La colorimetría se define como el estudio del color, pero al mismo tiempo se conoce como un análisis o test que realizan los asesores de imagen para identificar cuáles colores le quedan mejor a alguien y cuáles debería descartar especialmente de su armario.
Es una práctica que requiere de cierto conocimiento, ya que determina cuáles son las tonalidades que van acorde a la persona según su tono de piel. Esto puede servir mucho no solo en las prendas de vestir, sino también en el color de pelo.
Esto últimamente se ha convertido en una tendencia, haciendo que varias personas se interesen por saber cómo es su colorimetría. Sin embargo, no todos saben que esto puede realizarse en casa.
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Quizá este no sea tan profesional o asertivo como lo es si contratas a un experto en el tema, en este caso, un asesor de imagen; pero una prueba casera te puede ayudar en lo más básico.
¿Cómo hacer el test de colorimetría en casa?
Lo primero que debes hacer es mirarte en un espejo y observar el color de tus cejas, cabello, piel y ojos. Este paso te será de ayuda para determinar el tipo de temperatura que va contigo, ya sea fría o caliente.

Para identificar la temperatura
La temperatura cálida pertenece a aquellas pieles con tonos amarillos, así como los ojos que además de amarillentos también se pueden observar verdes, miel y cafés, y en cuanto al cabello se observan los dorados, castaños y pelirrojos.
Por otro lado, la temperatura fría es de esas pieles claras, con tonos rosas, ojos azules, grises y negros, y el pelo va entre el negro, marrón oscuro, gris o rubio ceniza, explicó The Happening.
Para descubrir a cuál grupo perteneces, ubica debajo de tu rostro una tela dorada y luego otra color plateada.
Al momento de hacer este estudio, tu rostro no debe tener nada de maquillaje y debes ubicarte en un espacio con luz natural frente a un espejo, que la luz dé contra la tela.

Si tu rostro luce más joven y suave y una mirada brillante, este es el que te favorece. Por el contrario, notarás que no te favorece cuando la mirada se ve cansada, y las manchas o arrugas se ven más.
Si el plateado es el que luce mejor en ti, pues tu temperatura es fría. En cambio, si va mejor contigo el color dorado, pues eres de temperatura cálida. Ya con esto determinado, procedemos a ver cuál paleta va mejor con nosotros.
Una manera más fácil de darte cuenta es a través de tus venas: Si son verdes, eres temperatura cálida. Si son azules, eres de temperatura fría.
Las cuatro paletas de colores
Cada temperatura cuenta con dos paletas de colores. Este punto también se conoce como estación cromática.
Pero también se debe tener en cuenta si el contraste o la luminosidad son claros y oscuros. Eso se determina a través de los rasgos, es decir, dependiendo tu color de cabello, cejas, ojos y piel, tu paleta de colores cambia.
Las paletas se dividen de la siguiente manera:
Verano e invierno son las paletas de temperatura fría; primavera y otoño son las de la temperatura cálida.
Verano: Paleta de temperatura fría con luminosidad clara. Ideal para aquellas personas de piel clara con ojos claros y pelo rubio.
En esta paleta destacan los colores suaves. A quienes van acorde a ella, no se les recomienda utilizar colores muy vivos, sino más fríos y ligeros.
Invierno: Paleta de temperatura fría y luminosidad oscura. Va con personas de piel clara u oscura, el cabello y las cejas pueden ser intermedios u oscuros, y los ojos oscuros o en tonos fríos.
Aquí favorecen más los colores de temperatura fría y que cuentan con un gran contraste entre cada uno de los rasgos que componen al individuo.


Primavera: Paleta de temperatura cálida y luminosidad clara. A esta pertenecen las personas mayormente rubias, con ojos color miel o verdes y las cejas claras.
Aquí se ven los colores más cálidos como protagonistas, y son perfectos para quienes cuentan con una colorimetría donde resalta más el dorado.
Otoño: Paleta de temperatura cálida y luminosidad oscura. Aquí se ven personas con ojos marrones o negros, las pieles con tendencia cálida, el cabello y las cejas oscuros o intermedio.
Los colores que componen la paleta otoño son menos definidos que los de la paleta primavera, aunque igualmente incluye colores cálidos.


Siguiente paso: Probar las paletas
Ya que determines cuál temperatura eres y cuál paleta va más contigo, es hora de probar la colorimetría. Debes tener en cuenta que no todos los colores que vayan bien contigo serán tus favoritos.
Lo primero que harás es buscar telas de los colores que conforman la paleta. Clotsy Brand recomendó utilizar telas como lino, algodón orgánico, cuero vegano, entre otras, para llevar a cabo la prueba de colorimetría.
Coloca las telas cerca de tu rostro y ve notando cuáles rejuvenecen y hacen lucir tus facciones más radiantes. Presta mucha atención a cada color.


