En un tiempo récord de apenas dos semanas de rodaje y en medio del estrés que ha generado en todos la pandemia del Coronavirus, Cabezahueca Films ha logrado concluir la producción del largometraje La Condesa, ópera prima del director hondureño Mario Ramos.
La producción de La Condesa fue posible gracias al trabajo arduo de los productores Juan Pablo Vacatello, de nacionalidad argentina, y la hondureña Ana Martins, quienes junto a un equipo internacional, mantuvieron no sólo el ánimo y el enfoque para concluir con el plan de rodaje, sino también las medidas necesarias de seguridad frente a la alerta de la pandemia del COVID -19 que explotó nueve días después de haber iniciado las grabaciones
de la película.
Así mismo, en términos artísticos, el cinematógrafo hondureño David Estrada, y el sonidista, Carlo Herrchen, aseguraron con su talento la alta calidad de la producción, y junto al trabajo realizado por el departamento de arte y vestuario liderado por la brasileña Flavia Dias y la estadounidense Amanda Stortzum, auguran una película histórica y de muy alta factura para el mercado centroamericano.
La cinta cuenta con un notable elenco de actores internacionales, entre ellos Sebastián Stimman, Hannia Guillen, Gonzalo Trigueros, Soraya Padrao, Diana Pou, Luz Nicolás, Peter Pereyra y el debut actoral de la hondureña Yaritza
Owen que dan vida a este film de suspenso.
De La Condesa, guión original de Oscar Estrada, no se esperan veloces escenas, explosiones o efectos extravagantes sino unas de estancamiento en el tiempo, diálogos inteligentes y una compleja e inesperada trama de una familia atrapada por un terrible secreto.

La Condesa inicia ahora su etapa de post producción y se espera esté en salas de cine para finales de 2020.
SINOPSIS

Tres generaciones malditas por un secreto en La Condesa. Lo que sería un fin de semana de descanso para los hermanos Felipe y Eduardo junto a sus novias, terminó siendo una pesadilla al descubrir el secreto más oscuro de la familia. El deseo de mantener todo oculto los arrastró a convertirse en lo que más temen. 40 años después, Susana y Débora deberán enfrentar el mismo reto: descubrirán el secreto de la familia Harker y las consecuencias de revelarlo al mundo, u ocultarlo, como se ha hecho siempre con los secretos.

