Libre, colorido, auténtico y vivaz… Así es nuestro Caribe y, cuando se le agrega el #MADEINRD, adquiere otro adjetivo: ¡inigualable! Reunimos a dos firmas que han marcado la historia de nuestras raíces, que construyeron –a su estilo bohemio y sofisticado– la base folklórica del diseño dominicano.
Quienes destacan lo autóctono en cada pinzada, cada ruedo, cada concepto y, más aún, en
cada día se han entregado a la labor creativa. A ellas se les une la promesa generacional, el talento joven que va dejando descrito, muy firmemente, su loable voluntad de elevar el sello dominicano.
Jenny Polanco, Sissy Bermúdez y Carlos De Moya nos regalan un pedacito de “su Caribe” para celebrar, a todo dar, el mes de la moda de la querida República Dominicana. Desde sus cuatro puntos cardinales y la belleza de los mares que la bordean, celebramos la diversidad de la gente de nuestra tierra.
Recientes
El honor a la más grande, siempre en nuestros corazones, Jenny Polanco.
Jenny Polanco SS2021
“Nos hemos inspirado en lo mejor de su trayectoria, pero sin dejar atrás que es una nueva era para la marca”.
Honor a quien honor merece, y es precisamente el motor de la colección “SS2021” de la inolvidable y única Jenny Polanco, una muestra que reúne lo mejor de las primeras dos décadas de la trayectoria de una de las más grandes diseñadoras nacidas en nuestra tierra, una fiesta celestial al lino, el ámbar y el buen gusto que siempre ha ceñido a la casa de modas. Con sus inconfundibles detalles, siluetas y materia prima, esta vez adaptados a la mujer de hoy y las circunstancias que vivimos.
Una colección histórica que tendrá la distinción de ser el cierre oficial de la Semana de la Moda dominicana, a finales de este mes, en una plataforma regulada a la que tendrán acceso un número limitado de invitados. Con certeza, la marca que construyó Jenny Polanco fue de las que delimitó “las raíces” de la moda nacional, convirtiéndose en un nombre fundamental cuando de lo caribeño se trata.
Pero ¿cómo será esta primera colección sin ella?
“Jenny siempre tuvo claro el tipo de moda y al tipo de mujer a quien quería vestir. Su ADN está muy marcado en las siluetas simples y elegantes. La esencia resort de la marca continuará siempre bajo las nuevas propuestas de Solange Jiménez y Carolina Socías, quienes asumen la dirección creativa. Hace años que Jenny armó un equipo de diseño y es ese mismo equipo con sus modistas y patronista de más de 30 años, que seguiremos llevando la marca bien lejos, siempre garantizando la calidad de diseño y confección que la ha categorizado como marca país”, declara Carla Quiñones, diseñadora de las joyas JP, hija de Polanco, y quien funge, en la actualidad, como directora ejecutiva.
Un equipo de lujo que sigue apostando, para esta colección, al uso de transparencias y lino, combinados con materiales autóctonos dominicanos, como los botones en ámbar, que predominan en esta nueva propuesta, ello sin dejar de marcar novedad. Por tal motivo han agregado Georgette, charmeuse de seda, organza de seda, organdí y jersey “para lograr
transportarnos a la época que ha inspirado la nueva y primera colección de Polanco, que fueron los 80 y 90”, añade Carla.
Esta “nueva era” la completan Kaori Sone, como directora de producción y creatividad; Mónica Angulo, quien lidera los proyectos especiales de alcance internacional, y Luis Carlos
Quiñones Polanco, preside la Fundación “Jenny Polanco por las Artes”. La sinergia perfecta entre juventud, talento, visión y corazón, porque el amor transmitido por Jenny Polanco se “palpa” en cada frase, cada palabra y aire respirado en ese taller donde habitan sus modistas de siempre; esas que, de seguro, pueden sentir la presencia vehemente de una líder, una visionaria y diosa del universo llamado el Caribe.
Para “SS2021”, ellas se han enfocado en diseños multifuncionales, materiales nobles y duraderos con la presencia de colores atemporales que ofrecen versatilidad y confort, cualidades que siempre han estado presentes, pero que ahora se intensifican con piezas sastre, realizadas con técnicas de patronaje de alta costura y blusas largas tipo vestido, todo bajo el concepto de la “versatilidad”.
Darle continuidad a una empresa familiar, y más cuando hablamos de una “leyenda”, no es tarea fácil. Pero, en el caso de Carla Quiñones, ella lo tiene bien claro. Su meta es trascender: “No somos tan solo una marca. Jenny Polanco es una casa de moda que refleja la más alta calidad de diseño y confección hecha por manos dominicanas. Estamos desarrollando más productos, diversificando y cumpliendo todos los deseos de su creadora”, revela una enternecedora hija, quien tiene la confianza de que JP perdurará por muchos años más.
De elegir un solo look de toda la colección, ¿cuál sería y por qué?
“El total look en lino blanco de una blusa vest con bolsillo ojal, botones geométricos en ámbar y razorback, combinado con un pantalón alto y estrecho. Está inspirado en Jenny 1994, donde trabajaba mucho con el boy look, para resaltar la fortaleza y femineidad que tiene la mujer dominicana”.
Sissy Bermúdez “Soy”
“ ‘Soy’ define el indoblegable deseo de vivir. Es una mirada a la belleza oculta”.
Luz brillante, aura encantadora, auténtica y fluida como ola del mar, Sissy es el vivo
ejemplo de la libertad. Y con esa mirada exhaustiva, presenta su más reciente colección “Soy”, el resultado de su “buen ojo” y una mente que no conoce de límites imaginativos. “En estos tiempos en los que la vida nos ha puesto a mirarnos, a permanecer en nuestros espacios, me permitió revisar mi taller minuciosamente y me encontré con una caja de hilos donde su soporte estaba deteriorado. En otros tiempos, los hubiera desechado,
en cambio, ahí surgió la colección de accesorios”, relata, entusiasmada.
Con su onda bohemia, Sissy es un nombre clave cuando hablamos de Caribe.
La ingeniosa asegura que “Soy” la define el indoblegable deseo de vivir. Una mirada a la belleza oculta. Una propuesta rica en la que cada pieza provoca una seducción significativa al espectador, una llamada obligatoria al sentido de la vista. Y no es para menos, sus hechizantes materiales, como el gazar de seda y encajes para las vestimentas, conos de hilo, cuerno, hueso, semillas, cáscaras secas del plátano, cristales y flores de su patio en el campo aportan ese toque magistral en piezas irrepetibles y únicas, las que hablan de una
historia íntima, de reciclaje y valentía, una introspección en la que Sissy vio una nueva oportunidad de vida, aprovechando los elementos más básicos de la madre tierra para traducirlos en sublimidad.
Collares con vida propia, esos que no necesitan presentación alguna para ser conocidos y reconocidos. Esos que guardan amor, puro amor al olvido reconciliado. Diez años había pasado Sissy en “bajo perfil”, siempre viviendo del oficio del hacer obras de arte para vestir, pero “Soy” viene a revivir un poco más esos deseos guardados. “Mi motor para esta colección ha sido un reencuentro conmigo misma. Escoger Oh! Magazine para exhibirla es porque esta refleja justo lo que quiero expresar en esta colección: actualidad, juventud,
una mujer moderna y fresca, innovadora y de gustos exquisitos”.
Sissy vislumbra una industria local prometedora, la que va a continuar y que, de alguna manera, seguirá reflejando la vida. “Aunque ahora será desde otra mirada: reinventándonos”. La icónica diseñadora confiesa que su entorno, la naturaleza y el ser, siguen siendo sus pilares inspiradores después de tantos años, en los que se ha convertido en un referente imperdible de lo autóctono e insta a las nuevas generaciones a disfrutar
y valerse de las expresiones nativas de la República Dominicana, ya que “somos ricos en ideas, conceptualización, elementos, paisajes y cultura”.
Sissy y su “Soy” refrescan nuestro material más valioso: el encanto de la identidad.
Carlos de Moya «Por un gran Caribe»
“Debemos luchar contra el complejo de Guacanagarix que siempre nos ha cegado y darle más valor a lo nuestro en todas las áreas, no solo en la moda”.
Sus colecciones han sido un viaje placentero que enarbola, literalmente, la bandera de Quisqueya. Despliegues fascinantes de nuestras raíces, pasando por la fauna y flora, la cultura popular y arraigado, hasta más no poder, a la defensa constante y consciente de la riqueza conceptual que emana la República Dominicana. Carlos De Moya es ese joven
incansable que sueña despierto, que no logra desconectar, ni por un segundo, a un cerebro dotado de ideas brillantes que armoniza, como cual pieza construida a la medida, con
un corazón que late rebosando de sinceridad.
Siempre abrazado a esa misión de “internacionalizar el Gran Caribe un clóset” a la vez”, a través de prendas y estampados que evocan nuestra cultura, con señas de identidad
firmes, Carlos conceptualiza sus creaciones inspiradas en historias que cobran vida en experiencias personales.
Crea su propio universo, en el que idealiza desde la música, la locación, las modelos y los estampados, y donde todo debe ir en armoniosa sintonía. Incluso, cada uno de sus
desfiles tiene su banda sonora. Cuenta con Vadir González, un gran músico, quien compone las piezas musicales de sus propuestas.
“Es sumamente importante para mí, como diseñador, contar un poco de mi vida dentro de las colecciones. Así pues, si te hablo de gagá, ya he danzado dentro de uno. Si hablo de los Guloyas, por igual. Cada uno de mis conceptos ha de ser siempre un fragmento de mi vida”, confiesa el creativo, quien se encuentra desarrollando dos colecciones relacionadas
con la curandería popular y las marchantas: “dos que forman parte del quehacer cultural, no solo dominicano, sino de toda Latinoamérica, como en el caso de la curandería
de luz”.
Para este editorial, De Moya ha creado tres piezas que hacen honor a todo este cosmos personal, integrando uno de los tejidos favoritos de la marca: el lino. Las caídas y volúmenes la han hecho suya, junto a un elemento diferenciador de Carlos: los estampados propios, con los que se propone “plasmar con un CDM parte de la historia caribeña, un fragmento de esa mezcla que somos, que nos hace únicos en el mundo”.
Destaca su modelo “Caribi Pants”, un pantalón en lino de pata de elefante, con seis tachones encontrados en cada lado, uno de sus favoritos, así como la túnica “CDM, The
Gift”: blanca y sencilla en formas, pero con ese lazo prominente que doblega hasta al mismo Carlos.
Esta colección cápsula da paso a una nueva etapa de la carrera del diseñador, ya que, a la par con los desarrollos de CDM como marca y su digitalización, ha estado trabajando en proyectos para otros clientes. “Como muchas marcas, nuestros esfuerzos, más que en lanzar una colección abundante en diseños variados, han estado trabajando en los entornos digitales y el acercamiento y mejora de la experiencia de nuestros clientes”.
Como eterno defensor de su país, Carlos exhorta a las nuevas generaciones a dirigir el discurso de la moda hacia la valoración de nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras
influencias históricas “antes de que continúen apareciendo extranjeros que nos vuelvan a colonizar, robando parte de nuestra identidad y riquezas”.
Imposible no preguntarte. ¿Qué tan importante consideras es el hecho de que los diseñadores locales jóvenes defiendan nuestros orígenes en el preciso momento que vive la
industria?
“Siempre pongo de ejemplo el momento en que el fenecido Karl Lagerfeld presentó su desfile en una playa artificial y las modelos caminaban descalzas, con calzados en las manos, como si estuvieran de paseo, y nosotros en el Caribe, cargado de brillos, tacones, sobremaquillando y creando diseños para Europa, Estados Unidos o cualquier mercado que nada que ver con el nuestro. Si bien el caribeño es coqueto, le encanta arreglarse y, algunas veces, sobreproducirse, de igual manera podemos proponer piezas y conceptos que se abracen a ese hermoso personaje que somos para el mundo como cultura. Así que, los diseñadores emergentes que se fijen bien en cómo iniciará el discurso creativo de sus marcas y trabajos. Podemos crear un discurso en moda que se identifique como la tan mencionada marca país y que, cuando piensen en calidad y buenos conceptos, digan ‘debe ser de un diseñador dominicano’ ”.
Fotografía: César Sánchez • dirección de arte: Marcos Nova • Maquillaje: Avis Vásquez • peinado: Nails Garden • Agradecimientos: Yamileth M. Díaz y Damilé Jiménez
• Modelos: Laura Reyes de IMG, Perkins Nefer | Cristal castro y Arabellys Matos de Luis Menieur Coordinación general y textos: Carmelsy Confesor.


















