Por Elinés Olaverría
Las finanzas personales constituyen un elemento vital y determinante para el bienestar de cualquier individuo. Bolsillos sanos equivalen a personas sanas en el más completo sentido de la palabra, pues la sensación de tranquilidad y libertad que esto trae consigo se refleja positivamente en todas las áreas de la vida del ser humano. De igual forma impacta, cuando, al contrario, arropa la inseguridad de no saber dónde se está parado a nivel financiero y surgen dudas de nuestra capacidad para cubrir, incluso, necesidades y servicios básicos.
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Diandra Vásquez, economista y experta en finanzas personales, sostiene que algunas de las principales razones por las cuales tambalea la economía de muchas personas son las compras por impulso, carecer de un fondo de emergencias, asumir compromisos de deuda sin calcular realmente la capacidad de pago al momento de aceptarlos y tomar decisiones basadas en expectativas de ingresos que quizás no lleguen a materializarse.
Con el 2022 ya doblando la esquina, este es el momento de aspirar a una mejor gestión del dinero y enfocarte en esos planes y propósitos que requieren de mucha planificación y disciplina para cumplirlos.

Paso a paso
Expertos coinciden en las siguientes recomendaciones financieras, dirigidas a fortalecer la economía personal y, por supuesto, materializar metas financieras y sueños anhelados.
El conocimiento es poder y el éxito de toda buena estrategia se basa en qué tanta información tengas a mano sobre lo que quieres lograr. Esto determinará tu hoja de ruta hacia la meta. Si el plan es comprar un vehículo, apartamento, incrementar los ahorros, irte de viaje o simplemente saldar deudas, debes conocer cuáles son tus ingresos y, sobre todo, cuáles son esas responsabilidades fijas que conllevan gastos.
En ese sentido, la primera recomendación es realizar un presupuesto. Un instrumento básico que puede parecer un dolor de cabeza, pero realmente no lo es. Hacer un presupuesto te permitirá organizar tus finanzas y tener claridad sobre cuáles son tus ingresos fijos y extraordinarios, así también como tus gastos fijos y variables, deudas, entre otras cosas, además de determinar si existen gastos innecesarios que se pueden recortar o ahorrar. Con esta información podrás tomar mejores decisiones y, de ser necesario, elaborar un plan de mejora para eficientizar el gasto.

“Arrópate hasta donde la sábana te dé”
Diandra Vázquez
Economista
Vásquez recomienda realizar periódicamente un monitoreo del historial de crédito, tomando en cuenta las alternativas gratuitas que existen en el país, como, por ejemplo, la Superintendencia de Bancos.
Comienza anotando en un cuaderno, una hoja de cálculo o donde consideres más sencillo, todos tus gastos. Incluso los RD$5.00 pesos que le diste al limpiavidrios en el semáforo o la bebida que le invitaste a una amiga en una fiesta. Tener todo por escrito te ayudará a ver en qué cosas se “te va” el dinero y, posteriormente, gastar de forma inteligente.
Ahorrar siempre es la mejor opción
Seguro has escuchado que “quien ahorra en lo poco, también lo hará en lo mucho” y esta expresión es bastante cierta. Comienza a cultivar el hábito del ahorro y destina una proporción de tu salario para crear un fondo de emergencia o para lograr aquello que quieres. Los expertos recomiendan crear un plan de ahorro cuya contribución fija sea como mínimo un 10% de tus ingresos. Algunos productos bancarios te ofrecen servicios de ahorros automáticos y cuentas de ahorro de alto rendimiento, que pueden convertirse en herramientas de apoyo muy útiles. Recuerda que, si puedes destinar una partida mensual para gustos y antojos, también puedes hacerlo para construir la base de un futuro sólido y económicamente sostenible.
Además del plan de ahorro, siempre se debe destinar otra proporción de los ingresos para construir un fondo de emergencia. Tal como su nombre lo indica, este es un capital que te auxiliará en momentos en los que necesites hacer frente a situaciones imprevistas como pérdida de empleo, enfermedades, reparaciones de vehículo o de inmuebles. Los ingresos adicionales pueden ser una buena fuente para construir y mantener dicho fondo.

Invertir los ingresos extras
Si eres de los que todavía no sabe qué hacer con el doble sueldo y te suele pasar lo mismo con cualquier otro ingreso extraordinario que recibas, entonces te será de mucha utilidad esta recomendación: invertir.
“Antes de recomendar un instrumento en particular es importante conocer la etapa de la vida en que se encuentra la persona, así como su tolerancia al riesgo. Puedes tener dos personas jóvenes de 30 años, sin embargo, el nivel de riesgo que puede tolerar una persona sin hijos no es el mismo de una persona cabeza de hogar y que tiene 1 o 2 niños. Pero de manera general, los certificados a largo plazo en instituciones financieras reconocidas han sido tradicionalmente un instrumento de entrada a las inversiones y de muy bajo riesgo, seguido de los instrumentos en puestos de bolsa que también prometen rendimiento adicional a un muy bajo riesgo y de forma segura”, sostiene Vásquez.
Probablemente, mientras crecías, escuchaste muchas veces a un adulto decir: “Arrópate hasta donde la sábana te dé”. ¡Y cuánta razón hay en esas palabras! No incurras en préstamos y gastos que no podrás costear. Si no puedes pagarlo, entonces este no es el momento para hacerlo. Mucho del fracaso financiero tiene que ver con los gastos desmedidos que terminan en deudas que parecen imposibles de saldar.
Cuando la situación financiera es muy frágil
“Mi recomendación en estos casos es realizar un análisis de su situación y crear un plan con objetivos claros de cuáles compromisos tendrán prioridad, así como establecer un tiempo meta para cumplirlos, pero repito que sea medible y que ciertamente cumpla con las expectativas de la persona. Si tienen deudas, acercarse a los acreedores con el fin de renegociar los términos de pago, por otros que correspondan con la situación de la persona al momento”, puntualiza la economista.
No asumir compromisos adicionales hasta que se pueda estabilizar, reducir los gastos al mínimo y establecer de manera clara cuáles son necesarios y de cuáles se puede prescindir por al menos un tiempo, son otras de las recomendaciones de Vásquez para casos extremos.
Sin importar cómo esté tu bolsillo ahora, lograr y mantener estabilidad financiera puede ser retador, sin embargo, realizable cuando se plantean metas claras, se cultiva el hábito del ahorro y se consume responsablemente.

