de esas “libritas” no quieres tener, sino también que funciona para prevenir condiciones como la diabetes y la hipertensión. Caro Rainer Matos, Licenciada en Psicología Clínica especializada en Nutrición Holística e Integral, asegura que los beneficios que trae la alimentación consciente para bajar de peso son muy efectivos.
¿De qué se trata?
“Cuando hablamos de mindfulness nos referimos a la práctica de estar presentes y atentos a lo que hacemos. No hace falta ser yogui para tomarse 5 minutos y hacer unos ejercicios simples de respiración profunda ni tampoco ser un gourmet para aprender a comer de manera saludable, pausada y placentera. Se trata en definitiva de una práctica simple, que podemos hacer todos. Poner pausa y prestar atención a nuestras acciones disfrutando el momento presente. Al poner una pausa en el día para respirar profundo, para comer, para levantarnos de la silla o escritorio de trabajo y caminar 5 minutos nos ayuda a vivir mejor”, explica la psicóloga también Certificada en Entrenamiento (Coaching) y Gestión de Salud, Vida y Negocios.

Recientes
Como bien sabemos, aún en días de pandemia estando en casa, seguimos constantemente apurados. El trabajo desde el hogar, la educación de los niños, los asuntos económicos y más, que ineludiblemente terminan en estrés o ansiedad, la que genera que las personas no solo coman de más sino que elijan “comidas rápidas” y poco saludables para salir del paso.
¿Te identificas?, pues el programa de “Mindful Eating” o alimentación consciente está centrado en ayudar a las personas a aprender a comer de forma más consciente y pausada, estando atentos a la comida y al acto de comer. Te ayudo a distinguir el hambre de la ansiedad y te facilita herramientas para reducir los atracones y ansiedad en general.
“La práctica es sencilla y los cambios son inmediatos. Cuando uno come sin pensar, en modo automatizado, come de más, no digiere bien la comida y por ende con el tiempo sube de peso. Cuando los pacientes empiezan a comprender que todo empieza por simplemente estar presentes y atentos al acto de comer se produce un cambio. No solo bajan de peso sino que curan la relación con la comida y por ende comienzan a disfrutarla sin estar pendientes de las calorías o de una dieta en particular. La práctica de comer consciente o “Mindful Eating” es algo que se puede hacer todos los días solo requiere del ejercicio de dejar todo lo que distrae y concentrarse en sentir. Al sentir la textura y los sabores de la comida se come menos y se disfruta más. Además se eligen alimentos más saludables y nutritivos”, detalla la doctora.

Aquí la experta Caro Rainer te deja unos tips para que pongas en práctica la “alimentación consciente”
Apaga o pon en silencio tus dispositivos electrónicos:
Tómate el tiempo para relajarte y disfrutar de la comida sin interrupciones, los dispositivos electrónicos crean distracciones.
Da las gracias
Agradece la comida que está delante de ti. Se necesita de mucho trabajo para preparar y producir la comida que estás a punto de comer. Tomate una pausa para un momento de gratitud.
Agudiza tus 5 sentidos
Alimentarse conscientemente incluye los 5 sentidos, así que toma nota de la apariencia, aroma, texturas, sabores y sonidos de la comida. Puede que te des cuenta de más cosas sobre tu comida. Menciona los sabores considerando los 5 sabores básicos: umami, amargo, dulce, salado y agrio. A veces los alimentos contienen más de uno, ¿puedes darte cuenta de la diferencia?. También puedes observar la textura. ¿El bocado es crujiente o cremoso? ¿Está seco o húmedo? Prestarle atención a la textura de cada bocado, puede hacer que tu alimentación sea una experiencia. Qué tal que descubres que prefieres crujiente y seco en lugar de cremoso y húmedo.
Baja el tenedor
Entre bocados, deja los cubiertos en el plato para ayudar a disminuir el ritmo. Este hábito puede ayudar a prevenir comer en exceso. Alimentarse conscientemente puede ayudar a que tu alimentación sea una experiencia más satisfactoria.
Elige una buena compañía
Si estás con tu familia o un almuerzo de negocios habla de temas amenos y trata de no discutir en la mesa. Esto genera estrés y uno tiende a comer de más. Los pequeños y continuos hábitos saludables generan cambios grandes y sostenibles. Al incorporar estos pequeños hábitos diarios vas a notar un cambio profundo y duradero en tu forma no solo de comer sino de vivir. Aprenderás a disfrutar de cada bocado sin sentir culpa y bajarás de peso de forma gradual y permanente.
Rainer finaliza haciendo hincapié en que «es importante destacar que en el proceso uno aprende a elegir cocinar con ingredientes más saludables, aprende nuevas recetas y por sobretodo a incorporar más frutas y verduras y a reemplazar alimentos poco saludables por otros más saludables».
Algo que debemos tener en cuenta es que este proceso puede tardar de 2 a 6 meses pero luego todas estas herramientas se convierten en hábitos diarios saludables que te ayudarán a transformar tu calidad de vida.

