Su nombre se ha colgado en el sentir del mundo, en el valor humano que profundiza como estocada en el alma y acongoja hasta al más fuerte.
Su ritmo vibró en aquellos que lo escoltaron para despedir su cuerpo, porque su aliento, su legado… no murió. Sigue aquí, aún más fuerte y latente.
La alegría no sucumbió, porque aún desde el cielo cantarás con los ángeles y te escucharemos aquí en la tierra.
Recientes
¿Qué debemos recordar de Johnny?
1. Demostró que el plan no tiene que darse como lo planeaste, pero aún así debes ser el mejor en lo que te presente el destino.
Mientras estudiaba para ser arquitecto, se le presentó la oportunidad de cantar; lo que comenzó como una herramienta para llamar la atención de sus compañeras de clases, terminó coronando su vida. Sus amigos, al notar su evidente talento, lo alentaron a participar en la Voz Dominicana. En la Voz Dominicana había la posibilidad de estudiar en la escuela y duró un año cantando, domingo tras domingo, hasta que logró obtener la beca en canto y música.
2. Johnny, a pesar de haber empezado tocando el saxofón, no desaprovechó su voz.
Las primeras veces que cantó fue con los programas de Voces Nuevas, después con diferentes orquestas, hasta que, en 1964, creó el Combo Show, el grupo que, en muchas ocasiones afirmó, le abrió las puertas a nivel internacional.
3. Hace años se convirtió en el primer artista dominicano en grabar más de 100 discos, superando a destacadas figuras internacionales, como resultado de sus 65 años de carrera.
El año pasado grabó “Me cayó del cielo”, producida por Emilio Estefan y en la más reciente producción de Manny Cruz, comparte el tema con el joven exponente, llamado “Que rico es el Merengue”. Se sabe que Ventura, antes de morir, estaba en el estudio preparando unos nuevos temas. Su hijo Jandy Ventura, en su sepelio, aseguró que iba a sacar adelante esta producción en la que trabajaba su padre. Además, escribía tres libros y estaba gestionando una serie de su vida.
4. Su espíritu innovador, primero destacó nuestro género y, segundo, lo potencializó con colores diferentes.
Este, al descubrir que la base de la música disco estaba en el ritmo del bombo (en la época donde estaba de moda el disco), empezó a utilizar el bombo en el merengue. Tras esta hazaña, el bombo se convirtió en un elemento básico del sonido del merengue.
5. Multipremiado
No es de extrañar que su increíble trabajo haya sido merecedor de 28 discos de oro y dos de platino, así como la Antorcha de Plata –primer dominicano en conquistarla– en el Festival de Viña del Mar y cuatro Congos de Oro. También fue premiado con el Grammy Latino y reconocido por la Academia Latina de la Grabación (Grammy Latino) con el Premio a la Excelencia por su trayectoria. En nuestro país alcanzó el más alto reconocimiento por la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) en el 2001 con el Soberano, máximo galardón artístico que se otorga en los Premios Soberano.
6. Aunque muchos lo desconocen, se convirtió en empresario como distribuidor de productos de salud y belleza de Amway.
Además de que se graduó como licenciado en Derecho y entró en la política, donde ocupó el cargo de alcalde de Santo Domingo. En esta faceta, consiguió la aceptación del pueblo y, hasta la fecha, nadie se ha atrevido a señalar su trabajo. Incluso, luego de su muerte han salido a relucir ayudas que nunca publicitó hizo y se mantuvo haciendo hasta el último día estuvo en vida.
7. Su apoyo era un don de su fascinante humanidad.
Ayudó más de lo que cualquier dominicano haya imaginado, y hasta en la industria de la moda puso su grano de arena. En agosto del 2018 cerró la participación del joven talento de la moda Noel Newman, resaltando de manera especial su primera colección individual en el país en el RD Fashion Week.
8. Su mayor legado lo logró con su familia.
Y si había alguna duda de su entrega a los suyos, quedó más que demostrado el sábado 31 de julio, en el sepelio histórico, nunca antes visto, tuvo el caballo mayor. Ver a sus hijos, nietos y esposa arrojaron que su impecable trabajo en el arte y la política dominicana no empañó su rol humano de esposo, padre y abuelo. Ventura estuvo casado durante más de 50 años con Nelly Josefina Flores. Le sobreviven ella y siete hijos: Jandy Ventura, Ana Yahaira Ventura Flores, Juan José Ventura Flores, Daysi Ventura, Erudi Andreina Ventura, Hilda Ventura y Virginia del Carmen Ventura; 17 nietos y tres bisnietos.

