Si piensas que viajar a Europa es solo posar frente a la Torre Eiffel y llenar tu carrete de fotos, es porque aún no conoces Europe for Teens, la experiencia creada por Ana María Vicente que ha hecho que decenas de jóvenes dominicanos descubran el mundo, y a sí mismos, de una forma totalmente diferente.
Desde que hablas con Ana María, te das cuenta de que esto no es “otro viajecito escolar”, es una aventura con propósito, una mezcla perfecta entre cultura, diversión y crecimiento personal.
Ana María creció viendo a su mamá liderar Viajes Dumbo, una agencia pionera en el país. Pero cuando le tocó a ella tomar las riendas, decidió reinventar el concepto y crear algo con su propio sello.
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“Quería que los chicos aprendieran a viajar con propósito, que entendieran que conocer el mundo también es conocerse a uno mismo”, cuenta.
Así nació Europe for Teens, un viaje que combina diversión, descubrimiento y crecimiento personal, donde cada experiencia suma y cada día se vive al máximo.

Olvida los tours corriendo de un lado a otro con una banderita. En Europe for Teens, todo está pensado para que los teens vivan el viaje, no solo lo visiten.
Viajan con un equipo completo, monitores, médicos, fotógrafo, guías fijos y coordinadores, que los acompaña 24/7.
“Trabajamos en valores como empatía, respeto, liderazgo y trabajo en equipo. Los chicos no solo conocen Europa… ¡se descubren a sí mismos!”
Y se nota, muchos padres dicen que sus hijos regresan más seguros, agradecidos y maduros. “No sé qué hicieron en ese viaje, pero mi hijo volvió diferente”, le han dicho más de una vez.
Aquí los teens viven Europa de verdad: caminan por calles llenas de historia, recorren museos, prueban la gastronomía local y se convierten en verdaderos viajeros. Entre actividades, noches temáticas, concursos y dinámicas de grupo, cada día es una historia nueva.
El itinerario incluye Francia, Bélgica, Suiza, Italia, Mónaco/Montecarlo y España, y aunque todos enamoran, Italia suele robarse el corazón del grupo. Venecia, Capri y París se llevan las palmas, pero el cierre en Madrid siempre es épico.
“En cada viaje surgen amistades nuevas y conexiones reales. Es una apertura al mundo… y al propio mundo interior”, dice Ana María con una sonrisa.
¿Cómo se logra que los adolescentes se sientan libres, pero seguros al mismo tiempo? Fácil: con equilibrio.
“Creamos espacios donde los chicos pueden tomar decisiones dentro de un entorno seguro. Pueden elegir qué comer o qué souvenir llevar, pero siempre acompañados y guiados”, explica Ana María.
Esa mezcla perfecta entre libertad y estructura hace que los teens aprendan sin darse cuenta: a ser puntuales, responsables, organizados y conscientes. ¡Adulting mode ON!
Entre las anécdotas que guarda Ana María, hay una que todavía le saca una sonrisa:
“Una niña que se inscribió sin conocer a nadie nos dijo al tercer día: ‘Quiero ser muy consciente de cada momento, porque si hubiera sabido que esto era así, lo hubiera hecho antes.’”
Y otro chico, un poco más travieso, la sorprendió al decirle con total seguridad: “Tía, confía en mí.”

“Ese fue un momento mágico. Ahí entendí que estábamos ayudándolos a crecer de verdad.”
Detrás de cada foto hay una historia de crecimiento, los chicos regresan más seguros, más curiosos y con una nueva visión del mundo. Muchos se inspiran a estudiar idiomas, arte o historia… otros simplemente regresan con el corazón más grande y los ojos más despiertos.
“Ver sus caras de asombro cuando ven algo por primera vez es mi recompensa favorita. No se trata solo de los monumentos, sino de cómo aprenden a mirar la vida con curiosidad y gratitud.”
Ana María y su equipo ya trabajan en nuevas experiencias, proyectos culturales y actividades previas al viaje para conectar aún más con las familias. También planean expandirse a otros destinos, sin perder su esencia: formar jóvenes conscientes, curiosos y felices.
Si le pides a Ana María una frase para los adolescentes que sueñan con descubrir el mundo, responde sin dudar:
“Atrévete a vivir lo que otros solo sueñan. El mundo está allá afuera esperándote… pero lo más increíble es lo que descubrirás dentro de ti cuando empieces a explorarlo.”
Europe for Teens en definitiva no es solo un viaje, es una puerta abierta a nuevas culturas, amistades, emociones y versiones de ti mismo que aún no conoces. Así que, si alguna vez te has imaginado caminando por París o tomando un helado en Roma… este podría ser tu momento.
Porque el mejor souvenir, al final, es la persona en la que te conviertes cuando decides ver el mundo.

