Hay lugares que no solo sirven como escenario, sino que cuentan historias. En esta propuesta editorial, una cueva deja de ser un simple espacio natural para convertirse en el símbolo de un proceso de transformación, donde la fuerza de la tierra y la delicadeza de la moda dialogan en perfecta armonía.
Cada imagen explora el contraste entre lo crudo y lo sofisticado. Las superficies rocosas, moldeadas durante miles de años, se enfrentan a siluetas de líneas limpias, tejidos etéreos y detalles cuidadosamente construidos, creando una narrativa visual en la que la naturaleza no actúa como fondo, sino como protagonista.


DRESS: Isabella Presinal.
Recientes
Las texturas minerales y la iluminación dramática enfatizan la belleza que surge bajo presión. Al igual que las piedras preciosas, la identidad también se forja a través del tiempo, las experiencias y las imperfecciones. Es precisamente esa dualidad la que inspira esta producción: encontrar elegancia en lo inesperado y convertir la vulnerabilidad en una declaración de estilo.







DRESS: Miguel Genao.
Como hilo conductor aparece el larimar, una gema única de la República Dominicana, cuyas tonalidades azules evocan el encuentro entre la tierra y el mar. Más que un accesorio, el larimar se integra al concepto como un símbolo de origen, resiliencia y autenticidad, aportando un vínculo entre el patrimonio natural del país y una visión contemporánea de la moda.

DRESS: Mayle Vasquez.
El resultado es un relato visual de contrastes, donde la rudeza de la piedra convive con la sutileza de cada prenda, demostrando que la belleza no siempre nace de la perfección, sino de aquello que ha sido transformado por el tiempo.




DRESS: Miguel Genao

CRÉDITOS GENERALES:
FOTOGRAFÍAS: Jeriel Geronimo.
ASISTENCIA FOTOGRÁFICA: Eduardo Javier.
INTEGRANTES: Franny Francisco, Sol Silva, Alessandro Culacciati, Valeria Espiñeira, Isabella Presinal y Ana Valerio.
ACCESORIOS: Museo del Ambar y Fátima Polanco.

