Martha pensaba que los dibujos de su hijo Yael, de cinco años, eran solo eso: dibujos. Le gustaban tanto que algunos iban a parar como adornos en la nevera, hasta el día que notó que su progenitor la dibujaba sin brazos y que, en los siguientes, tampoco tendría sus extremidades superiores. ¿Qué sentido tendría? ¿Sería un simple olvido? ¿Significan realmente algo los dibujos de los niños? ¿Qué ocultan? ¿Es un tema de preocupación o no?
Expertos coinciden en que los dibujos favorecen el desarrollo de la creatividad, el aprendizaje y la motricidad fina en los niños. De igual manera, contribuyen a mejorar su imaginación, la escritura y beneficia la madurez psicológica. Pero, ¿hay algo más? Martha estaba segura que sí, por lo que buscó ayuda de un experto y descubrió todo un mundo detrás de las “pinturas inofensivas” de Yael. En ocasiones, puede que los dibujos no signifiquen nada, pero no siempre es así. “Los dibujos son una muestra del mundo subjetivo del niño. Son herramientas que permiten expresar sus emociones y sensaciones entorno al ambiente, las personas con las que interactúan y su mundo exterior. Además, permiten identificar su estado de ánimo y contribuyen a la formación de su personalidad”, nos explica Johanny Nova, Psicóloga Clínica, Especialista en Psicometría.
Y es que los dibujos de los niños pueden decirnos muchas cosas sobre ellos. Además de arrojar detalles sobre su estado emocional, también pueden develar datos de su familia, creatividad y desarrollo en el aprendizaje: “En el plano familiar, a través del dibujo, el niño puede expresar si existe algún conflicto en la familia, con los padres o en la dinámica familiar.
Esta herramienta es conocida como “Dibujo de la Familia” donde lo que se intenta saber es cómo se siente el niño en su familia, si existe rivalidad fraternal, cuál de sus padres considera la figura de autoridad y, a la vez, con cuál tiene una mayor afinidad”, dice la experta, resaltando que es una técnica utilizada en evaluaciones psicológicas. Del mismo modo, un dibujo sobre la familia permitirá ver la dinámica familiar en general y cómo el niño se siente respecto a ella.
Recientes
El análisis de los dibujos, o evaluaciones proyectivas, son técnicas utilizadas para evaluación psicológica tanto en niños como en adultos. Sin embargo, “resultan de gran provecho para evaluaciones con niños o adolescentes pues, para los mismos, resulta atractivo y divertido, además permiten al niño expresar sus emociones y determinar ciertos aspectos de su personalidad”, dice Nova.
Los clásicos dibujos que se analizan en consulta del psicólogo son la casa, la persona y el árbol, que pueden arrojar advertencias sobre el estado emocional del niño, ya que los dibujos pueden representar tanto la mente consciente como el subconsciente. Sin embargo, la evolución en sus trazos, las herramientas que usa, el simbolismo de las formas, la interpretación de los colores y las figuras humanas son elementos que considerar por lo que no pretendo, de ningún modo, que al terminar de leer este reportaje seas una o un experto en el tema. Más bien, es una voz de alerta para que no pasemos desapercibidas situaciones que los más pequeños de la casa nos piden a gritos que resolvamos.
Le preguntamos a la especialista en psicometría, Johanny Nova, qué tan importante es el que los padres estén pendientes de los dibujos de los hijos y resulta que es “imprescindible, pues el niño tiene la habilidad de expresar traumas, dolencias o situaciones que le resulten difíciles de expresar en palabras por lo que, a través de un dibujo, se puede detectar cualquier evento que resulte traumático para el niño, como el abuso sexual”.
Señales de Alarma:
Para la interpretación de los dibujos es precisa la preparación, el estudio y la experiencia de un profesional. Sin embargo, estas son algunas señales de alarma que se pueden tener pendientes para decidir si es necesario llevar al menor a un especialista, pero en ninguna circunstancia debemos darnos el permiso de emitir un juicio cien por ciento seguro sobre lo que vemos en ellos.
De acuerdo con la experta, en República Dominicana, solo una parte de los padres tienen conocimiento de la importancia de estas imágenes, pues algunos solo lo ven como arte. Sin embargo, otros se preocupan por saber si el dibujo que realiza su hijo tiene un trasfondo, una historia o un por qué y esto es lo que ayuda, incluso, a detectar alguna situación de alarma en caso de que exista. “En ocasiones, los padres optan por preguntarle a un conocido con el propósito de saber si el dibujo esconde algún mensaje, pero son pocos los que asisten a consulta con un especialista en sí”.
Dentro de las desventajas de esta técnica está el hecho de que, si la imagen es presentada a una persona inexperta, puede emitir un juicio o diagnóstico sobrevalorado. “Los dibujos o pruebas proyectivas son herramientas que nos pueden ayudar (a los profesionales de la salud mental) a aclarar problemáticas en el niño, con el objetivo de poder brindar una atención adecuada. Este análisis se recomienda realizar a partir de los 5 años en adelante, porque esto permite que el niño pueda proporcionar una historia o explicación sobre el dibujo que realiza, a esta edad el niño cuenta con la capacidad de realizar un análisis sobre su dibujo.
Evolución en los dibujos
Así como se espera que el niño vaya creciendo y evolucionando conforme a la edad, del mismo modo se espera ver un crecimiento y evolución en sus dibujos. En su libro “¿Cómo interpretar los dibujos de los niños?”, Rocío Fernández de Rodríguez explica que, de los dieciocho meses a dos años, es normal que les guste “garabatear libremente sobre grandes superficies. Su coordinación motora todavía suele ser torpe”.



