Hablar con Seye, nombre artístico de Sergio Echenique, es como entrar en una conversación donde la pasión, el humor y la autenticidad se mezclan sin esfuerzo. Es un artista que ha crecido a la vista del público, que ha transformado su sensibilidad en melodías, y su curiosidad en una constante búsqueda de evolución. En esta entrevista, nos comparte los momentos que marcaron su carrera, sus influencias y la manera en que sigue haciendo de cada canción un pedazo de su historia.
El despertar musical de Seye

Para él, la música no fue un plan trazado, sino una revelación progresiva. “Cuando empecé a escribir canciones y a mostrárselas a mis amigos, sus reacciones fueron muy positivas, y eso me hizo sentir que valía la pena intentarlo”, recuerda. “Luego comencé a tocar en algunos lugares donde conocí a artistas que hoy son grandes amigos, como Pavel, Vicente y Giorgio Siladi”. Aquellos primeros pasos no solo le dieron visibilidad, sino también una red de apoyo en la escena musical dominicana.
La evolución de un sonido propio


“Pasé por muchas etapas para llegar al sonido que hoy define a Seye”, confiesa con una sonrisa. “Por eso diría que es una fusión de todas esas etapas, pero ya consolidada en una identidad musical clara”, explica.
Recientes
Seye no teme experimentar, pero tampoco se aleja de la emoción. Su música mantiene un balance entre energía y vulnerabilidad: “El equilibrio de Seye está en poder transmitir energía al público, pero también en tener esos momentos más íntimos con las baladas que me caracterizan. Es como una montaña rusa de emociones.”



Inspiraciones y referentes
Detrás de su sonido hay una constelación de influencias que cruzan generaciones y géneros. “Prince, Michael Jackson, Pablo Milanés, Pedro Guerra, Sin Bandera, Alex Ubago…”, enumera sin dudar. “Cada uno me enseñó algo distinto.
El arte de componer sin reglas
A diferencia de quienes siguen fórmulas, Seye asegura que la inspiración llega sin horario ni manual. “No hay un orden específico. Hay canciones que surgen a partir de una melodía y otras que nacen de un concepto o una frase”, explica. “En cuanto surge la idea, me detengo a desarrollarla o grabo una nota de voz para que no se me olvide.” Dice con una carcajada.

Esa espontaneidad es parte del encanto de su música: cada tema parece tener vida propia, una historia que se abre paso por instinto más que por planificación.
“La Casualidad” con Alex Ubago: un sueño cumplido
Uno de los hitos recientes de su carrera fue colaborar con el cantante español Alex Ubago en el tema La Casualidad. Seye lo recuerda con emoción: “Para mí fue un logro enorme poder trabajar con un artista al que admiraba desde niño. Conseguir algo que antes era solo un pensamiento y verlo hecho realidad no tiene precio.”

Y, como su título sugiere, la canción nació precisamente de una casualidad. “Nos habíamos conocido años atrás en una emisora, pero no volvimos a vernos. Hace unos meses, Alex descubrió una canción mía y la subió a sus redes. Empezamos a hablar, se dio cuenta de que ya nos conocíamos y decidimos escribir una canción sobre las casualidades de la vida.”
Entre escenarios, aprendizajes y música con propósito
A lo largo de su carrera, ha compartido escenario con nombres de peso como Sin Bandera, Pedro Guerra, Beto Cuevas, Caramelos de Cianuro, Incubus, Anuel y Karol G. “Han sido experiencias inolvidables que me han marcado y validado como artista”, afirma. “Poder contar con el respeto de esos músicos, interpretar mis canciones ante su público y recibir sus aplausos es, sin duda, otro gran logro.”

No todo en la carrera de Seye gira en torno a los escenarios o las listas de reproducción. Su participación en la campaña Caminantes por la Vida marcó un punto de inflexión. “Fue una experiencia muy significativa por la causa y por lo que representa un evento de ese tipo”, recuerda. “Fue un antes y un después para mí, logré hacer una canción que tocó muchos corazones y pude colaborar con grandes artistas dominicanos. Como dominicano, me siento orgulloso de haber sido parte de un proyecto tan bonito. Fue muy especial escuchar al público corear la canción en la Fortaleza Ozama.”
Esa mezcla entre arte y compromiso social le ha dado a su carrera un propósito más profundo: conectar desde la empatía.
Mundos paralelos y lecciones del camino
Cuando se le pregunta por el proyecto que más significado tiene para él, no duda: “Mi primer álbum como Seye, Mundos Paralelos, porque era un sueño que tenía desde hace mucho tiempo. Aunque no es perfecto, para mí marcó el sonido y la identidad de Seye.”
Hoy, con la mirada puesta en el futuro, le hablaría a su yo del pasado con gratitud y convicción: “Le diría que siga adelante, que esas cosas que está imaginando se van a dar con el tiempo. Que, aunque el camino será difícil, nada llenará su corazón tanto como lo hace la música.”
En cada respuesta, Seye deja ver que su trayectoria no ha sido solo una búsqueda artística, sino también personal. Con autenticidad, perseverancia y una conexión genuina con su público, sigue escribiendo su historia, una canción a la vez.


