Coordinación y dirección: Sue Helen Rodríguez Fotografía: Julio César Peña Estilismo: Eddy Santiago Asesor de imagen: Alonzo Martínez Maquillaje: Diana Soriano Vestuario: Tania Alcalá Top: Elems Boutique RD Falda: Alonzo Martínez y Thana Custom
Lisbeth Arias es una joven dominicana con muchos sueños y aspiraciones, entre estos, está convertirse en la próxima representante del país en el prestigioso concurso internacional Miss Universo, considerado como el certamen de belleza más importante a nivel mundial.
A través de su título como Miss Santo Domingo Oeste, Lisbeth busca transmitir que con perseverancia y disciplina, todo es posible.
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Asimismo, como embajadora climática, tiene dentro de sus objetivos promover el cuidado medioambiental en la sociedad dominicana mediante diversos proyectos e iniciativas.
Ha demostrado que la belleza puede manifestarse de muchas formas, incluso a través de acciones que posiblemente lleguen a considerarse como mínimas, pero que marcan la diferencia.
Actualmente, representa el municipio de Santo Domingo Oeste. Y junto a otras candidatas, participará el próximo domingo 3 de septiembre para obtener el título de Miss República Dominicana y ser quien llevará en alto la bandera de nuestro país en el certamen mundial.
Oh! Magazine: ¿Cómo se describe Lisbeth Arias?
Lisbeth: Como una mujer empoderada, enfocada, disciplinada, que lucha por sus metas y que entiende que no hay límites para cumplirlas. Alguien a quien le gusta involucrar a los demás en sus acciones para lograr un mundo mejor para todos.
Oh! Magazine: ¿Recuerdas cuáles eran tus intereses de niña?
Lisbeth: ¡Claro! De niña yo quería ser astronauta. A mí me gusta hacer cosas inusuales, esas que no todo el mundo se arriesga a hacerlas, para demostrarme a mi y a los demás que todos podemos lograr nuestras metas. Entendía que una mujer dominicana que pudiese llegar a la luna, era interesante.
También quería ser actriz. Incluso, investigué en varias universidades internacionales en los Estados Unidos y Europa para estudiar actuación. Eso fue lo que me llevó a estudiar la carrera de Comunicación y posteriormente a interesarme en el ámbito internacional.

Oh! Magazine: ¿La actuación sigue siendo uno de tus objetivos?
Lisbeth: Como hobbie. No lo descartaría aunque por el momento no es mi objetivo principal. Aunque, como influencer, uno tiene que mezclarlo, para poder personalizar el mensaje de las distintas marcas.
Oh! Magazine: ¿En qué momento llega esa pasión hacia la moda y la belleza?
Lisbeth: Yo quería ser actriz. Estudié Comunicación, porque las personas me decían que esa era la carrera que me podría llevar a estar en la televisión, en el cine y en teatro.
A mí siempre me ha interesado hacer voluntariados, y en la universidad, el primer voluntariado en que participé fue en la Muestra de Cine Medioambiental, que la realiza Funglode.
Desde allí, le fui tomando pasión al cambio climático; yo había participado anteriormente en actividades relacionadas al tema y vi cómo se relacionaban con el cine, la actuación y la comunicación.
También, conocí amigas que habían participado en el Miss República Dominicana y en otros certámenes de belleza, y comprendí que tenían una proyección mayor a la que teníamos nosotras, que también estudiábamos comunicación.
Entonces, yo dije que en algún momento de mi vida yo iba a participar en el Miss República Dominicana. Yo siempre digo que si uno va a hacer algo, uno lo tiene que hacer de la mejor manera y en el que uno pueda tener mejor proyección.
Yo entiendo que el Miss República Dominicana Universo es eso, la plataforma de proyección donde la mujer empoderada puede transmitir un mensaje y puede llevarlo y asociar a las personas. Entonces, yo entendí que yo podía desde allí, llevar un mensaje.

Oh! Magazine: Eres Magíster en Derecho Internacional Público, Relaciones Internacionales y Protocolo Internacional, ¿Qué es lo que más te gusta de estas áreas?
Lisbeth: Me gusta lo internacional. Ser embajadora de mi país, independientemente de cuál sea el área que yo vaya a ejercer. Mucha gente me dice “Tú estudias demasiado, ¿Qué haces en un certamen de belleza?”, y es que al final, una representante en el Miss Universo, de cualquier país que sea, es embajadora de su país.
Al final, yo estoy siendo embajadora, ahora mismo del municipio y, al conquistar la corona, del país.
Eso es lo que más me gusta, representar el país, ponerlo en alto, que las personas se sientan orgullosas, sentirme orgullosa y demostrarles a las niñas, jóvenes y a todo el mundo que podemos lograr nuestros sueños.
Oh! Magazine: ¿Crees que la vida o el destino te fueron preparando para este momento de tu vida?
Lisbeth: Sí. Yo creo en el destino, en las vibras y todo eso. Y siento que sí, que la vida, despacio, me fue preparando.
A mis nueve o diez años de edad, aproximadamente, mis padres me inscribieron en un curso de modelaje. Al final todo se asocia.
Y con el tema del cambio climático también. Es increíble que cuando yo estaba buscando las fotos para el video de presentación como candidata al Miss República Dominicana, yo vi que en mis fotos de eventos importantes cuando era niña, predominaba el color verde. Es como que todo se ha ido alineando.
Dios ha puesto personas en mi camino en los momentos precisos. La verdad yo sí creo en el destino.


Oh! Magazine: ¿Cómo logras convertirte en una de las participantes de Miss República Dominicana?
Lisbeth: Yo vi que Magalis, directora del certamen, hizo una publicación donde decía que la convocatoria estaba abierta para que las chicas aplicaran para ser candidatas en Miss República Dominicana.
Yo fui, me reuní con ella, ella me casteó, me hizo una entrevista, me preguntó cuáles eran mis objetivos en el certamen, en qué me diferenciaba, qué yo estaba dispuesta a sacrificar, porque en ese momento tenía algunas cositas que arreglar, y eso.
Oh! Magazine: ¿Cuánto llevas siendo Miss Santo Domingo Oeste y qué te ha parecido la experiencia?
Lisbeth: La rueda de prensa fue el 22 de junio, pero preparándome para el certamen ya llevo 11 meses.
La experiencia ha sido increíble. He aprendido mucho, la verdad, más desde adentro que aquello que las personas pueden ver por fuera, pero siempre he dicho que uno debe de sentirlo para poderlo proyectar.
Yo he aprendido mucho, soy otra Lisbeth. Hay personas que han visto mi desarrollo y crecimiento y han notado que mi manera de comportarme, de expresarme, entre otros detalles, han cambiado.
Oh! Magazine: ¿Con cuáles valores o virtudes consideras que cuentas para obtener el título de Miss Universo?
Lisbeth: Pasión, amor por lo que hago, porque yo siento que es lo que me mueve; el servicio, dejo de hacer cualquier cosa por ayudar a otros, es mi debilidad; responsabilidad, disciplina, respeto y empatía.

Vestuario: Tania Alcalá
Oh! Magazine: Para ti, ¿Qué se sentiría ganar?
Lisbeth: Para mí, así como todas mis compañeras, el triunfo lo logramos desde el primer momento en que nos inscribimos en el certamen. Porque desde el día uno, desde que yo me comprometí con el certamen, con mi causa como embajadora climática, yo me siento triunfadora.
Cada vez que hago una actividad con las personas y veo cómo se involucran o cómo replican alguna información o acción que yo les mencioné, para mí ya yo gané, para mí soy la reina climática.
Oh! Magazine: ¿Cuándo nace ese interés hacia el cambio climático y cuándo decides proyectarte como embajadora climática?
Lisbeth: Me interesé en el tema del cambio climático en los voluntariados, participé en la Muestra de Cine Medioambiental, allí yo quería ser del equipo de prensa, porque yo entendía que podía lograr mi objetivo más rápido estando en esa posición.
Sin embargo, no se me dio la oportunidad. Me enviaron para el equipo de transporte y tuve que estar backstage. Ahí yo veía cómo se manejaban muchísimas cosas en torno a tener un mundo más sostenible y me fue interesando.
En la universidad, como a los tres o cuatro meses, me invitaron a una reforestación de las cuencas del Río Yuna, y ahí seguía haciendo acciones, y luego me invitaron a otras actividades.
Me resultó interesante el por qué las personas invitadas a la muestra siempre andaban con botellas reusables, y a partir de ahí comencé a investigar más sobre el tema. Y es lo que hablábamos hace un rato, Dios pone las cosas en su punto, porque más adelante comencé a trabajar en una institución focalizada específicamente en cambio climático.
Como influencer en las redes sociales, si observas mis redes, de manera involuntaria es súper verde, y una compañera me había comentado que yo debería lanzar mi proyecto como embajadora climática.
Y pues, desde ahí. Lo que hicimos fue ponerle nombre a todo lo que estábamos haciendo, porque ya las acciones estaban hechas y las hemos ido multiplicando, creando más ideas y tenemos muchos proyectos en carpeta.

Oh! Magazine: ¿De qué manera fusionarías el cambio climático con el Miss?
Lisbeth: Yo trato de concientizar a la población a que tengan buenas prácticas climáticas. Yo sé que no voy a lograr en un día que todos entiendan lo que es el cambio climático, porque hasta para los especialistas, quienes dominan el tema a nivel internacional, leer un texto lleno de siglas es un poquito complicado.
Uno puede simplificárselo a las personas. Por ejemplo, la semana pasada, con la tormenta Franklin, las alcaldías limpiaron las calles para que no ocurriera nuevamente lo del 4 de noviembre del año pasado, y eso forma parte de las acciones que uno intenta promover. Qué podemos hacer para mitigar efectos y qué podemos hacer para adaptarnos a lo que ya tenemos.
Oh! Magazine: Si ganaras el Miss Universo, ¿Qué cosas te gustaría realizar a través del mismo?
Lisbeth: Me gustaría seguir realizando las actividades como activista climática. El jueves pasado, íbamos a hacer un taller de buenos modales y buenas prácticas climáticas. Pero, como el municipio de Santo Domingo Oeste se vio inundado por las lluvias, tuvimos que posponerlo.
Esa es una actividad que yo haría de manera periódica, porque ahí enseñamos a las niñas varias cosas como oratoria, pasarela, pose, postura, buena conducta, etiqueta en la mesa, qué pueden hacer para ayudar al planeta, accesorios con retazos reciclados.
También, me gustaría promover una campaña sobre la empatía porque, con el certamen me he dado cuenta que es algo que debemos fortalecer en la sociedad. Debemos de ponernos un poquito más en los zapatos de los demás y entender. Es algo muy necesario.
Igualmente, quisiera crear alguna plataforma donde las mujeres de distintos sectores podamos crear algún programa o proyecto en torno al empoderamiento femenino, pero el empoderamiento desde lo más interno de nosotras hasta exteriorizarlo y poder enseñar a otras mujeres a que lo puedan lograr también.

Oh! Magazine: ¿Consideras que la salud mental es importante al participar en estos certámenes?
Lisbeth: ¡Claro! Es sumamente importante, porque para poder proyectar la belleza, debemos sentirla desde adentro. Debemos estamos claras de lo que tenemos y controlar nuestras emociones, porque son muchas las críticas que vienen.
Yo siento que, parte de la preparación de una reina debe ser visitar un psicólogo, eso debe ser normal. Precisamente, uno de los primeros entrenamientos que me dieron en el Miss República Dominicana fue con un psiquiatra.
Oh! Magazine: Según tu punto de vista, ¿El título de Miss Universo significa algo más que ser la mujer más bella del mundo?
Lisbeth: Por supuesto. Para mí, más que ser la mujer más bella del mundo, significa belleza con propósito, porque nosotras demostramos que podemos transmitir un mensaje a pesar de ser bellas. Y que conste, ser bella no solo es algo físico, sino del interior.


Oh! Magazine: ¿Este podría considerarse como tu mayor sueño?
Lisbeth: No. Yo diría que mi mayor sueño sería convertirme en la primera mujer dominicana y más joven en lograr la secretaría ejecutiva de la Convención en el Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático.
Aunque ya hemos tenido a una latinoamericana allí, no hemos tenido una dominicana. Yo pienso que Miss Universo puede ser el primer escalón que yo podría dar y me podría poner a la vista pública para lograr ese objetivo.
Oh! Magazine: En su tiempo libre, ¿Qué sueles hacer?
Lisbeth: No tengo mucho tiempo libre, pero me gusta ir a la playa, me gusta leer, la cultura del café, entre otros.
Oh! Magazine: ¿Cuál es el siguiente paso en tu carrera?
Lisbeth: Seguir potencializando mi proyecto como embajadora climática, y continuar con las acciones, totalmente.



