Actriz, comediante, productora, creadora de contenido y, próximamente, mamá. Tiby atraviesa una de las etapas más especiales de su vida sin perder esa esencia que la ha convertido en una figura cercana, espontánea y auténtica.
Fotos: Alexander Mora, Estilismo: Argenis Grullon, Maquillaje: Sarah-Aimée Quezada, Peinado: Alexander Gomez
Su camino profesional ha pasado por la actuación, la televisión, las redes sociales, la producción y, especialmente, la comedia, ese lugar donde asegura sentirse completamente ella misma. “La comedia soy yo”, afirma.
Recientes
Una mujer de todo o nada
Tiby reconoce que no sabe vivir a medias. “Yo no sé tener un intermedio. No sé equilibrarme. Lo mismo es todo o nada”. Esa intensidad, que muchas veces ha sido su motor, también le ha enseñado a conocer sus límites.
Su fórmula profesional parece sencilla: aceptar el reto y descubrir después cómo resolverlo. Así ha llegado al teatro, a nuevos proyectos y a escenarios que, en principio, podían parecerle difíciles. Y si algo ha aprendido en el camino es a valorar los tropiezos. Para ella, “los fracasos son los mejores, porque eso es lo que te trabaja el carácter”.


Trabajando hasta el último capítulo
El embarazo tampoco logró detenerla. Tiby grabó Namasté Digo, película en la que interpreta a Vanessa, un personaje espiritual que llega a un retiro buscando transformar su vida. La experiencia terminó convirtiéndose en una de las que más ha disfrutado en su carrera.
Durante el embarazo también asumió otros proyectos, pero ahora, en esta etapa final, reconoce que es momento de bajar el ritmo: “Ya yo hice demasiado en el embarazo”. Lo que sucederá después del nacimiento de su hija todavía es una incógnita. Y, fiel a su personalidad, prefiere descubrirlo sobre la marcha.
Maternidad sin manual
Tampoco quiere decidir desde ahora qué tipo de mamá será. No busca convertirse en “la mamá relajada” ni “la mamá estricta”; simplemente quiere estar presente y darle a su hija lo que necesite.
“Yo le voy a dar a mi hija lo que ella necesite”, asegura.


Y mientras espera conocerla, Tiby también habla de la importancia de escuchar el cuerpo y entender que cada embarazo es diferente. Para ella, mantenerse activa ha sido posible porque se ha sentido bien y ha contado con apoyo, pero reconoce que cada mujer vive este proceso de manera distinta.
Un sueño cumplido
Quizás no existe una frase que describa mejor este momento que la que comparte con emoción:

“Todo lo que yo oré y le pedí a Dios con lágrimas, él me lo dio.”
Una pareja que ama, una familia que considera espectacular, una carrera que continúa creciendo y una hija en camino. Para Tiby, eso también es éxito.
Porque el éxito, según ella, no tiene una sola definición. Puede ser una carrera, una familia, encontrar paz o simplemente sentirse feliz con la vida que has construido.
Y aunque todavía tiene muchos escenarios por conquistar, guarda un sueño especial para el futuro: un café bohemio lleno de libros, donde la gente pueda sentarse, tomar café y desconectarse del mundo.
Por ahora, Tiby sigue haciendo lo que mejor sabe: vivir intensamente, reírse de sí misma, aceptar nuevos retos y descubrir el camino mientras lo recorre. Y esta vez, con una nueva compañera de aventuras en camino.

